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4 OPINIÓN SÁBADO 23 s 2 s 2008 ABC DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro EL BOTELLÓN DEL MINISTRO as escasas competencias ejecutivas que conserva el Ministerio de Sanidad y Consumo obligan a sus titulares a buscar un hueco en la agenda política y mediática a base de ocurrencias. El ministro Bernat Soria se hizo notar hace pocas semanas gracias a la denominación de las nuevas tallas para la ropa femenina y, desde entonces, sólo se sabe de él por alguna que otra propuesta que pretende ser ingeniosa. Ahora vuelve al primer plano con una extraña doctrina sobre el ocio juvenil: se trata de eliminar el garrafón mejorando la calidad del alcohol que consumen los jóvenes españoles, y de facilitar el uso de preservativos para mayor garantía sanitaria. En lugar de afrontar las causas y buscar opciones alternativas en el plano educativo y cultural, el ministro parece resignado a que los adolescentes consuman alcohol y sólo pretende conseguir que lo beban de mejores marcas. En vez de atender a la rebaja de los pañales o de otros elementos básicos para la salud infantil, cuyo coste asumen con dificultad muchos miles de familias, prefiere que los beneficios fiscales se dediquen a los preservativos. Bernat Soria llegó al Ministerio precedido de una cierta fama como científico que está dilapidando día tras día a base de declaraciones sin sentido, que no parece que puedan aportar votos al PSOE de cara al 9- M. DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera L KOSOVO INCENDIA BELGRADO I el principal pretexto para precipitar la declaración unilateral de independencia de Kosovo fue el riesgo de inestabilidad en la antigua provincia serbia, las consecuencias de una medida tan inadecuada saltan a la vista: hacía años que no se vivían momentos de tanta tensión en la zona. Los Balcanes siguen siendo un rompecabezas y, desde mucho antes de que naciese la Unión Europea, todas las potencias que han intentado extender su influencia- -otomanos, austro- húngaros o soviéticos- -han terminado por reconocer que reconocer que, cuando se mueve una pieza, por insignificante que pudiera parecer, el conjunto se resiente, las fricciones desatan llamaradas y las llamaradas, incendios. La situación que estalló el pasado jueves en Belgrado no es más que la primera muestra de que esta regla sigue siendo válida y que aquellos que han alentado un proceso como la proclamación de la independencia de Kosovo sin muchos miramientos hacia las leyes del Derecho Internacional lo han hecho sin tener en cuenta las consecuencias que acabaría provocando. Los principales responsables del execrable ataque contra las embajadas en Belgrado de Estados Unidos y otros países, que se cobró una víctima mortal, son los manifestantes. Estos salvajes- -pertenezcan a grupos teledirigidos por círculos ultranacionalistas serbios o sean simples exaltados que no quisieron contener sus emociones- -no tienen defensa posible, y lo primero que tiene que hacer el Gobierno serbio es detenerlos y castigarlos. En las imágenes de la manifestación convocada frente al Parlamento serbio se podría apreciar alguna bandera española, seguramente en agradecimiento a la negativa del Gobierno a reconocer la independencia de Kosovo. Es necesario que queda claro que esa decisión española obedece a la defensa del Derecho Internacional para que en ningún caso pueda ser vinculada con posiciones inaceptables e igualmente contrarias al Derecho como las registradas en las calles de la S capital serbia. Algo parecido sucede con Rusia, que en nombre del respeto al procedimiento de Naciones Unidas- -institución en la que su principal objetivo es imponer su derecho de veto- -no ha dudado en esgrimir la amenaza del uso de la fuerza para defender las posiciones serbias. Si se quiere resolver un episodio de tensión, no es necesario añadir mas leña al fuego, ni siquiera tratándose de una amenaza más retórica que efectiva. El presidente ruso, Vladimir Putin, es consciente de que tiene otras maneras, mucho más directas y prudentes, de hacer saber al mundo su posición en esta crisis. Nadie puede considerar lo sucedido como un sarpullido inesperado. Ha sido ingenuo creer que los serbios venderían lo que consideran su integridad territorial a cambio de un hipotético futuro europeo. Si el objetivo era- -como se dice en Bruselas- -que Kosovo y Serbia se reencuentren en el seno de la UE, deberían haberles ofrecido recorrer juntos el mismo camino. Sin embargo, a los serbios siempre se les ha hecho saber que detrás de un requerimiento siempre había otro: aunque cumplan lo que se les exige, nunca saben cuantas puertas más les quedarán por abrir. Cuando el Consejo Europeo aprobó en Helsinki el plan Ahtisaari, sin prestar mucha atención a la posibilidad cierta de abrir las puertas a una independencia de Kosovo