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ABC LUNES 18 s 2 s 2008 MADRID 51 HISTORIAS MADRILEÑAS AL DÍA Luis Prados de la Plaza SOL Y LLUVIA o mismo que en los toros se valoran las localidades de sol y sombra, en el curso de las estaciones del año andamos pendientes de la presencia del sol (que para el bienestar de los ciudadanos resulta muy complaciente) y de los días nublados (que son el anticipo de las lluvias tan necesarias en los momentos actuales) Existe la mala costumbre de describir el buen tiempo cuando los cielos están limpios y soleados, cosa que puede ser verdad, y quejarnos del mal tiempo en cuanto el día está metido en lluvias, cosa que generalmente no se corresponde con un juicio acertado. Lo mejor que le podía venir al segundo tramo de febrero es una buena borrasca cargada de agua, aunque la incomodidad y las complicaciones del tráfico rodado sean las consecuencias menos apetecibles. El aire, las alergias y las reservas de agua lo agradecerán. Incluso para la campaña electoral que tenemos encima pudiera ser una sugerencia de alabanza, gracias a nosotros que hemos traído el agua hasta los campos y los embalses. Seguimos sin entender del todo lo que significa el consumo racional de este bien escaso. El derroche de agua (como si sobrara) es una irresponsabilidad parecida al derroche del dinero público en algunas intervenciones donde los que mandan se creen que así van a sacar votos. Y lo único que se saca a pasear constantemente (aunque tampoco es gratis) son trozos de estadísticas mal interpretadas. Pendientes de hacernos creer lo que a unos y a otros les conviene, nos colocan unos discos repetidos sobre los supuestos progresos de la seguridad ciudadana, o el excelente resultado de la vigilancia en las carreteras, pongo por ejemplo, además del celo por la movilidad de los parquímetros. Hace más de veinticinco años- -cuando yo también iba a comprar el pan, como Francisco Umbral- encontré el coche del señor alcalde con dos ruedas en lo alto de la acera de la glorieta de Bilbao, donde las señales de prohibido estacionar estaban repetidas. Lo conocí mayormente porque su conductor estaba esperando al volante. Me hacía ilusión saludar al señor Tierno, en plena oportunidad. No crea usted que siempre son las cosas como parecen me dijo sonriendo. Desde entonces he podido comprobar que llevaba razón. Algunas veces, son peor de lo que parecen. L Javier Dotú, en un vagón de Metro, donde presta su voz y nos orienta de la estación a la que nos aproximamos La voz del Metro y muchas artes más Javier Dotú nos informa, por megafonía, a qué estación del suburbano llegamos y los trasbordos que se pueden hacer. En su DNI ponía que es actor y tiene en su haber más de 350 doblajes. Es la voz habitual de Alan Alda, Al Pacino y Kevin Spacey POR MARÍA ISABEL SERRANO FOTO: FRANCISCO SECO MADRID. Si usted es usuario del Metro habrá escuchado esta cantinela: Próxima estación Correspondencia con línea ¿Le suena? Lo que no sabe es que el propietario de esa voz es actor, experto en doblaje; que estudió Arte Dramático, Ciencias Económicas y Periodismo. Que imparte cursos de dicción y locución en diversas universidades madrileñas. Que es escritor. Que adora la poesía y que tiene la mejor colección de las ediciones habidas y por haber del diccionario de la Real Academia Española. Se llama Javier Dotú y, sobre todo, se considera actor. Tiene en su haber más de 350 doblajes. Además de ser la voz del Metro se la presta habitualmente a Alan Alda, Al Pacino y Kevin Spacey. También ha doblado a Fred Astaire, Warren Beatty, Jean Paul Belmondo, Marlon Brando, Pierce Brosnan (en la serie La Vuelta al Mundo en 80 días a David Carradine (sí, Kun- fú) Clint Eastwood, Mel Gibson, Tom Hanks y Peter Sellers. Y esto son sólo algunos ejemplos. Habla del cine sin parar. No está muy claro quién debe más a quién; si él al cine o el cine a él. Se sonroja y se calla. ¿Se puede haber doblado a tantas estrellas del séptimo arte y estar tan pancho? -Lo que nunca hay que hacer- -nos dice- -es imitar la voz. Si lo haces estás perdido. Sería puro mimetismo. Hay un idioma universal que son, por ejemplo, las muecas y los ojos. Lo fundamental es identificarse con el personaje, hacer un buen ensamblaje. En este trabajo también es muy importante la humildad. Me explico. A todos nos viene bien un poquito de vanidad de vez en cuando pero cuando doblas, interpretas. No hay que olvidarlo. Hay que interpretar algo que ya está hecho a base de mucho trabajo. Tengo que dejar de ser yo. Ni siquiera puedo ser Al Pacino. Tengo que ser el personaje que encarna Al Pacino. Dotú hace gala de esa humildad que propugna a la hora de trabajar. Sin embargo, se permite una licencia: Ningún actor de la escena española ha hecho tantos papeles como yo. Lo que ocurre es que a mí me los han dado construidos. En ese sentido, soy un privilegiado Apasionado de la poesía, se lamenta de que el gran público no tenga acceso a ella. No se hace accesible. Con la poesía pasa como con la cultura en general. Aquí no se hace política Enseñar a pescar Un buen ensamblaje cultural; se hace política de hechos culturales concretos. Es algo así como que nos dan el pez pero no nos enseñan a pescar. ¡Para qué nos vamos a engañar: hoy es más fácil que editen un libro a cualquier friki que a Valentín García Yebra! La conversación con Javier Dotú es amena. El tiempo vuela y él no para de darnos argumentos sobre la cultura, el cine, los libros, el arte, el doblaje... Tampoco entiende cómo no se imparten nociones de dicción y locución en las facultades de Periodismo. ¡Con lo necesario que sería para los profesionales de los medios audiovisuales! Pues sí. Tiene razón. Para él, el doblaje es un arte. Hay que saber dar cada tono, cada cadencia, cada color porque, sí, para Dotú la voz también tiene color. No se expresa igual un camionero que un marqués. Tampoco utilizan el mismo lenguaje. Menos mal que, en eso, contamos con la ventaja de que nuestro idioma es muy rico. El dominio del lenguaje es fundamental dice. Y como no para, Dotú anda enfrascado en su obra Palabras con nombre propio Ha acumulado 570 que proceden etimológicamente de nombres propios: Chambergo viene del mariscal francés Federico y linchamiento de un juez estadounidense que mandaba linchar a la primera de cambio. Curioso. La obra la está estudiando la editorial Espasa Calpe. A ver si hay suerte. Procedencia de las palabras En España no se hace una verdadera política cultural. Se hace política de hechos culturales concretos