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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 20 s 2 s 2008 ABC AD LIBITUM AMENAZADA LA LIBERTAD DE LA TRAGEDIA EL DRAMA el señor Zapatero fabulando es un hacha (la bicha, ni E habla mucho estos días sobre el tono dramático mentarla) que el señor Zapatero quiere imprimir a la campaLa farsa, por tanto, está dispuesta y el gran farsante ña sin reparar en que, cualquier cosa que diga, ya ocupa el escenario. El primer acto consiste en dar estolo dijo, y mejor, Paquita la del Barrio: Teatro, lo tuyo es pa; el segundo en dar leña; el tercero en dar palos. Con puro teatro, falsedad bien ensayada, estudiado simulaeso- -y con la rifa; la rifa que no falte- -sobra para descecro Ahí tienen al pendejo retratado sin fárrago. Malerrajar la puerta grande y para salir a hombros de la plavo, fingidor, ensoberbecido, fatuo. Molde de la doblez y za. El panem et circenses que denunciaba Juvenal, no fragua del engaño. Tanto es así que el lema con más gantiene cabida en la modernidad rampante y lo que cho en el abigarrado hit- parade de las pancarpide el cuerpo, porque lo dicta el marketing, es estas sirve para explicarle a un niño de primaria tacazo y dádivas. Gracias a Zapatero siempre toen qué diantre consiste un pleonasmo. Zapateca, si no es un pito una pelota; de ahí que se lo riro embustero eso es un pleonasmo. O una refen sus incondicionales. El premio, por supuesdundancia, para no andarnos con palabros. to, tendremos que pagarlo y nos saldrá más caro Cuando el señor Zapatero habla de dramatismo, el collar que el galgo. Largo me lo fiáis: que le haciendo gala de un desparpajo irresponsable, echen un ídem mientras tanto. es imposible obviar las circunstancias que le lleMontaigne nos enseñó que el más difícil arte varon al poder un 14 de marzo. De aquella trageTOMÁS al que puede aspirar el ser humano consiste en dia inmensa vinieron estos dramas. La conseCUESTA rester soi- même seguir siendo uno mismo en cuencia de haber firmado, a ciegas, una letra de cualquier circunstancia. Y hay que reconocer que Zapacambio avalada por el trauma es que ahora nos roan las tero- -que, muy probablemente, confundirá a Montaigcanillas los intereses usurarios. Zapatero usurero ne con una etapa alpina del devaluado Tour de Francia- -Que usura es, en efecto, trapichear con alimañas, espeencarna el ideal del autor de los Ensayos No por vircular con la memoria de los asesinados y poner a un tud, por descontado, sino por impotencia manifiesta, país al borde del desahucio. porque la nada es inmutable. Rester soi- même es, para El presidente es un actor sin repertorio que se limita nuestro héroe, perseverar en la ignominia con un celo a interpretar su propio personaje. Un sonriente figumonástico y no apearse nunca del burro del engaño. O rón de puertas hacia dentro (un vulgar figurante cuansea, que, de aquí a las elecciones, aunque persista la sedo sale de casa) que dice digo o Diego conforme sople el quía, veremos llover sapos. Un espectáculo grosero, atroaire. Y con la misma firmeza en ambos casos. Huérfano pellado y tabernario, pero que tiene su puntito y que, adede valores (incluso los bursátiles le han abandonado) y más, es gratis. Sólo nos queda el recurso al pataleo, que horro de sustancia, arroja caramelos a la tropa ¡joder, es inseparable del teatro. qué tropa! como decía el clásico) que cree a pie juntiValle- Inclán, por ejemplo, que profesaba a Echegaray llas en lo de los Reyes Magos. Pensar que Zapatero pueun odio infatigable, acudía a todos sus estrenos para de continuar en el Gobierno después de haber mentido montar la parda. Y, una noche, al escuchar que la heroía tirios y a troyanos, es un acto de fe tan raro en estos na tenía la piel de seda y los nervios acerados, se alzó cotiempos que su análisis le correspondería al Vaticano. mo un resorte en el patio de butacas. ¡Ezo- -gritó- -no ez ¿Y amenaza con romper el Concordato quien reivindiuna zeñorita: ezo ez un paraguaz! Don Ramón, según ca la fe del carbonero y el misterio insondable de los gocuentan, ceceaba a destajo, pero, al menos, sus zetas rebiernos trinitarios? Menos lobos, señores, que todavía ventaban de gracia. La comedia é finita ríete, payaso. no ha nevado. Menos lobos, que queda mucha fábula y HAY MOTIVO L paso del tiempo, unido a la pereza conformista, está debilitando mucho las tres patas sobre las que la Vieja Europa, de la que se destila la Unión Europea, construyó su fortaleza: la cultura griega, el derecho romano y la moral cristiana. La Europa de la libertad, aunque hoy nos resulte quimérica, alumbró, desde el pensamiento y el mercado, unos supuestos que decaen y, al hacerlo, amenazan nuestro futuro. El hecho de que los grandes europeos, en servil seguimiento de los EE. UU. se hayan apresurado a reconocer la independencia de Kosovo es una traición a la inercia de la Historia que asienM. MARTÍN ta todo un Continente y, FERRAND por buscar otro caso distinto, pero también significativo, la nacionalización del banco Northern Rock, la chapuza asistencial con la que el Gobierno de Gordon Brown ha tratado de echarle unas medias suelas al agujero financiero instalado en el Reino Unido, marca también el final de una época. La Unión que buscaba el mercado desde supuestos de libertad y competencia se olvida de sus principios y, tanto en la economía como en la política, echa por tierra los valores que le han servido de médula a lo largo de los siglos. No debe extrañarnos, en consecuencia, que esa crisis ética que sacude a nuestros vecinos nos afecte a nosotros y se ponga en evidencia en un proceso electoral. La renuncia a los valores establecidos, el vale todo como táctica para la solución de los problemas acuciantes, lleva a los despropósitos que luego nos duelen y, en cualquier caso, erosionan lo que de fundamento arrastra el Estado y anima- -o animó- -a la Nación. Impedir que un grupo de fascistas, el calificativo más científico que les corresponde, cercene la libertad de Dolors Nadal y su expresión en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, como también le ocurrió a María San Gil en la de Santiago de Compostela y, ayer mismo, amordazó a Rosa Díez en la Complutense de Madrid, son reflejos del mismo fenómeno que afecta al Continente. Es la versión folclórica, a la catalana, a la gallega o a la madrileña, de un mal que, con epicentro en la crisis de autoridad y con prioridad de lo económico sobre lo ético, puede llegar a señalar el punto final de veinticinco siglos de una Europa que, con sus males, viene siendo la inteligencia y el modelo en que se inspira- -o inspiraba- -el resto del mundo. Lo grave no es que surjan casos como el de Kosovo, el Northern Rock o los de Nadal, San Gil y Díez. Si fueran aislados cabrían en el cupo de patologías agudas que puede permitirse un cuerpo sano. Son señales de enfermedades crónicas y, lo que es peor, no le importan mucho a casi nadie. El modelo clásico de libertad, el que tiene a la persona como unidad de valor y objeto de respeto, tiende a sublimarse y, por ello, se puede quitar la palabra a un candidato electoral, nacionalizar un banco o darle la independencia a unos forajidos. ¿Para evitar males mayores? E S