sin bases jurídicas sólidas, estaba empezando a apilar la leña de la hoguera que ha terminado por arder en Belgrado. Por su parte, Estados Unidos ha actuado de forma egoísta y pensando exclusivamente en intereses más o menos coyunturales, sin calcular las consecuencias colaterales. No es la independencia de Kosovo lo que va a aliviar sus posiciones en Oriente Próximo. Es evidente que Kosovo va a ser una fuente de problemas de todo tipo, y no sólo porque algunos nacionalistas quieran usarla de modelo prêt à porter sino precisamente porque se trata de una irregularidad jurídica tan flagrante que no puede dejar de tener consecuencias. CIEN DÓLARES a mayor parte de las recesiones económicas del último medio siglo han tenido de fondo un encarecimiento del petróleo, la materia prima más esencial para el funcionamiento de las sociedades industriales. Durante los últimos doce meses, el petróleo se ha encarecido en un 70 por ciento y la última semana, en más del 10 por ciento: el precio del barril coquetea ya con los cien dólares, a veces por encima, y no son pocos los expertos que advierten que llegará a 125 dólares. Las economías avanzadas han disminuido la influencia del crudo en sus procesos productivos, pero sigue siendo determinante. La debilidad del dólar- -consecuencia de una balanza comercial norteamericana permanentemente deficitaria- -complica aún más el panorama por cuanto incita a los exportadores a forzar los precios para compensar la pérdida de valor del billete verde. Las economías europeas, con la española en primer término, figuran entre las más dependientes del petróleo importado y, por tanto, entre las que más ven perjudicada su capacidad de crecer. Sin embargo, no son las más diligentes a la hora de reducir esa dependencia de forma progresiva. Por este motivo, la seguridad energética debe formar parte de la agenda política que maneje el nuevo gobierno que salga de las urnas el próximo de marzo. En este asunto no caben discrepancias; más bien diligencia. PETRÓLEO A L AGRESIONES EN PARLA YER en Parla se vivió un nuevo capítulo en la escalada de amenazas y coacciones que sufren en los últimos tiempos los políticos que se atreven a disentir del Gobierno. María San Gil, Dolors Nadal, Rosa Díez y ahora dos consejeros de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados y Juan José Güemes, han sido víctimas de la intolerancia de unos energúmenos totalitarios. La propia Esperanza Aguirre tuvo que entrar por una puerta lateral para evitar la acción de un grupo de individuos, de aparente ideología republicana, dispuestos a boicotear su visita al nuevo hospital de Parla. En este caso, aunque la responsabilidad directa debe atribuirse siempre a los agresores, es imprescindible exigir todo género de explicaciones al alcalde Tomás Gómez, que es también secretario general del PSOE madrileño. Gómez ha encrespado los ánimos de sus conciudadanos con una actitud inaceptable en un político que ostenta tan alta representación. Ni Aguirre ha despreciado nunca a Parla, ni el hecho de que los socialistas tengan allí un feudo electoral les autoriza para crear un clima que convierte la visita de la presidenta y sus consejeros en una expresión de violencia antidemocrática. No sirve tirar la piedra y esconder la mano. Ciertas condenas a posteriori de los hechos no son suficientes cuando antes no se han puesto todos los medios para evitar que se produzcan. Por eso, la imagen del regidor de Parla y la del partido que dirige sa- A le muy mal parada de este lamentable incidente. Preocupados por la falta de motivación de su electorado, los socialistas están haciendo guiños constantes a los sectores más radicales. Es un error estratégico, porque puede llevarles a perder el centro político en el que se decidirá una parte sustancial del resultado del próximo 9- M. Pero, sobre todo, provoca una tensión que se traduce en un clima de agresividad hacia el PP que rompe las reglas del juego democrático. Si los candidatos de la oposición no pueden pronunciar una conferencia en la Universidad o las más altas autoridades autonómicas sufren serios problemas para acceder a un hospital de la Comunidad es porque algo falla en los mecanismos de la convivencia social y política. Tomás Gómez ha sembrado vientos y recoge ahora tempestades, puesto que los radicales se han envalentonado y pasan de las palabras a los hechos, obligando a las Fuerzas de Seguridad a intervenir de forma enérgica. La sociedad española exige que el debate político a lo largo de la campaña electoral se desarrolle por cauces racionales, de manera que hay que poner fin de inmediato a estos reiterados actos de salvajismo, inaceptables en un Estado democrático de Derecho. Para ello, el PSOE, en lugar de rasgarse las vestiduras por las críticas del PP, debe condenar de forma rotunda y sin matices este tipo de actuaciones indeseables.