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ABC CUBA ENSAYA EL CASTRISMO SIN CASTRO LA SUCESIÓN MIÉRCOLES 20- -2- -2008 INTERNACIONAL 35 El yate Granma En julio de 1955, los hermanos Castro se exilian en México, donde conocen al Che Guevara. El 25- 11- 1956. Fidel parte de Santiago de la Peña, en México, con 82 hombres a bordo del yate Granma para empezar la revolución. El 1- 03- 1958, pide apoyo a la población para derrocar a Batista. Lo consigue finalmente el 1- 01- 1959. Batista se ve forzado a huir del país y triunfa el nuevo régimen. Bahía Cochinos El 8- 01- 1959, Castro entra triunfal en La Habana y el 7- 05- 1960 Cuba y la URSS establecen relaciones diplomáticas e inician la colaboración militar y económica. El 20- 10- 1960, EE. UU. decreta el embargo a las exportaciones cubanas. El 3- 01- 1961, La Habana y Washington rompen relaciones diplomáticas. El 19- 04- 1961, se produjo la derrota de tropas anticastristas en Bahía Cochinos. Crisis de los misiles El 2- 12- 1961, Castro se define marxista- leninista y casi un año después, del 22 al 28 de octubre de 1962, tiene lugar la crisis de los misiles por el emplazamiento de misiles soviéticos con ojivas nucleares en la isla, lo que puso al mundo al borde de una guerra atómica. En octubre de 1965, Castro dirige la conversión del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS) en Partido Comunista de Cuba (PCC) Fidel Castro, en la batalla de Bahía Cochinos, el 1 de abril de 1961 ABC léptico de la economía cubana, se ha desprendido de algunos extractos de sus escasos discursos en los 19 meses de presidencia interina de Cuba. En julio del año pasado, Raúl afirmó que el salario medio de los cubanos- -veinte dólares mensuales- -ha dejado de cumplir el principio socialista y que por tanto se hacen necesarios cambios estructurales una frase que despertó muchas expectativas y especulaciones. Reformas, dentro de la estricta ortodoxia marxista. No en vano Raúl se proclamó comunista antes que su hermano Fidel. En febrero de 1953 Raúl viajó a Viena para participar en el Congreso Mundial de la Juventud que organizaba la Unión Soviética. Sus adversarios le han considerado siempre, por eso, la cara estalinista del régimen cubano, aunque ya en el pasado en momentos críticos supo hacer gala de cierto pragmatismo. Tras la caída de la URSS en 1989, que tuvo un impacto desolador en la economía de la isla, Raúl Castro impulsó mercados campesinos libres para garantizar alimentos, al grito casi maoísta de valen más los frijoles que los cañones Su designación en 1965 como segundo secretario del partido comunista, y primer vicepresidente tanto del Consejo de Estado como del Consejo de Ministros, lo convirtieron en heredero natural de Fidel. Raúl ha trabajado durante estas décadas siempre en la sombra, apoyado por un equipo de incondicionales. Antes de pasarle el poder de modo interino hace 19 meses, Fidel se aseguró de que su hermano contaría con el respaldo de sus más cercanos colaboradores- -Lage, Pérez Roque, Alarcón- Ayer, el viejo león enfermo concluyó que la transición ha sido satisfactoria y que Raúl ya puede tomar el mando. Que sepa hacerlo con la misma suavidad una vez que deje definitivamente los bastidores, es algo que sólo podrá decir el futuro. FELIPE PÉREZ ROQUE Ministro de Exteriores CARLOS LAGE- -Vicepresidente y jefe de Gobierno DEL RÉGIMEN EL ROSTRO APACIBLE Actual número tres y jefe de gobierno, es una clara opción al poder si a Raúl le falla la salud o la voluntad RICARDO ALARCÓN Presidente de la Asamblea UN ALEVÍN QUE ASPIRA A SER TIBURÓN La cara estalinista F. DE A. MADRID. El actual ministro de Asuntos Exteriores, de 42 años, es uno de los líderes más jóvenes del régimen y- -según sus detractores en la isla, que son muchos- -el que oculta peor sus aspiraciones a reemplazar un día a Fidel como