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96 DEPORTES Primera división s Vigésima quinta jornada LUNES 25 s 2 s 2008 ABC El Atlético se desploma Desde el primer minuto el Osasuna le superó con mucha más intensidad y pujanza en el juego s Cuando los de Aguirre quisieron reaccionar fue tarde JOSÉ MANUEL CUÉLLAR El Atlético ha empezado una caída libre que parece no tener fin. En la segunda vuelta ha cosechado cuatro puntos de 18 posibles y lo peor es que las sensaciones que desprende son pésimas. Se mantiene en puestos de Champions porque por detrás los demás se tropiezan en sus propias piernas o en las ajenas, pero por lo que se vio ayer o cambia la inercia o equipos como el Sevilla le van pasar por la derecha y por la izquierda al mismo tiempo. El encuentro fue lamentable por parte atlética. El equipo salió dormido, le asestaron dos sopapos en cinco minutos y ya no se despertó hasta la segunda mitad, y sólo levemente porque no tuvo ni juego ni verticalidad para equilibrar el choque. Si no le pudo hacer un gol al Bolton, que era una banda de amiguetes, menos al Osasuna, que siempre sale con el cuchillo entre los dientes, sobre todo cuando, como ayer, se encuentra en el filo de la navaja. Al minuto uno el equipo de Aguirre ya miraba al encuentro hacia arriba, como una pendiente imposible de superar. Hubo un boquete en el lado derecho de la zaga y la llegada de los centrales a taponar la vía de agua fue tardía y perezosa. Kike Sola entró como un cohete para inaugurar el marcador. De ahí al desastre total sólo hubo uno, aunque en realidad fueron cuatro minutos en los que el Osasuna fue un vendaval mientras que los atléticos miraban. Miraban cómo Vela les entraba por la izquierda como un meteoro, cómo Juanfran se iba por la derecha como si Perea fuese su hermano pequeño y miraban cómo nadie Osasuna Atlético de Madrid 3 1 Osasuna (4- 2- 3- 1) Ricardo; Azpilicueta, Cruchaga, Josetxo, Monreal; Puñal, Javi García; Juanfran (Héctor Font, m. 69) Plasil, Vela (Delporte, m. 87) y Kike Sola (Pandiani, m. 77) Atlético (4- 1- 4- 1) Abbiati; Antonio López, Perea, Eller (Zé Castro, m. 46) Pernía (Valera, m. 46) Cléber Santana (Mista, m. 65) Luis García, Maxi, Jurado, Reyes; y Forlán. Árbitro: Álvarez Izquierdo. Enseñó la tarjeta amarilla a Perea, Eller, Josetxo y Valera. Goles: 1- 0, m. 1: Kike Sola. 2- 0, m. 5: Vela. 2- 1, m. 25: Forlán. 3- 1, m. 76: Héctor Font. contenía el medio campo local, con Puñal asestando cuchilladas aquí y allá en pleno corazón atlético. Enseguida llegó el segundo. Con los centrales entrando al bulto, sin orden ni concierto, Vela llegó como un huracán y se llevó por delante a un Pernía tardón y blando. En el segundo tanto al Atlético se le murió el partido. Ni llegaba arriba ni controlaba en el medio campo, y lo único que acertaba era a repartir estopa con Eller enfurecido y viendo obstáculos rojillos sin distinguir tobillo de pelota. Un despelote total y un caos completo. Abbiati tuvo que empezar a sacar piernas, brazos y cuerpo para evitar cuatro goles más mientras su defensa se iba al fondo del mar sin remisión. En esas estaba el equipo, con la vista perdida en no se sabe qué galaxia cuando el de siempre, Forlán, acudió al rescate o, al menos, a un intento de rescate. Agarró un balón en la medular rival y sin pensárselo (en realidad, solo y abandonado a su suerte, no le quedaba otra) lanzó un pepinazo tremendo. Un obús que pilló a Ricardo pensando en el hoyo 14 de su campo de golf. Y aunque hubiera estado en la jugada tampoco le habría servido de nada, tal fue el cañón que le mandó el uruguayo. El gol tuvo la virtud de meter al Atlético en el partido, pero sólo media bota. Javier Aguirre reaccionó y cambió medio equipo en la segunda mitad. Así que su gente adelantó líneas, presionó algo más y lo intentó, pero sin armas. No tenía ni Ni fe ni ánimo