Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Lunes 18 de Febrero de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.666. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno EL INMIGRANTE ra el primer inmigrante que veía solitario en esta villa, tan al Noroeste, no siendo día de feria. Tenía esa piel oscura de los que han nacido más allá del Sáhara, que es una piel que es casi azul y los ojos muy negros y a la vez muy blancos. A pesar de que el día era espléndido, iba muy abrigado, con gorro de lana y todo. Los que hemos nacido en África siempre tenemos frío en los pies, en las manos y en la cabeza, como si las manos y los pies echaran en falta el calor de la arena del desierto, y la cabeza el sol del cielo. Al verlo el otro día antes de entrar en el ultramarinos, pensé un millón de cosas en un segundo, porque hay segundos en los que piensas todo y otros en los que no piensas nada, y por eso estoy yo ahora escribiendo de ese chico africano con gorro de lana. Si tengo que pelearme con el papel, malo. Tiene que estar todo antes escrito ya en el pensamiento. Y yo escribí en la décima de segundo en la que le miré, el lugar donde dormiría esa noche, quizás el lavadero público, junto a las sábanas que se ponen a clarear. Le llamaría la atención al amanecer el paso del agua, y escucharía por vez primera el ruido que hace el mirlo de río cuando se sumerge para caminar por el lecho de guijarros, contra la corriente, abriéndose paso con su pecho blanco, que tiene la claridad de una sábana entre el plumaje negro. Reconocí en él la fuerza del que no tiene nada, y la fragilidad del que se ha ido por un sueño, como las mariposas que migran por relevos hacia los polos hasta que mueren de frío. Puede que alguien le dijera que en el Noroeste no hace frío en invierno, ni llueve tanto como dicen. www. monicafernandez- aceytuno. com E Gerard y Elizabeth Donnelly, David y Victoria Beckham, en su Beckingham Palace de Belfast ABC El precio de querer ser famosos Una pareja de ciudadanos norirlandeses aficionados al fútbol que cambiaron sus nombres por los de David y Victoria Beckham sufre las pedradas de los gamberros de su barrio de Belfast POR EMILI J. BLASCO na placa a la entrada de la casa, en una barriada obrera del oeste de Belfast, anuncia que aquello es Beckingham Palace Pero ni la pequeña construcción tiene algo que ver con el chalet que los Beckham tuvieron en Madrid o las mansiones en las que ahora viven entre Los Ángeles e Inglaterra, ni sus dueños son lo jóvenes y atractivos que cabría esperar por sus nombres. David y Victoria Beckham son dos norirlandeses que en 2003 decidieron cambiar oficialmente sus nombres y tomar los de sus ídolos. Fans además del Manchester United, el equipo en el que se formó el ex capitán de la selección inglesa, dejaron a un lado sus nombres de Gerard y Elizabeth Donnelly y se dispusieron a encontrar fama entre su vecindario. Al principio fueron noticia en la región por la extravagancia de su cambio de denominación, pero ahora lo son por el sinvivir en el que se encuentran. Los gamberros del barrio no paran de tirarles huevos y piedras a las ventanas de su casa, y ellos tienen que parapetarse en su interior, con los cristales tapados con tablas que no dejan pasar la luz al interior y con cámaras de seguridad que convierten el Beckingham Palace en un búnker. Y lo peor de todo, según afirman, es que no pueden ir a Old Trafford, el estadio del Manchester, porque ausentarse sería dejar la casa a merced de los vándalos. Somos prisioneros en nuestro propio hogar, y la casa está casi a oscuras porque no nos podemos permitir el retirar las tablas porque romperían los cristales otra vez. También he comprado e instalado cámaras de vigilancia para mantener a raya a los gamberros. Por ahora parece que las cámaras hacen bien su trabajo, pero crucemos los dedos asegura David. Odio no poder mirar a fuera, pero creo que no tenemos elección añade su esposa Victoria, que no parece contemplar la posibilidad de deshacerse de sus nombres de adoptación y volver a los originales. Para el matrimonio, lo que les está pasando no tiene nada que ver con que ahora sean famosos ni tampoco se debe a la acción de seguidores opuestos al Manchester United, sino al vandalismo de adolescentes del barrio, que también apedrean otras casas vecinas. Estos Posh Becks de Belfast consideran, en realidad, que el hecho de que se llamen así, en lugar de complicar las cosas, las puede resolver, porque han atraído la atención de la prensa internacional sobre un problema local y eso forzará al Ayuntamiento a actuar. Se sienten héroes, que era lo que ansiaban. U