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38 INTERNACIONAL Elecciones en EE. UU. s Las primarias SÁBADO 23 s 2 s 2008 ABC Hillary empieza a rumiar su posible derrota tras el último debate con Barack Obama Los donantes que han contribuido a la campaña de la senadora se quejan del derroche de dinero en lujos y asesores PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Fue un debate bastante extraño. Noventa minutos de piropos mutuos entreverados con descalificaciones, intentos continuos de marcar diferencias, argumentos elaborados de lo que significa ser un líder y una ansiosa búsqueda de significado más allá de lo dicho. Todo con vistas a las decisivas primarias del 4 de marzo en las que Hillary Clinton tiene forzosamente que ganar a Barack Obama en Texas y Ohio para proseguir con su candidatura presidencial. Y con una trama que, a estas alturas, empieza a resultar ya demasiado familiar en las encuestas de intención de voto: una gran ventaja inicial de la ex primera dama que desaparece de forma vertiginosa conforme se acerca la cita electoral de turno para determinar quién será el candidato presidencial del Partido Demócrata en noviembre. Sin duda alguna, el momento más relevante del foro televisivo celebrado durante la noche del jueves al viernes en Austin, la capital de Texas, se produjo justo al final. Durante unos segundos, pareció que Hillary Clinton iba de nuevo a exhibir unas cuantas lágrimas como hizo en New Hampshire. Pero en lugar de otra salida emocional, la senadora empezó a recordar la experiencia de ver en persona soldados horriblemente mutilados en Irak y Afganistán: Todo el mundo sabe que he pasado por algunas crisis y momentos difíciles en mi vida. Pero eso no es nada en comparación con lo que ocurre cada día en las vidas de mucha gente por todo nuestro país Además de extender su mano hacia Obama y declararse muy, muy honrada de compartir el escenario con alguien como él, la ex primera dama cerró la noche diciendo: A pesar de lo que ocurra al final, a nosotros nos va a ir bien. Ustedes ya saben que contamos con un gran respaldo de nuestras familias y amigos Para rematar diciendo, sólo espero que podamos ser capaces de decir lo mismo sobre el pueblo de Estados Unidos Esta comentada actuación ha sido interpretada automáticamente como el primer indicio público de que la propia Hillary Clinton empieza a asumir su derrota ante el fenómeno Obama impulsado por once victorias consecutivas, un aluvión de donaciones y la creciente percepción de que él va a ser el nominado. Entre toda clase de especulaciones sobre el inicio de una despedida elegante, Ron Fournier, el brillante analista político de la agencia Asocciated Press, se preguntaba si la despedida de Hillary- -famosa por no rendirse tan fácilmente- -había sido el equivalente a izar una bandera blanca. En su ronda de múltiples entrevistas de ayer, la senadora por Nueva York se vio obligada a negar una y otra vez que el debate de Austin, auspiciado por las cadenas CNN y Univision, fuese el principio del final de su campaña presidencial. Pero sin llegar tampoco a especificar sus planes en caso de ser de- ¿Bandera blanca? Obama y Clinton, mano a mano ayer en Austin, Texas rrotada en Ohio y Texas, Estados que incluso su propio marido Bill Clinton ha calificado como requisitos obligatorios para continuar compitiendo con Barack Obama. Las peculiares dificultades de esa competencia quedaron también ilustradas durante el debate en la capital de Texas, cuando la senadora no pudo contenerse y acusó a su rival de practicar una retórica vacía de contenido e incluso plagiada. Según Hillary: Eso no es el cambio en el que uno puede creer, es el cambio que uno puede fotocopiar Ataque que lle- Pese a su precaria situación, la ex primera dama pagó en enero a sus asesores casi 3,4 millones de euros