Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
60 AGENDA Tribuna Abierta JUEVES 21 s 2 s 2008 ABC Miguel Torres Periodista UNA NUEVA SINGLADURA N periódico es una empresa ideológica. El cambio de director inicia en cualquier periódico una nueva singladura intelectual destinada fundamentalmente a ilusionar e identificar a sus lectores en una comunión diaria sobre el mundo como es y como quisiéramos que fuera. Es la voz de los que no la tienen, es la antena de los que no pueden dominar el mundo con su mirada, es la escuela permanente de formación política, es la guía en miles de actividades prácticas, es la respuesta a tantos interrogantes como abre la explosión cotidiana de la actualidad, es la voz de la experiencia. Cuando un periódico, como es el caso de ABC, suma ya ciento cinco años de historia, su experiencia histórica y su capacidad de orientación ofrecen a los lectores una sólida solvencia. ha cambiado ahora de director, y la llegada de Ángel Expósito, como ha ocurrido a lo largo de más de un siglo, abre ilusionadas expectativas. Como lector de este periódico desde mi adolescencia he visto una larga sucesión de cambios y, ya como periodista, los he vivido durante bastantes años desde dentro. Fue un privilegio que mis primeras lecturas del periódico, allá en los albores de los cincuenta, fueran firmas como la de José María Pemán, Agustín de Foxá, Víctor de la Serna, Rafael Sánchez Mazas, César González Ruano, Azorín, José María Massip, Jacinto Miquelarena, Carlos Sen- U Cuando un periódico, como es el caso de ABC, suma ya ciento cinco años de historia, su experiencia histórica y su capacidad de orientación ofrecen a los lectores una sólida solvencia tís, Melchor Fernández Almagro, Ramón Pérez de Ayala, Julio Camba, Ramón Gómez de la Serna, Wenceslao Fernández Flórez... Y junto a esta sucursal del olimpo, una coherencia en los principios desde su fundación, mantenida durante muchos años turbulentos. y ya a lo largo de una vida profesional, descubrí que uno de los deportes nacionales preferidos era el de la caza del director de ABC, mediante la más variada serie de conjuras. Esta Casa ha sido siempre el sujeto de conjeturas y especulaciones, de rumores y chismorreos, porque durante un siglo ABC ha sido el periódico de referencia de la derecha liberal española. Estamos en la primera década de un nuevo siglo y las cosas no han cambiado, a juzgar por la forma en que se han agitado las aguas durante los últimos meses. Lo cierto es que ABC tiene nuevo director, cosa que ha ocurrido en muchas ocasiones, y que éste habrá de otear sobre el mundo, e informar y orientar a sus lectores. Ningún director es igual a Después, ABC otro. De Luis Calvo subyugaba su capacidad teatral en el ejercicio de la dirección, la brillantez y erudición de sus escritos y la capacidad maquiavélica para negociar y engañar a un poder franquista omnipotente que quería atar corto al periódico. Sus diálogos con Adolfo Muñoz Alonso, director general de Prensa, para justificar posiciones políticas que irritaban al gobierno, eran dignas del mejor teatro del absurdo. La contundencia con que Luis Calvo lanzó el periódico con motivo de la muerte de Ortega y Gasset, contra las órdenes expresas y amenazantes del poder, son sólo un ejemplo de la contundencia con que sirvió en ocasiones muy difíciles el derecho de los lectores. nanza, de apellido Sesé, le comunicó que el director estaba reunido con algunas personas y le señaló una silla para que esperara. Cuál no sería la sorpresa del visitante cuando vio abrirse la puerta del despacho y salir cogidos uno detrás de otro, jugando al tren, y encabezados por Luis Calvo, una fila de personas entre las que reconoció, entre otras, a Rafael Sánchez Mazas, María Dolores Pradera y Samuel Cohen. Chiflando como un tren la comitiva tomó el largo pasillo que conducía al archivo y biblioteca. El ordenanza, ante la cara de asombro de Cortés Cavanillas, le tranquilizó: No se preocupe, que vuelven Efectivamente, dieron la vuelta a la gran mesa que centraba la estancia, y regresaron chiflando al despacho. Junto a ello, Luis Calvo poseía una personalidad apasionante e impredecible. Contaba Julián Cortés Cavanillas la noche que llegó a ABC para concretar su