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88 CIENCIA FUTUROsMEDIO AMBIENTE y www. abc. es cienciayfuturo LUNES 25- -2- -2008 ABC Los pájaros, contra los tendidos Los tendidos eléctricos causan cada año la muerte de más de un millón de aves en España. A partir de ahora habrá que rediseñar estas estructuras para reducir estos riesgos en zonas de protección de aves POR ARACELI ACOSTA MADRID. Las aves están de enhorabuena. Tras años de discusión, se ha aprobado un Real Decreto, elaborado en la legislatura anterior, que obliga a tomar medidas para reducir los riesgos de electrocución y colisión en los tendidos eléctricos de alta tensión, tanto nuevos como en las ampliaciones y modificaciones de los ya existentes que se encuentren en zonas de protección para la avifauna. Para las instalaciones ya existentes sólo serán obligatorias las medidas contra la electrocución, también en zonas de protección. Una limitación, la de las zonas de protección, como pueden ser las ZEPA (Zonas de Especial Protección para las Aves) o las áreas prioritarias de reproducción, alimentación, dispersión y concentración de quellas especies incluias en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas o catálogos autonómicos, que ha llevado a que las organizaciones ecologistas hablen de que no se trata de una solución definitiva aunque sí consideran que se ha dado un paso muy importante Y es que la electrocución en los tendidos eléctricos es la primera causa de mortalidad no natural de muchas especies amenazadas. Según datos del Ministerio de Medio Ambientre, se estima que varias decenas de miles de aves mueren cada año en España por electrocución o colisión con estas infraestructuras. Las organizaciones ambientalistas llevan esta cifra hasta los centenares de miles, mientras que desde la Sociedad Española de Ornitología (SEO BirdLife) -que lleva años presionando para conseguir esta normativa y ha logrado ya que algunas eléctricas modifiquen sus tendidos en zonas especialmente conflictivas- su director de conservación, Juan Carlos Atienza, Águila real electrocutada en una torre de alta tensión en el Campo de Montiel, en Castilla- La Mancha apunta a que el número de aves muertas en estas penosas circunstancias está entre 1 y 1,7 millones cada año. Unos números que no están muy lejos de lo que ocurre en otros países de nuestro entorno. Así, en Francia, explica Atienza, mueren por esta causa 1 millón de aves cada año y en Holanda, 900.000. Las aves no entienden de fronteras políticas, pero mucho menos de fronteras en el paisaje. Y si bien es cierto que mueren más aves por colisión, al chocar con esas estructuras que aquellas que mueren tras recibir una descarga son precisamente las especies más importantes, por emblemáticas y en la mayoría de los casos por su alto grado de amenaza. Esto es así, simplemente, por su tamaño, que provoca que sea mucho más fácil tocar estas estructuras con un ala, o bien es la presa que llevan en sus garras la que roza explica Atienza. A veces, basta con que haya mucha humedad en el ambiente, para que el corrientazo se produzca sin que haya el más J. GUZMÁN La electrocución afecta en su mayoría a especies amenazadas, y particularmente a las aves rapaces Países de nuestro entorno y esos cables que se despliegan por kilómetros y kilómetros sin previo aviso para ellas, y menos por electrocución, tampoco hay que pasar por alto Un inventario de puntos negros en dos años La nueva normativa obliga a las Comunidades Autónomas a tener listo en dos años un inventario de tendidos eléctricos en zonas de protección, según explicó a ABC Alejandro Sánchez, director ejecutivo de SEO. A partir de ese momento, empiezan a contar los dos años para ejecutar las modificaciones en los tendidos. Esto es, de aquí a cinco años dice Sánchez, todos los tendidos que discurran por zonas de protección para las aves deberán ser inocuos para ellas. En los países europeos la normativa es más estricta. Y además de contar desde hace años con medidas para minimizar el riesgo para las aves, en Alemania, por ejemplo, los tendidos en espacios protegidos están prohibidos o enterrados. En España, eso no ocurre ni en los Parques Nacionales. No hay más que darse una vuelta por Monfragüe, precisamente unos de nuestros paraísos ornitológicos. Así las cosas, las grandes mesetas de Castilla y León, Castilla- La Mancha y Andalucía son los lugares donde se producen más muertes, pero también en el sureste de Madrid, Extremadura y en algunas zonas de Murcia y Comunidad Valenciana. En los Pirineos también y allí el más afectado es el quebrantahuesos. mínimo roce, antes de que el ejemplar entre en barrena. Aunque algunas Comunidades Autónomas tenían ya órdenes para ir adecuando los nuevos tendidos, lo más importante de la nueva norma es que también obliga a modificar los antigos y que es la Administración la que pone el dinero para hacerlo dice Atienza. En este sentido, se establece una línea de ayudas que financiará en su totalidad la modificación de estos tendidos, para lo que Medio Ambiente calcula una inversión de unos 45 millones de euros. Desde SEO también duplican esta cifra, que puede parecer alta- -dice Atienza- pero no es tanto si se tiene en cuenta el problema de conservación que representa Sirva como ejemplo algunas de las cifras que aporta Atienza sobre la incidencia de la colisión en las poblaciones de aves. En la Península, sólo en un tramo de 16 kilómetros de tendidos en Extremadura entre 1991 y 1993 se encontraron 52 aves muertas (entre ellas, 16 avutardas comunes, 10 ejemplares de sisón común y 8 grullas comunes) Una media