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ABC LUNES 25 s 2 s 2008 Castro releva a Castro en Cuba INTERNACIONAL 35 La Iglesia empuja hacia la libertad El Vaticano intenta acelerar en Cuba la transición pacífica iniciada por Juan Pablo II s Bertone invita a derrotar la injusticia por la fuerza del perdón y la verdad s El enviado del Papa será hoy la primera persona a la que reciba el presidente Raúl Castro POR JUAN VICENTE BOO CIUDAD DEL VATICANO. Aprovechando la oportunidad única de asistir en primera fila al relevo nominal de Fidel Castro, el Vaticano intenta acelerar en Cuba la transición pacífica iniciada por Juan Pablo II en su histórico viaje de hace diez años. El cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, que realiza una visita conmemorativa de ese viaje, ha pedido mayor libertad para la Iglesia en la isla y ha invitado a los cubanos a derrotar la injusticia, la opresión y la violencia por la fuerza del perdón y la verdad Con exquisita prudencia, el Vaticano pide libertad y cambio, pero insistiendo a cada paso en que debe hacerse de modo pacífico. El número dos de la Santa Sede lo repitió de modo elegante pero claro el sábado en Santa Clara recordando la visita de Juan Pablo II a la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de los cubanos, que envuelve a todos bajo su manto, los une y los protege La Iglesia católica no está contenta ni mucho menos con el lentísimo ritmo de evolución del régimen castrista, pero mantiene la actitud paciente y positiva que Juan Pablo II resumió en su petición de hace diez años: Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba El Papa defendió a los ciudadanos de a pie advirtiendo a Fidel que un Estado moderno no puede hacer del ateísmo uno de sus ordenamientos políticos y también condenando el embargo americano como injusto y éticamente inaceptable El cardenal Bertone saluda a la multitud congregada en el municipio cubano de Guantánamo purpurado los cortó en seco advirtiendo que ¡La Iglesia es la casa de todos! La docena de obispos cubanos han compartido en estos diez años el sufrimiento del pueblo y también la tentación de perder la esperanza. La televisión estatal ha difundido estos días los actos del cardenal Bertone, y los cubanos han podido ver el pasado jueves al presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, y al canciller, Felipe Pérez Roque, asistiendo a la misa que el secretario de Estado celebró en una plaza de La Habana. Pero mucho más espectacular fue ver al propio Fidel Castro asistiendo a la multitudinaria misa de Juan Pablo II, y después no pasó casi nada. estrenarse en su primer contacto internacional recibiendo al cardenal Bertone, secretario de Estado y jefe de la diplomacia vaticana. La Santa Sede está dispuesta a ese gesto de reconocimiento del nuevo mandatario, y el Papa Benedicto XVI calibra la posibilidad de viajar a Cuba el próximo año, ampliando el itinerario de su previsto viaje a México. La invitación a visitar la isla fue presentada por Fidel Castro al cardenal Bertone en el año 2005 durante un encuentro en La Habana con motivo de la apertura del convento de las Brigidinas, autorizado a bombo y platillo por el régimen cubano como cortina de humo para esconder muchas otras restricciones a la Iglesia, como la negativa de visados a sacerdotes y misioneros de otros países. EFE Vírgen de la Caridad A diferencia de Polonia o la Unión Soviética, el cambio político ha sido muy lento en uno de los últimos países comunistas. El abuso contra el pueblo crea tensiones del Gobierno con la Iglesia que, a su vez, intenta que ninguna de las dos partes enfrentadas politice su misión. Cuando en una parroquia de La Habana algunos fieles empezaron a gritar reivindicaciones políticas ante el cardenal Jaime Ortega Alamino, el Sin politización Una labor cercenada La radiografía de la Iglesia en Cuba es tan limitada como la libertad y la falta de derechos humanos: Apenas doce obispos desarrollan su labor en la isla caribeña, un número reducido para sus once millones de habitantes. Son sólo 400 sacerdotes, los que llevan a cabo una compleja tarea pastoral, a los que hay que sumar un total de 600 religiosas y hasta 5.000 catequistas. Estos números tienen su explicación en la total ausencia de seminarios, ya que la actividad interna y externa de la Iglesia está muy restringida, también para la propia formación de futuros sacerdotes y religiosas. Aún resuena en la isla la frase de Juan Pablo II en 1998: Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba El nuevo presidente de Cuba tendrá hoy la oportunidad de Posible visita del Papa