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6 OPINIÓN MARTES 19 s 2 s 2008 ABC AD LIBITUM EL LENGUAJE DE RAJOY UNQUE tratan de disimularlo con un pase por alto, el próximo día 9 de marzo José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy se juegan, a más de la presidencia del Gobierno de España, sus respectivos liderazgos al frente de los dos primeros partidos nacionales. En lógica consecuencia los dos aprietan en sus mítines y o sermones. Los de Zapatero, cuidados en la forma y cautos en sus alusiones y señalamientos- -que no se enfade nadie- irritan por cuanto llevan de mentirosos en sus adentros. Sus dichos de hoy no concuerdan con sus hechos de estos últimos cuatro años y ello, que no afecta al entuM. MARTIN siasmo de quienes votaFERRAND rán socialista aunque el candidato fuere un orangután con el brazalete del puño y la rosa, resulta disuasor para la franja electoral que trata de racionalizar su voto. También Rajoy tiene su clientela fija y acrítica; pero, en tanto que aspirante, necesita mayor adhesión de quienes primero atienden, después analizan y, por último, votan a quien mejor les parece en cada convocatoria y no son esclavos de una sigla. En eso la derecha suele ser más exigente que la izquierda y, por ello mismo, la izquierda suele partir con cierta ventajilla cada vez que se convocan unos comicios. La razón y el criterio suelen tener menor clientela que la pasión y el sentido de clase que, en curioso anacronismo, todavía late en nuestro entorno social. Los discursos de Rajoy, sus proclamas, suelen ser más ricos en fondo y contenido que los de su adversario; pero, en cambio, el afán populista que parecen aconsejarle los expertos con que se rodea le llevan a perder sintonía con su electorado más propio. Rajoy ha entrado por los caminos del tópico y dice cosas tan gastadas y huecas, mil veces repetidas, como que no será el presidente del PP, sino de todos los españoles La prudencia dialéctica aconseja no decir nada en lo que la afirmación contraria pueda resultar escandalosa. ¿Alguna vez, en algún lugar, un líder ha demandado el voto con el anuncio del desprecio a quienes no compartan su ideología? No quiero vencer, quiero convencer dice también Rajoy en una afección aguda de abundancia en el tópico que le han recomendado los mismos que le recortan la barba y renuevan su vestuario. Hay que tener mucho cuidado con los currinches venidos a más. En materia de lenguaje tampoco parece fino y sutil, adecuado, procedente y ajustado al segmento social que Rajoy dice querer liderar que se refiera a los trabajadores llamándoles currantes No hay nada despectivo en el coloquial verbo currar; pero, si se contempla el universo de los votantes lógicos del PP, no parece que los trabajadores tradicionales de cuello blanco- -hoy de camisa con marca conocida- -sean, propiamente, currantes. Por mucho que lleguen a currar. En la escasez ideológica a la que nos fuerzan los tiempos y el sistema, el estilo no es cosa menor. Ni optativa. VISTO Y NO VISTO VENDO VOTO (A ESTRENAR) ne a expresar una equidistancia del lujo y la necesidad, L cubano Guillermo Cabrera Infante, siempre aunque serán los porteros quienes nos firmen los certifitan chinchante, presumía de que su pueblo, Gibacados de comunión socialista para que, en caso de victora, había producido tres lemas que, miren usteria, Rodríguez nos abone los cuatrocientos euros del vodes por dónde, nos vienen como anillo al dedo para desto prometidos. cribir el punto psicológico de la política española. Uno Mañana saldrá de Madrid el autobús electoral de la era exclamar: ¡Se soltó la metáfora! para expresar un derecha, petado de periodistas que cuidarán a los candidesvarío, es decir, para expresar a Rodríguez. Otro era: datos como las hormigas a los pulgones, para deleitarse Poner los güebos en un yunque y darles con un marticon sus secreciones azucaradas. Ese autobús es llo para determinar la locura, como, por ejemel B- 52 de la gaviota rediseñada por Arroyo, aunplo, la de Rajoy al ningunear a Gallardón, que ya que a mí me pase lo que a Camba, que no comle habría hecho despegar en las encuestas. Y prendía cómo un animal tan poco comestible otro era: Doy por el culo a domicilio. Si traen capuede inspirar amistades tan numerosas. ballo, salgo al campo que es el papelón del inde- -Psicológicamente es una especie de gociso en una situación de empate demoscópico. rrión acuático que sólo se acerca a nosotros- ¡Oh, Demos, que en el griego de Rodríguez cuando cree que nuestra vecindad puede proporparece que quiere decir pueblo y en el gallego de cionarle alguna ventaja y que nos abandona a Rajoy quiere decir demonios! IGNACIO RUIZ las primeras de cambio. Si uno votara, estaría indeciso, y los partidos QUINTANO La derecha es un autobús de señoras escondimayoritarios me harían el amor como Armando das tras de las barbas de Rajoy que avanza festivamente, Duval a la Dama de las Camelias, la que tosía dulcemenen plan La vida de Brian hacia la lapidación de Rodríte porque sabía que iba a morir en el otoño, y no de vieja, guez, que piensa defenderse de la gravilla con cuatrocomo en la versión de Terenci Moix para TVE daba a encientos euros en una mano, y en la otra, una Alianza de tender Nuria Espert. ¿A quién elegir? ¿A Rodríguez o a Civilizaciones que le garantiza el apoyo de la Junta IsláRajoy? mica y la fidelidad del granero andaluz, cuyo padre- -paDe principios no hablamos. En la vida moderna, si usdre de la patria andaluza- Blas Infante, era notario y ted quiere matar de hambre a un hijo, enséñele princimahometano, como Rodrigo de Triana, que primero dio pios. Ni la izquierda ni la derecha, pues, ofrecen ya prinfe de América, y luego, porque Colón le birló la recomcipios, y hacen bien. Queda el dinero y esa pregunta que pensa, se convirtió al islam. Esa Alianza de Civilizacioronda el duermevela del indeciso en estos momentos nes parecerá poca cosa, pero por una pequeña cosa, Kertrascendentales para la vida de España: ¿Por qué motikaporta, la puerta olvidada, cayó Bizancio. Rodríguez vo un candidato le ha de pedir su voto a un elector y el ha robado la idea a la abuela de Bertrand Russell, madre elector no le ha de pedir dinero al candidato? Yo, desde de Henry, un mahometano bobalicón; de Lyulph, un liluego, que, como indeciso, chapoteo en el lodo primorbrepensador; y de Algernon, un cura católico. Todos los dial de lo que Alain de Benoist denomina extremismo domingos se reunían a la mesa, donde la diversión de de centro vendo mi voto, y es un voto a estrenar, al meLyulph consistía en preguntar: ¿Quién de los presenjor postor. Si traen caballo, salgo al campo, y siempre potes cree en la literal veracidad de la historia de Adán y dré decir que es mi pobreza, no mi voluntad, la que conEva? Y así obligaba a Henry y Algernon a mostrarse siente. ¿El honor? El honor, tiene dicho Chesterton, es mutuamente de acuerdo, cosa que detestaban hacer. un lujo para los aristócratas, pero es una necesidad paMi voto por un caballo. ra los porteros, y uno es un indeciso, que en España vie- A E -Si Zapatero promete un gobierno sin corrupción, ni guerra sucia, ni robos a los fondos del Estado. ¿Tú qué pintas ahí arriba, compañero?