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10 ESPAÑA www. abc. es MARTES 26- -2- -2008 ABC Los dos candidatos posaron con Manuel Campo Vidal en el plató antes del inicio del esperado debate Rajoy arrincona a Zapatero en inmigración, educación, precios y ETA en un duro debate Ambos candidatos intercambian golpes y acusaciones de dividir a los españoles s Rajoy se creció a lo largo del cara a cara M. CALLEJA C. DE LA HOZ MADRID. La mirada positiva de Zapatero se apagó ayer de golpe. Lo que ayer se vio fue la imagen de un candidato preocupado, con el gesto torcido y las cejas muy arqueadas, que ve cómo pierde un debate casi desde su comienzo y que su adversario, según avanza la contienda, se crece más y más hasta vencerle con claridad. El histórico debate que se celebró ayer en la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión resultó brillante y vivo por la intensidad que tuvo, pese a lo encorsetado que se presentaba. Mariano Rajoy se mostró a sus anchas durante todo el debate, tranquilo y campechano, ya hablara de economía, de inmigración, de educación o del Estatuto de Cataluña, mientras que Zapatero, con interrupciones continuas a su contrincante que delataban cierto nerviosismo, se vio desbordado por las acusaciones que le lanzó el candidato del PP y apenas pudo tomar la iniciativa. Desde los primeros minutos de presentación se desvelaron dos mundos totalmente distintos: el de Rajoy, que habló de la subida de los precios, de las hipotecas, de las mentiras de Zapatero y de sus ocurrencias y de la necesidad imperiosa de corregir el rumbo de España, y el del candidato socialista, quien pidió cuatro años más para terminar su proyecto ambicioso para España. El primer bloque temático fue de economía. Rajoy no se anduvo por las ramas y habló de los problemas reales de la gente Se refirió a la subida del precio de la leche (un 29 por ciento) de los huevos (un 10 por ciento) del pollo (10 por ciento) y del pan (13 por ciento) y acusó a Zapatero de no haber tomado ni una medida para solucionarlo. Zapatero prefirió hablar de las grandes cifras: la creación de tres millones de empleos y el superávit. No se esconda usted en los datos macroeconómicos. Pregunte a los españoles por los precios le espetó Rajoy, quien recordó que hay 200.000 parados más que cuando el PP dejó el poder. En su turno, el candidato del PSOE pasó al ataque y reprochó a Rajoy que cuando fue ministro congeló el sueldo de los funcionarios. Usted no es creíble para representar a la gente de la calle, porque ustedes toleraron la vergüenza del redondeo con el euro. Lo que valía 100 pesetas pasó a valer un euro remachó. Pero Rajoy no se dejó intimidar y contraatacó con otro repaso exhaustivo de la cesta de la compra: la carne de ave, dijo, ha subido un 13 por ciento, las frutas frescas, un 8 por ciento, y las verduras y hortalizas, un 10 por ciento. Diga a la gente cómo va a resolver estos precios concluyó. Pero Zapatero volvió a hablar de los tres millones de empleos que se han creado y reprochó a su adversario el decretazo de la anterior legislatura. El socialista, además, hizo alarde de su optimismo y aseguró que la desaceleración no va a ser prolongada ni profunda, porque este país está mejor preparado que nadie Como solución a las dificultades apuntó que él ha hecho una propuesta: el regalo de los 400 euros para todos los contribuyentes si gana, y no se le ocurrió otra cosa que compararse con Bush: También ha tomado una medida similar, de 600 euros, y la oposición le ha apoyado Rajoy, claro, se frotó las manos: Nunca creí que pondría como ejemplo a Bush Y replicó que alguien que gane 14.000 o 15.000 euros al año no recibirá ni un euro. Al hablar de políticas sociales saltó la sorpresa, ya que el candidato del PP se movió con habilidad en un terreno que, en teoría, era favorable a Zapatero. Desde el primer momento, situó el debate en la inmigración: Esto es una avalancha y no está controlado. Hace falta orden resumió Rajoy ante las protestas de su oponente. Zapatero prefirió hablar de educación, de igualdad, de la ley de Dependencia, de las ayudas a la vivienda para los jóvenes y del cheque- bebé de 2.500 euros: Las estadísticas son abrumadoras resumió. Y Rajoy, a lo suyo, es decir a hablar de la inmigración: Aquí no hay control. Esto es un coladero Zapatero, al que se veía sobrepasado, acabó hablando del bonobús con que se podía lograr la regularización en España en el pasado. Y en un giro sorprendente, pasó a decir que hay inmigrantes que son donantes de sangre, en misiones de paz con el Ejército, y que han muerto en atentados como en la T- 4 ¿Deben firmar un papel de delincuentes potenciales estos inmigrantes que mueren con y por nosotros? señaló, en referencia al contrato de Esto es un coladero Más de la cesta de la compra