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ABC ELECCIONES 9 M MARTES 26 s 2 s 2008 UN CARA A CARA DECISIVO: ANÁLISIS cular, cómo dramatizar y cómo mirar a la cámara. Pero Rajoy fue capaz en algunas fases del debate de arrinconarlo y de desmontar sus argumentos. El presidente pecó en exceso de hablar del pasado (de Aznar, del 11- M, de Irak, etc. y de acusar a Rajoy de cosas que hizo durante sus etapas como ministro, pero no habló de los problemas concretos de la gente. Además, se pasó en algunos momentos de catastrofista, como cuando afirmó que si el PP hubiera gobernado durante los últimos treinta años los españoles no tendrían derechos sociales. Rajoy, al igual que en el Tengo una pregunta para usted sí fue capaz de conectar con las preocupaciones cotidia- ESPAÑA 15 HA NACIDO UNA ESTRELLA El mejor Rajoy de esta legislatura apareció durante muchos minutos de la noche, sobre todo cuando se deshacía del yugo de los papeles y de los números tumbrados entre los dos principales líderes. Empezó el turno inicial Mariano Rajoy, como el Ronald Reagan de 1984, preguntándose si hoy estamos mejor que hace cuatro años. Estaba muy nervioso. Miraba directamente a la cámara, a cada uno de los millones de espectadores que seguían el cara a cara desde casa. Pero el comienzo no fue bueno. Sus ojos, que no paraban de moverse de un lado a otro, mostraban a un candidato tenso e inseguro, que estaba demasiado pendiente de sus papeles. abrumar. Si Solbes ganó a Pizarro en la batalla de los gráficos, esta vez fue Rajoy quien venció, a pesar de que los realizadores estuvieron poco ágiles. Zapatero marcó ahí el estilo que seguiría durante toda la noche, caracterizado por la agresividad. Pero Rajoy fue de menos a más. El mejor Rajoy de esta legislatura apareció durante muchos minutos de la noche, sobre todo cuando se deshacía del yugo de los papeles y de los números. Por ejemplo, tuvo su mejor momento en el bloque dedicado al terrorismo, en el que interpelaba a Zapatero una y otra vez con la frase de ¿A qué Zapatero hay que creer? ¿al que alaba el trabajo por la paz de Otegui o al que lo encarcela? ¿al que niega que habrá negociación política o al que afirma que sí la habrá? Ese fue el punto de inflexión. Zapatero es un magnífico comunicador. Domina el medio televisivo y sabe como gesti- Daniel Ureña Socio- director de Mas Consulting noche asistimos a uno de los mayores espectáculos de la historia de nuestra joven democracia. Comenzó con ambiente de final de Copa de Europa en los instantes previos. La llegada en coche de los dos candidatos, el posado ante los fotógrafos y la tensión que se mascaba en el ambiente así lo denotaba. Delante de las cámaras, Mariano Rajoy, con la chaqueta abierta, mostraba una risa que denotaba sus nervios. José Luís Rodríguez Zapatero, por su parte, trataba de disimular los suyos hablando con Manuel Campo Vidal, con quien compartía color de corbata. Vimos un debate brillante, intenso y con niveles de dramatismo a los que no estamos acos- A De menos a más nas de la gente y por eso le interpelaba a Zapatero que no hablara de las grandes cifras macroeconómicas, sino del precio de las hortalizas, de las legumbres, de las frutas, etc. Rajoy estuvo ágil y supo responder inmediatamente a los golpes de Zapatero. Quizás se echó en falta durante la primera parte que hubiese explotado más su sonrisa socarrona y los comentarios del tipo ¡Qué barbaridad! que sí hizo en la última fase del duelo. Después del corte publicitario, la actitud de Rajoy derrochaba confianza y optimismo. Fue capaz de mostrarse natural y fresco, una percepción que los españoles no tenían, hasta la fecha, del líder del Partido Popular. En resumen, hemos visto a un Rajoy que habrá sorprendido a muchos votantes indecisos, que ha sido el candidato que más ha hablado de las preocupaciones de la gente corriente. Además, fue capaz de ilustrar sus argumentos con ejemplos concretos y su espontaneidad le resultó muy eficaz. Por su parte, el presidente del Gobierno tendrá que replantearse, ante el lunes próximo, huir de una visión triunfalista de su gobierno y apelar a los problemas de la gente. Eficaz espontaneidad Susto inicial El presidente Zapatero comenzó mejor, a pesar del susto inicial al producir su micrófono un ruido que aterraría a los realizadores. Sus ojos claros y sus cejas más puntiagudas que nunca no vacilaban. Tenía perfectamente interiorizada y medida su intervención. En el primer bloque, sobre la economía, ambos pecaron en exceso de uso de cifras, y en algunos momentos llegaron a Rodríguez Zapatero es un magnífico comunicador. Domina el medio televisivo. Pero Mariano Rajoy fue capaz en algunas fases del debate de arrinconarlo y de desmontar sus argumentos