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34 INTERNACIONAL Castro releva a Castro en Cuba PRINCIPALES REACCIONES LUNES 25 s 2 s 2008 ABC Alberto Sotillo Tom Shannon EE. UU. para América Latina Oswaldo Payá Movimiento Cristiano Liberación Hugo Chávez Presidente de Venezuela Janisset Rivero Directorio Democrático Cubano ESPAÑA, CUBA Y LA ESCLAVITUD as autoridades españolas siempre han tenido una rara afición a la esclavitud en Cuba. Incluso han llegado a creer que serviría para impedir que la isla se desgajase de la familia. Cuando el empeño abolicionista británico y la revolución francesa de 1848 animaron al Gobierno a plantear una paulatina eliminación de la esclavitud, los hacendados cubanos amenazaron con anexar la isla a EE. UU. Desde entonces se ha eternizado una muy poco santa alianza entre la oligarquía cubana y la burguesía liberal española, a la que le repugna la esclavitud, pero cree que su mantenimiento es el precio a pagar por la preservación de nuestros intereses e influencia. En teoría, la ley de abolición fue aprobada en 1880. Pero sólo en teoría. En la práctica, a día de hoy, en pleno siglo XXI, los nuevos hacendados de la isla, con todas sus ínfulas revolucionarias, viven gracias a la política colonialista española, que sigue convencida de que la preservación de nuestros intereses pasa por la protección de la oligarquía cubana y la explotación de la mano de obra de la isla en condiciones de premodernidad (por decirlo suavemente) Antes se justificaba por el monopolio del azúcar, hoy por el monopolio del turismo. La isla hace decenios que está en bancarrota, pero el régimen vive de las divisas que le dejan los empresarios españoles y su turismo de sol, playa y mulatas, incluidas adolescentes a precio de ganga. España hará muy bien en oponerse a la ley Helms- Burton, que sólo quiere sustituir al empresario español por el norteamericano. Pero debería considerar que su actual política colonialista, su histórica afición al esclavismo y sus turistas en busca de gangas sexuales no son una bonita presentación para el futuro que se avecina. La alianza de la hispanidad con el interés del hacendado local nunca fue un buen negocio. Llega la hora del cambio. Y tal vez no deberíamos olvidar que una transición nunca la hace el viejo régimen en soledad. Necesita también la participación de la sociedad, incluidos esos disidentes que piden que el régimen acepte que el cambio es ineluctable y a quienes nuestra Embajada les niega hasta un pincho de tortilla en el día de la Hispanidad. Hay posibilidad y potencialidad de apertura, pero todo eso tiene que nacer desde dentro de Cuba La sucesión de Fidel Castro no trae en sí misma los cambios que el pueblo quiere y necesita Fidel sigue siendo el comandante de Cuba; no perdemos la esperanza de que se recupere plenamente Hay una continuidad del régimen; el cambio sólo vendrá con la liberación de los presos políticos L Puestos en pie, todos los miembros de la Asamblea Nacional cubana tributaron a Raúl Castro una sonora ovación AP Raúl Castro se reafirma con Chávez y EE. UU. percibe un cambio potencial El presidente de Venezuela obvia a Raúl e insiste en que Fidel es el comandante de Cuba s La disidencia y el exilio coinciden en la continuidad del régimen ABC MADRID. Reafirmación de la alianza Cuba- Venezuela, moderada acogida de Estados Unidos y coincidencia de la disidencia y el exilio cubano en Miami en que la apertura no existe y el régimen continúa siendo el que era, tras la designación de Raúl Castro por su hermano Fidel. El primer movimiento político del sucesor del dictador cubano, minutos después de terminar su discurso ante la Asamblea Popular cubano, fue el de cerrar filas con Hugo Chávez y disipar las últimas dudas sobre su alianza, tras publicarse recientemente que Raúl Castro iba a acercarse al brasileño Lula en detrimento de Venezuela. El nuevo presidente de Cuba recibió la felicitación de Chávez durante el programa de radio Aló presidente en el que el dirigente venezolano elogió a Raúl Castro con afirmaciones como siempre ha estado ahí, callado, prácticamente invisible pero fiel a la revolución como el que más Sin embargo, durante los minutos que charlaron, Chávez no tuvo empacho en dirigirse tanto o más tiempo a Fidel. A pesar de la elección de ayer, se dirigió al dictador como el comandante de Cuba y afirmó que Fidel no renuncia a nada, sólo pasa a ocupar el puesto que tiene que ocupar en la revolución cubana Y remachó: No peremos la esperanza de que se recupere plenamente Para la disidencia, como la que representa el líder del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá, la sucesión de Fidel Castro no trae en sí misma los cambios que el pueblo quiere y necesita Payá contradijo el primer discurso de Raúl Castro como presidente: Ha dicho que no existen contradicciones antagónicas (en Cuba) pero sí existen: hay un antagonismo esencial entre este sistema de no derechos, las restricciones de la ley y la arbitrariedad y las prácticas represivas, por una parte, y los derechos e intereses legítimos del pueblo, por otra El exilio en Miami se pronunciaba con idéntico pesismismo. Janisset Rivero, del Directorio Democrático Cubano, sentenciaba: Hay una continuidad del régimen; el cambio sólo vendrá con la liberación de los presos políticos La primera reacción de Estados Unidos, por boca de su responsable del Departamento de Estado para América Latina, Tom Shannon, fue medida. Sin calificar el relevo producido ayer, apuntó que hay posibilidad y potencialidad de cambio, pero eso tiene que salir desde dentro de Cuba En declaraciones a AFP, Shannon pidió a los demás dirigentes de los países latinoamericanos que trasladen mensajes firmes en favor de la libertad en Cuba. Mensajes firmes