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80 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 21 s 2 s 2008 ABC Ibermúsica Obras de Rachmaninov y Chaikovski. Int. D. Matsuev, piano. Filar. de San Petersburgo. Dir. Y. Termikanov. Audit. Nacional. Jane Birkin Lugar: Círculo de Bellas Artes. Fecha: 20 de febrero Sólo música ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE En un tiempo en el que cada vez es más difícil sorprender, el pianista Denis Matsuev ha dejado al público de Ibermúsica con la boca abierta. Por descontado que a Matsuev se le queda pequeño el instrumento, pero esa es la anécdota. Lo importante es que el tercer concierto de Rachmaninov que interpretó fue una continua sucesión de exquisiteces musicales, desde la emocionante inmaterialidad que acompañó el arranque, luego oscurecida y perfilada en cada una de la reexposiciones, a la alucinante y estratosférica recreación de la gran cadencia inicial, todo un prólogo para una desbordante coda de cierre digna del mejor pianismo ruso. Alguno querría volver a oír a Matsuev en un piano en mejores condiciones que en las del lamentable (como ya es habitual) instrumento que el Auditorio puso a su disposición y, además, que volviera a hacerlo al lado de Yuri Termikanov y la Filarmónica de San Petersburgo. Su sonido es emocionante en su naturaleza. Profundo, espeso, empastado, tan peculiarmente equilibrado teniendo en cuenta que ésta es una orquesta llena de solistas pero de la que se extrae una sensación brumosa muy difícilmente reproducible. Algunos de los músicos de la Filarmónica tuvieron su oportunidad ante la inmediata suite de El lago de los cisnes del arpa al concertino. Una pequeña colección de delicias para confirmar que si todos ellos están al lado de Termikanov es porque infunde respeto su aspecto de venerable y sabio maestro, de director necesario en una época en la que el gesto se empobrece y el estilo se homogeniza. A sus pies, señora LUIS MARTÍN Desde que se dio a conocer en los restrictivos círculos del Swinging London, Jane Birkin no ha cejado en el empeño de mantenerse en el plano supremo de la actividad creativa. En la actualidad, el tiempo ha premiado esa labor dando sobre ella un veredicto inapelable; son ya cuatro décadas acumulando singularidad y no hay duda de que se trata del más preciado que imaginarse pueda. Birkin ha marcado época, sus entregas contienen poca ganga y, a menudo, han alcanzado la altura de los gigantes. No es fácil dar más. La estructura del espectáculo que trae consigo sigue en líneas generales la de los temarios de los álbumes Rendez- vous y Fiction últimos en la discografía de la cantante y complementos de aquel Arabesque de comienzos del milenio, marcado por la muerte de quien fuera su pareja, Serge Gainsbourg. A diferencia de entonces, el set instrumental dispone de mayores recursos y se disfruta en un recipiente más apropiado que el de un club restaurante o del patio viejo del Conde Duque, lugares en los que Jane Birkin nos ha visitado en los cuatro últimos años. Y ese arropamiento que da el Salón de Baile del Círculo de Bellas Artes, quién lo duda, le cae que ni pintado a su sutileza y a la de sus canciones. Esta mujer aquieta la voz para cantar, como si buscase significados más hondos para las palabras, mientras su trío vive la ortografía musical al dictado, con oficio estupendo y alternando instrumentos: teclados, violín, arpa céltica, guitarra, Jane Birkin durante su actuación de anoche en el Círculo de Bellas Artes batería... Jane Birkin ha decidido que, además de ponerles notas a sus mensajes, puede añadirles emociones y por eso afirma que, como sucede con Kafka cuando hablamos de literatura, en música hay un antes y un después de Serge Gainsbourg Y tiene razón porque cuando se emplea el repertorio de este autor se la siente más intérprete, mejor acodada a la melodía que cuando se arrancó, desafinada, por Beth Gibbons en My secret Y llegan, en cadena, Des ils et des elles Le moi et le je y Fuir le bonheur todos estándares de Serge Gainsbourg que siguen adornando la soledad, el pensamiento de una época y la deserción a pecho descubierto. Antes la diva se ha dado un baño de multitudes, cantando entre el público, para después recogerse en su mismidad, tramar una nueva ofrenda y vaciarla ante nosotros. De nuevo, la Beth Gibbons de Strange melody el Caetano Veloso de O Leaozinho el Gainsbourg de Ballade de Johnny Jane y DANIEL G. LÓPEZ Birkin ofreció un concierto para sibaritas del buen gusto, de una rotunda y profunda comunión emocional entre público y artista hasta el Tom Waits de Alice Jane Birkin es la fuerza tranquila. En un mismo hatillo aúna las simbologías que encierran el pop de autor, la canción europea en su más estricta puridad estilística y todas las corrientes afectivas enganchadas a su amado Serge Gainsbourg. La demoledora traca final es para él: Je suis venu te dire que je m en vais Ex fan des Sixties Manon y L Aquaboniste Un concierto intransferible, para sibaritas del buen gusto, de una rotunda y profunda comunión emocional entre público y artista. Siempre a sus pies señora. Y gracias por adelantarnos en un mes la primavera hecha canciones. Aula de Cultura La Fundación Vocento presenta: La derrota de ETA y la batalla de las ideas Intervendrá: D. Iñaki Ezkerra Escritor, Periodista y Presidente del Foro de Ermua jueves 21 de febrero de 2008 20.00 horas Centro Cultural de Círculo de Lectores C O Donnell, 10- Madrid Metro: Príncipe de Vergara (Entrada libre- Aforo limitado) Los textos de las anteriores conferencias del Aula de Cultura se podrán encontrar en: www. abc. es informacion aula cultura