fichaje como corresponsal en Roma. Luis Calvo le había citado a altas horas de la madrugada. Llegó Cortés Cavanillas a la puerta del despacho y el orderación al parecer del ingeniero de turno, que decide elevar ante la vista del conductor una supuesta creación artística con los restos de la construcción: vigas soldadas con apariencia informe, pintadas de mil colores, sobre una peana de hormigón armado y aspecto amenazador sobre la calzada. Trozos del encofrado de los arcos del último puente, soldados entre sí, con pinta de animal agarrotado y aterrador, de color oxidado y sobre un gigantesco bloque de piedras prensadas con argamasa indestructible. poco más allá el monumento al cerdo, un animalito tallado en alabastro de la zona, que se pierde entre el recrecido de las hierbas en primavera y reaparece en el mismo lugar cuando la nieve deja yermo el páramo. En otra esquina un mapa sobre el terreno, que sólo se ve si sobrevuelas la autovía en helicóptero o paseas jugándote rección de ABC merece atención el terremoto que provocó Torcuato Luca de Tena en octubre de 1962, cuando volvió tras nueve años apartado por decisión gubernamental. En un solo día, Torcuato se cargó a todos los críticos, Miguel Pérez Ferrero Donald de cine, Alfredo Marqueríe de teatro, padre Federico Sopeña, de música, y Lorenzo López Sancho en su doble vertiente, como crítico deportivo y como cronista de la villa bajo el seudónimo de Isidro y nombró para sustituirles a Gabriel García Espina, Enrique Llovet, Antonio Fernández Cid, Enrique Gil de la Vega (Gilera) y Carlos Luis Álvarez (Cándido) Historias- -hay muchas- -de un periódico centenario con un nuevo capitán para una nueva singladura. Enestodelosrelevosenladi- Matilde Muro Escritora DECORADORES HACEunosañosseestableció por disposición oficial que las carreteras quedaran exentas de cualquier elemento decorativo que perturbara el asunto de la conducción. Simultáneamente se disparó la elaboración de rotondas que abrazan las entradas de las ciudades y pretenden suavizar la velocidad de los que entramos en ellas presos de excitación enfermiza (la que provoca la carretera) Mira por dónde, en esas rotondas comenzaron a diseñarse jardines, colocar pretendidas esculturas, dedicar a los eruditos locales estatuas que representan alegorías de la obra, hasta entonces desconocida, del sabio del lugar, que se dejó la vida en el empeño de escarbar dentro de los archivos locales para demostrar el origen linajudo de los habitantes del lugar. O el que escribió poesía hasta la extenuación y cuyo retrato no hace justicia al desaparecido, porque ni la familia quiere pasar por la rotonda ante el peligro de estrellarse mirando la obra que dicen que representa al famoso. Se ha extendido también la costumbre de dedicar estos espacios redondos a los donantes de sangre, y es terrible la alegoría. la vida por los aledaños de la carretera. Luego Mejor no mirar el producto de la inspiración del artista de turno, porque efectivamente: se da sangre si no se presta atención a la carretera tratando de averiguar qué demonios es lo que está allí una columna de aspecto faraónico rematada por una corona de laurel gigantesco, llena de inscripciones imposibles de leer al paso, y que siempre te provoca ganas de parar y repasar los nombres allí impresos, por ver si reconoces a alguien de los que están haciendo historia sin tú saberlo. fin, que estamos llenos de obras de arte difíciles de apreciar y que me producen enorme inquietud, porque sólo reconozco en la distancia ese toro enorme y negro que sigue asomándose entre las lomas o perfilándose en el horizonte, sin saber si da la bienvenida o te pide que te vayas. A lo mejor, estos nuevos decoradores quieren emular al del toro, que sí pasará a la historia, pero de momento el morlaco les ha ganado la partida. Mejornomirarelproducto En de la inspiración del artista de turno, porque efectivamente: se da sangre si no se presta atención a la carretera tratando de averiguar qué demonios es lo que está allí en medio de las palmeras y entre olivos centenarios que proceden de no se sabe dónde, pero que viajan como si tuvieran alas en las raíces. En las carreteras y autovías está ocurriendo lo mismo. De repente un monolito, inspi- Un