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24 ESPAÑA JUEVES 21 s 2 s 2008 ABC España, resignada a reconocer a Kosovo en unos años si 100 ó 120 países lo hacen Si gana las elecciones, Zapatero, aunque arrastrará los pies se replanteará, a medio plazo, su decisión de no establecer relaciones diplomáticas con el nuevo Estado LUIS AYLLÓN MADRID. La decisión del Gobierno español de no establecerá relaciones diplomáticas con Kosovo no es, en absoluto, definitiva, al menos a medio plazo. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero es consciente de que si hay una masa importante de países que reconocen al nuevo Estado, a España le será muy difícil no sumarse a esa corriente, especialmente si la mayoría de las grandes potencias están en ella. Por eso, el Gobierno se debate entre persistir en la defensa de la legalidad internacional, una posición que defiende personalmente Zapatero, y el pragmatismo para no quedar aislado o en compañía de países sin gran peso en el mundo, con la excepción de Rusia o China, Naturalmente, en plena campaña electoral ni el Gobierno ni el principal partido de la oposición quieren hablar de formalizar relaciones con Kosovo, por la repercusión que tendría en el avispero nacionalista español, como ya se ha apuntado estos días. De hecho, el Gobierno llevó a cabo gestiones para tratar de que la declaración unilateral de independencia se restrasara hasta después del 9 de marzo. La presión del presidente estadounidense, George Bush, que quería ver el asunto resuelto antes de la cumbre de la OTAN en Bucarest prevista para los días 2 a 4 de abril, impidió atender las demandas españolas. La posición del Gobierno en este momento es dejar que pase el tiempo y ver cómo evolucionan las cosas. Serbia confía en que no haya más de 50 países que reconozcan a Kosovo, mientras los albanokosovares esperan que lleguen al centenar, de los 192 que hay en la ONU. Aunque los grandes países europeos ya han dado el sí a Kosovo, de otras zonas como Iberoamérica, África o Asia se conoce poco cuál será la actitud de los distintos países. Por eso, puede llevar algún tiempo alcanzar la cifra de 100 ó 120, que sería más o menos el umbral en el que España podría replantearse su decisión. En cualquier caso, si tras las elecciones del 9- M siguen gobernando los socialistas, es previsible que, antes de cambiar de posición dejen transcurrir algunos años. La frase arrastraremos bastante los pies dicha en privado por un miembro del Gobierno, indica que se terminará por establecer relaciones con Kosovo, sin que pase tanto tiempo como con Israel. Una victoria del PP tampoco modificaría mucho las cosas, ya que los populares también se han mostrado contrarios a la declaración de independencia de Kosovo, pero se encontrarían igualmente ante el peligro de quedarse descolgados de la línea marcada por Estados Unidos y los grandes de la Unión Europea. Mientras, de facto España estaría funcionando como si hubiera reconocido a Kosovo, porque participaríamos de las decisiones de la Unión Europea y de la misión que se va aponer en marcha este sábado allí, en sustitución de la que tenía hasta ahora la ONU, y en la que, con el tiempo, se integrarán una decena de funcionarios civiles españoles. Además, según ha anunciado el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, nuestras tropas seguirán formando parte de KFOR la misión de la OTAN en la zona, incluso aunque se reconozca que su presencia allí les puede hacer más vulnerables ante los albanokosovares. CiU fracasa en su defensa de la secesión kosovar El Parlamento catalán no llegó a votar ayer la resolución a favor de la independencia de Kosovo impulsada por CiU para volver a mostrar las diferencias entre ERC y el PSC. Los socialistas estaban dispuestos a perder una nueva votación para no dejar en evidencia al Gobierno, pero no hizo falta. La ausencia de once diputados nacionalistas del hemiciclo permitió que los votos sumados de PSC, PP e ICV impidieran la ampliación del orden del día para incluir el debate sobre Kosovo, informa I. Anguera. Más de un centenar de países El etarra San Sebastián, uno de los asesinos de la T- 4 (a la derecha) abandona el palacio de Justicia de Pau, acompañado por gendarmes AFP El Juez Gómez Bermúdez pide que los delitos de terrorismo no prescriban Ep VITORIA. El presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y del tribunal que juzgó el 11- M, Javier Gómez Bermúdez, reclamó ayer un cambio legislativo para garantizar la imprescriptibilidad de los delitos más graves de terrorismo que equiparó con los delitos de lesa humanidad. Además, durante su intervención en el aniversario de la muerte del dirigente socialista Fernando Buesa, asesinado por ETA en 2000, advirtió de que no caben interpretaciones voluntaristas de la ley según la coyuntura El octavo aniversario de la muerte de Buesa, asesinado por ETA junto a su escolta, Jorge Díez, el 22 de febrero de 2000, reunió en el Teatro Principal de Vitoria a destacados dirigentes políticos, como el lehendakari Ibarretxe, y los secretarios generales del PSE, Patxi López, y el PP, Carmelo Barrio. Al acto también acudieron representantes de colectivos como la AVT, la Fundación de Víctimas del Terrorismo y familiares de los dos fallecidos en el atentado de la T- 4. En su discurso, Bermúdez destacó la necesidad de analizar en qué puntos es mejorable la legislación para evitar que los crímenes terroristas queden impunes En este sentido, destacó la importancia de conseguir la imprescriptibilidad de los más graves delitos de terrorismo Por otro lado, en Bayona (Francia) fue detenida Ane Marie Toyos dentro de las investigaciones de la Policía gala sobre los atentados contra el complejo hostelero del cocinero Alian Ducasse, en los años 2003 y 2006. La detenida, casada con el etarra Eisntein ya fue arrestada en 1999 por tener en su casa dos zulos de ETA. Detención en Francia