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58 MADRID MARTES 19 s 2 s 2008 ABC La EMT negociará hoy el convenio colectivo con los sindicatos para frenar la huelga del próximo viernes ABC MADRID. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) y los sindicatos se reunirán hoy, según Servimedia, para negociar el convenio colectivo para 2008 con el objetivo de llegar a un acuerdo y evitar la huelga convocada por el comité de empresa a partir del próximo 22 de febrero. En la negociación del convenio colectivo hay cuestiones, como la inexistencia de tiempos de descanso o la pretensión de la compañía de eliminar la subidas salariales por antigüedad, por las que no vamos pasar afirmó el portavoz de UGT en la EMT, Daniel Gala. Si no hay acuerdo, el próximo 22 de febrero empezarán las movilizaciones. A partir de ese día se han convocado paros totales todos los lunes y viernes, y parciales, de dos horas y media por turno, todos los miércoles. Asimismo, los sindicatos han convocado a los trabajadores a una asamblea el próximo jueves, con el objeto de informarles de la situación y de las acciones previstas. Aunque en un principio parece que las dos partes se encuentran bastante separadas, en cuanto a peticiones se refiere, el deseo, tanto de la EMT como de los agentes sociales, es que se pueda llegar a un acuerdo antes del viernes, día en el que está previsto que se convoque la huelga. Históricamente, las negociaciones por el convenio colectivo en la EMT siempre han provocado tensiones entre el consejo y los trabajadores. Las partes no descartan que de la reunión de hoy se salga con un acuerdo. TENDENCIAS Rafael Puyol Fundación Instituto de Empresa LOS VIEJOS JÓVENES ivimos en una población envejecida que, sin embargo, sigue valorando un modelo de sociedad basado en la juventud. La palabra viejo, que estadísticamente define a las personas con 65 años y más, es sustituida por un conjunto de eufemismos a los que se atribuye una cierta capacidad mágica de enmascarar los años. Expresiones como tercera edad, sénior o simplemente mayores introducen una deliberada imprecisión en la medida de las edades. Para evitar parecerlo, los viejos son bombardeados por una publicidad que ofrece un sinfín de productos anti- edad; desde las cremas milagrosas capaces de restar de un plumazo 10 años, hasta las clínicas especializadas que por el procedimiento de cortar y pegar ofrecen siluetas voluptuosas diseñadas contra el calendario. No hemos asimilado bien que la vejez es una conquista social, una victoria contra la muerte que se ve obligada a distanciar su acción inevitable. Hoy las personas que cumplen 65 años tienen por delante 20 años de vida como media. Otra cosa distinta es que las edades entre 60 y 65 años se consideren como límite frecuente de la vida activa una frontera laboral decidida en otros tiempos cuando la esperanza de vida al nacer era significativamente más baja. Los viejos son minusvalorados más que por su edad por su condición de inactivos y dependientes y por la carga creciente que sus pensiones y salud van a generar al Estado. Al final, será inevitable costear esos gastos, pero nuestra sociedad tendría que plantearse asumir la prolongación de la vida activa de los mayores bajo las condiciones de voluntariedad y flexibilidad que permitan aprovechar mejor sus capacidades. En una población tan envejecida como la española no podemos permitirnos el lujo de apartar a los mayores de la vida activa a la que pueden aportar conocimientos y experiencias bajo unas condiciones de solvencia mental inalteradas. Que nadie intente, ni la sociedad ni ellos mismos, hacer jóvenes a los viejos. Que todos acepten la condición de la vejez, al menos hasta una cierta edad, como una simple manifestación del calendario, sin otro tipo de circunstancias limitativas para su vida y actividad. V