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ABC VIERNES 22 s 2 s 2008 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA DOS ESTILOS, DOS CAMPAÑAS L primero, no molestar. Le van a sacudir hasta en el registro del ADN, pero la consigna electoral del PP es evitar cualquier aspereza que pueda desatar la ira de una izquierda decepcionada por Zapatero. Los asesores de Rajoy pretenden conducirlo al poder por la gatera, y han diseñado una campaña en positivo que, frente al fracaso de hace cuatro años, cuando se le escapaban decenas de miles de votos por día, parece estar cuajando en algo parecido a una alternativa. En las dos últimas semanas, el PSOE ha perdido la iniciativa y se ha puesto IGNACIO nervioso; el líder popular CAMACHO ha ido emergiendo con propuestas que seducen a muchos votantes, mientras a Zapatero le pesa el error garrafal que cometió al dejar que se le viese el cartón en su confidencia a Gabilondo. Desde el momento en que toda España supo que la tensión era una estrategia, cualquier apelación truculenta que efectúe el presidente está condenada a pasar por una sobreactuación. A Pepe Blanco no parece importarle la desactivación del factor sorpresa. Sus manuales de candidatos son un compendio de agresividad. Cuando está en apuros, el PSOE siempre vuelve al dóberman, pero esta vez los cabezas de huevo de Ferraz han azuzado al perro a morder al rival directamente en los genitales. Ya no se trata del infausto cordón sanitario de Federico Luppi; es que dentro de ese recinto de exclusión quieren emplumar con brea ideológica a los recluidos y luego forrarlos a tortas. La guía de campaña es una incitación al brutalismo, una soflama trincheriza, una arenga combustible. La obsesión socialista es sacar de casa a los abstencionistas, a los indecisos, a los desencantados; como no tienen nada que vender, y lo que venden no funciona, llaman a filas con una prédica incendiaria que estigmatiza a la derecha democrática como una sucursal del infierno de la sinrazón. No es una simple convocatoria al voto del miedo: es una dialéctica de hostilidad dramática, una satanización del adversario, una irresponsable excitación del instinto radical y del fundamentalismo sectario. Frente a ese discurso cainita, el PP confía en ganar desde la serenidad que acaso le haya faltado durante la mayor parte de la legislatura. Se han invertido los papeles; parece que es el Gobierno el que fuese por detrás en las encuestas, a juzgar por cómo se desentiende de las propuestas y se lanza a la yugular del aspirante. En la historia electoral española, el PSOE suele crecer en la última semana, pero si los peperos atinan con otra idea- fuerza o le dan alguna vuelta de tuerca más a la economía y la inmigración, la victoria puede caer de cualquier lado. Ahora mismo, a quince días de la Hora H de las urnas, se enfrentan dos estilos, dos trayectorias: la fuerza tranquila de un Rajoy que ya cree seriamente en sus posibilidades y el frenesí arrebatado de un Zapatero que apenas si mantiene la sonrisa mientras sus huestes buscan al enemigo con el cuchillo entre los dientes. El PP puede ganar si no se deja enredar en la reyerta que le proponen los navajeros. E EL RECUADRO ME JUEGO EL PAVO DE CAMPO VIDAL T RAS aquel primer debate televisado de la democracia entre Aznar y González, el 24 de mayo de 1993, con 9,6 millones de espectadores, no me pasó con su moderador, Campo Vidal, lo que a aquel profesor de mi colegio de los Jesuitas que le estaba echando una bronca importante a Medina, un malestudiante con unos padres muy generosos en las Pascuas con los educadores de sus hijos. El profesor abroncaba a Medina por su cantidad de cates, a lo que aquel mico, con la misma soberbia y orgullo que aún, ya