jefe máximo. Está considerado como un duro calificativo que se ha ganado no sólo por su cercanía a Fidel Castro- -fue durante mucho tiempo su secretario personal- -como por sus furibundos y constantes ataques a Estados Unidos. A Pérez Roque se le atribuye además la política de pactos con el régimen comunista chino y la estrecha alianza de la isla con el régimen autoritario venezolano de Hugo Chávez. La juventud de Pérez Roque, el único miembro del círculo estrecho del poder que nació después de la revolución, le convierte para algunos en candidato ideal para suceder a Fidel y a Raúl, en caso de que se opte por un cambio generacional. Pero las credenciales reales del belicoso ministro de Exteriores difuminan esa posibilidad. Pérez Roque es muy impopular en Cuba, donde muchos le consideran un oportunista, falto de atractivo personal y con un radicalismo anacrónico que le elimina del puesto de mando de las reformas. Sus maniobras para reducir la el margen de poder del veterano Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea, le han restado también puntos. F. DE ANDRÉS MADRID. Hoy número tres del régimen, Carlos Lage Dávila, de 56 años, pertenece por su edad a la generación intermedia de la revolución castrista. Es, si no la cara amable, al menos la más normal del régimen comunista, en parte por su formación- -estudió Medicina y pertenece a una familia cubana de abolengo- en parte por su carácter tranquilo y en apariencia inalterable. Lage ocupa la vicepresidencia del país y además la secretaría de los Consejos de Estado y de Ministros, un puesto similar al de un primer ministro. Desde hace años es uno de los líderes elegido por Fidel Castro para representarle en eventos internacionales, tarea en la que se alterna con el titular de Asuntos Exteriores. Carlos Lage ingresó en el partido a los 25 años y desde entonces su progresión en la jerarquía fue constante. Por su LA VETERANÍA ES UN GRADO equilibrio y dotes de organización pilotó las reformas económicas durante los años más duros- -los posteriores a la caída de la unión Soviética- -y a él se le atribuyen, junto a Raúl Castro, algunas medidas aperturistas. Dada la renuencia de Raúl a aparecer en público, Lage está llamado a ser quizá la figura más visible del régimen cubano en caso de que la transición se realice según lo previsto. El actual vicepresidente no es un dechado de oratoria, pero su experiencia y savoir faire diplomático le convierten en una clara opción si a Raúl- -76 años- -le fallan pronto las piernas. F. DE A. MADRID. Ricardo Alarcón es, con diferencia, el más cosmopolita de los dirigentes cubanos. Desde 1993 preside la Asamblea Nacional del Poder Popular, aunque su experiencia- -y el cuerpo- -le piden viajar para participar en foros y negociaciones internacionales. Su figura es especialmente familiar para las autoridades de las sucesivas Administraciones norteamericanas. Fue durante doce años- -de 1966 a 1978- -representante de Cuba en la ONU, cargo que dejó para ocupar diversos puestos dentro del Ministerio de Exteriores. Como canciller sólo duró un año, antes de pasar a encabezar el Parlamento. Hábil negociador, simpático, Ricardo Alarcón se considera, pese a sus 70 años cumplidos, un buen candidato al liderazgo cubano en caso de que los hermanos Castro así lo decidan un día. En algunas ocasiones ha llegado a decir que Cuba cuenta con muchos dirigentes mucho más jóvenes que Fidel, que nacieron con la revolución o después de la revolución, y que incluso tienen una buena dosis de experiencia, pero les falta fuerza mediática Él sí sabe actuar ante las cámaras, aunque a veces suelte patochadas. Como la que lanzó a comienzos de mes para justificar que en Cuba no se dieran pasaportes. Si todo el mundo pudiera viajar a donde quisiera- -dijo- la trabazón que habría en los aires sería enorme