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30 ESPAÑA La amenaza terrorista s El acoso a la Ertzaintza DOMINGO 24 s 2 s 2008 ABC El atentado contra un repetidor próximo a Bilbao se atribuye al comando Vizcaya el más activo desde la ruptura de la tregua porque sabe que los desactivadores tienen que mover los artefactos cuando los neutralizan. Se trata de un procedimiento que ha costado varias vidas. Una bomba equipada con el sistema antimovimiento causó la muerte al ertzaina Luis Hortelano García y a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía Manuel Jodar Cabrero y José Sánchez García cuando trabajaban para desactivar un coche bomba en el barrio bilbaíno de Zorroza. La explosión de ayer es el segundo atentado en lo que va de año después de que el pasado día 7 estallara un artefacto en los Juzgados de Vergara. La bomba estaba compuesta por quince kilos de explosivo repartidos en dos mochilas que fueron colocadas en la sede judicial por un individuo que fue grabado por las cámaras de seguridad. Además, el pasado 31 de enero se frustró otro atentado en Guecho al ser localizado un barril de cerveza con una bomba de carga hueca colocada en su interior, que estaba preparado para una acción terrorista, a falta de instalarle el sistema de iniciación. Desde antes de que comenzara la campaña electoral, las Fuerzas de Seguridad del Estado están en situación de máxima alerta ante el temor de que ETA intente cometer un asesinato antes de las elecciones del 9- M. Ayer puso en su objetivo a la Ertzaintza. Por fortuna, las precauciones tomadas evitaron que el comando Vizcaya el más activo desde la ruptura de la tregua, materializara su sanguinario plan. La bomba, de entre tres y cuatro kilos de explosivo, destruyó una de las paredes de la caseta del repetidor de comunicaciones EFE Máxima alerta ETA irrumpe en la campaña electoral con una bomba trampa contra la Ertzaintza El artefacto no explosionó a la hora anunciada porque disponía de un sistema de activación por movimiento s Estalló cuando fue manipulado por robot M. L. G. F. BILBAO. Ayer, por segunda vez en poco más de tres meses, ETA preparó una trampa contra la Ertzaintza. Las precauciones tomadas por los agentes evitaron que los criminales, miembros del comando Vizcaya lograran su objetivo de asesinar a los desactivadores de explosivos un día después del comienzo de la campaña electoral. La bomba, que no estalló a la hora anunciada, estaba equipada con un sistema antimovimiento que provocó la explosión cuando el artefacto fue manipulado por robot. Y es que los malhechores mintieron cuando, a las nueve de la mañana, llamaron a la centralita de la Asociación de Ayuda en Carretera para anunciar que una hora más tarde iba estallar el artefacto que habían colocado en el repetidor de televisión y comunicaciones del monte Arnotegi, cerca de Bilbao. A la hora indicada, la bomba, que estaba oculta en una caja depositada en una de las ventanas de la caseta del repetidor, no estalló. Por ello, los desactivadores adoptaron las pertinentes medidas de seguridad en previsión de que pudiera tratarse de una trampa o de que hubiera otro artefacto oculto preparado para alcanzar a los agentes, tal y como ETA quiso hacer en el Palacio de Justicia de Guecho el pasado 11 de noviembre. Poco antes del mediodía, los agentes de la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza enviaron un robot teledirigido para empezar las tareas de neutralización del artefacto. La primera maniobra de la máquina fue acercarse a la ventana de la caseta del repetidor. Seguidamente, con las pinzas movió la caja que habían dejado los malhechores y fue en ese instante cuando se produjo una fuerte explosión que levantó una columna de humo blanco que pudo verse desde varios kilómetros de distancia. Faltaba un minuto para las doce. A consecuencia del estallido, el robot resultó dañado y también se registraron desperfectos en la infraestructura del repetidor. Aunque estos fueron pequeños, los dos canales de las emisoras internas de la Policía Municipal de Bilbao resultaron afectadas. En espera de análisis más exhaustivos, la Ertzaintza considera, a raíz de las circunstancias en las que se produjo la explosión, que la bomba, en lugar de estar preparada para estallar mediante un temporizador a la hora anunciada, disponía de un sistema antimovimiento que provocó la activación de la carga- -entre tres y cuatro kilos- -cuando el artefacto fue movido. ETA ya ha utilizado este tipo de trampa