cincuentón, conserva, le contestó muy serio: -Don Lorenzo, le aviso que se está usted jugando el pavo de Navidad. A mí me pasó con Campo Vidal justamente lo contrario que a Don Lorenzo con Medina. Lo hizo Campo Vidal tan neutralmente como moderador en aquel debate, que lo elogié tela en un artículo. Campo, que es viejo compañero, a quien conozco desde que como redactor de Tele Express me hizo una entrevista cuando yo acababa de publicar Andalucía, ¿Tercer Mundo? me llamó para darme las gracias: -No sé cómo pagarte el elogio que me has hecho. Saqué la guasa sevillana y le dije muy ANTONIO serio: BURGOS- -Eso me mandas un pavo por las Pascuas y listo... No sé si con guasa mayor que la mía, o porque no comprendió la retranca sevillana, o porque me creyó de la Cofradía del Mangazo, el caso es que al día siguiente llamó el telefonillo delportero automático de casa, lo atendió Laura, y, tras abrir la puerta, vino toda conturbada al escritorio: -Don Antonio, quehay ahíun mensajerodeSeurquedice que trae un pavo. ¡Pero un pavo vivo! Un pavo de plaza de primera categoría. Único en su especie. Conocía pavos de campo, pavos de granja, pavos americanos del Día de Acción de Gracias; pero pavos por Seur era el primero que veía. Me lo enviaba, con cariñosa tarjeta de agradecimiento, Campo Vidal. En diciembre es fácil saber qué hacer con un pavo, pero en mayo es un problema. Yo estoy además contra todas las formas de pena de muerte, incluida la del pavo. Campo Vidal me había regalado un pro- blema. Para colmo, Isabel no estaba en casa, almorzaba fuera con unas amigas, entre ellas la duquesa de Alba. La llamé angustiado, contándole el problema: ¿Quéhagocon elpavo? Lotengoen laterraza del lavadero, dentro de la cesta de palma en la que viene asomando el gañote el pobrecito... Porque matarlo no lo vamos a matar. La Jefa de mi Casa Civil resolvió inmediatamente la situación: -Eso desde luego, ese pavo no se mata de ninguna manera. Mira, se lo voy a decir a Cayetana, como le gustan tanto los animales, que se lo lleve al campo. A la media hora estaba en casa el mecánico de la Casa de las Dueñas para recoger el pavo y llevarlo a La Pisana finca de Gerena donde, una vez indultado por su casta y bravura, habría de vivir el resto de sus días. No en el corredor de la muerte pavera, sino como señor del gallinero. Más de una vez lo visitamos. Por su capa cárdena, muy en el tipo de Pablo- Romero, Cayetana le puso Romero el Pavo Romero. Tengo fotos con el famoso Pavo Romero, el primero indultado de la historia. Cuando se acercaba la Navidad, Cayetana llamaba a los caseros de La Pisana enérgica: -Que no me entere yo que le pasa algo en estas fechas al Pavo Romero... El Pavo Romero sobrevivió muchas Pascuas, y murió de viejo. Me temo que su historia nunca más se repetirá. Campo Vidal moderará el debate de Rajoy y ZP del día 25. Ojalá sea tan neutral como entonces, yo le escriba un artículo elogioso y me mande un hijo del bisnieto del Pavo Romero. Pero lo dudo. Nosotros los de entonces ya no somos los mismos. Campo Vidal es millonario gallito estabulado en la granja audiovisual de Chaves como el Pavo Romero lo era en La Pisana Muchos millones han llovido en sus privilegiadas empresas desde entonces. Virtuoso de las productoras de pata negra de Canal Sur, Campo Vidal le come en la mano a Chaves, como el Pavo Romero al casero de La Pisana Ojalá me equivoque y como el Pavo Romero se tragaba el pienso compuesto de las gallinas, me tenga yo que comer este artículo. Sé que me estoy jugando el pavo de Campo Vidal. Pero él se juega más: la credibilidad en la independencia de todo el gremio periodístico. Aunque para pavos, los del PP que han tragado con él, ¡ésos sí que están hechos unos pavos buenos!