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34 INTERNACIONAL LUNES 18 s 2 s 2008 ABC Pakistán celebra elecciones marcadas por la violencia y el gran vacío dejado por Bhutto El miedo es el protagonista absoluto de la jornada electoral s Los analistas estiman que el voto por simpatía favorecerá al PPP MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL ISLAMABAD. Pakistán afronta las elecciones del miedo. Miedo a posibles atentados y miedo a la manipulación de votos a favor del presidente, Pervez Musharraf. Estos comicios estaban previstos para el pasado 8 de enero, pero fueron retrasados debido al asesinato de Benazir Bhutto. En estos cincuenta y dos días que han transcurrido desde la muerte de Bhutto, el país ha vivido inmerso en el miedo a constantes ataques terroristas que han costado la vida a cientos de personas y han afectado seriamente a la popularidad del ex general Musharraf, el más serio aliado de Estados Unidos en la región, que atraviesa por una situación muy complicada. Un total de 49 partidos políticos y 7.200 candidatos optan a los 372 asientos de la Asamblea Nacional y a los 570 de los cuatro parlamentos provinciales. Las principales fuerzas políticas del país son el Partido Popular de Pakistán (PPP) ahora liderado por el viudo de Benazir, Ali Zardari, y las dos ligas musulmanas: por un lado, el PML- N (Pakistan Muslim League Nawaz) encabezado por el ex primer ministro Nawaz Sharif, y el PML- Q (Pakistan Muslim League Qaid) que presenta a Pervez Elahi como candidato a primer ministro y que respalda la política llevada a cabo por Musharraf desde su llegada al poder. La distribución de escaños se realiza en función al número de habitantes, por ello la provincia de Punjab, con su capital Lahore, es el auténtico campo de batalla donde se decide el futuro político. Aquí reside el 61 de ciudadanos de un país cuyo último censo oficial se realizó en 1988 y arrojaba una cifra de 132 millones de habitantes, que algunos expertos elevan hasta 160 en este año 2008. Hay una máxima en este país que dice: Quien gana en Punjab, forma gobierno en Islamabad que se ha cumplido en los últimos años, por ello todos los partidos se vuelcan en esta provincia. Hay que contar el posible voto de simpatía generado por el asesinato de Benazir, un voto a favor del PPP y de castigo contra el PML- Q debido a su vinculación con Musharraf. De todas formas, son los comicios más abiertos que he vivido y es complicado hacer predicciones cuando los tres grandes aseguran que pueden superar los cien escaños opina Mahmud Hussein, analista del diario progubernamental The Pakistán Observer El sistema electoral es el resultado de las modificaciones introducidas por el presidente Musharraf en 2002. Con la excusa de buscar un Parlamento más representativo, logró instaurar un mecanismo en el que resulta casi imposible para los grandes partidos obtener una mayoría absoluta debido a las particularidades étnicas y religiosas del país. Es necesario alcanzar los 172 escaños para formar gobierno y para ello las distintas formaciones precisan el apoyo de los grupos nacionalistas e islamistas, así como de los candidatos independientes. Algunas encuestas realizadas a lo largo de la semana pasada adelantan una victoria aplastante del PPP, favorecido por el voto por simpatía debido a la muerte de Benazir, seguido de cerca por el PML- N, de Nawaz Sharif. Musharraf debe actuar como el gran padre de la nación Mushahid Hussein s Secretario General de la Liga Musulmana Qaid rroristas se ha disparado en todo el país... -El terrorismo es uno de los retos que tenemos pendientes y terminaremos por ofrecer seguridad a los ciudadanos. Escenario dividido Mushahid Hussein, secretario general del partido del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, confía en que las elecciones de hoy marcarán el comienzo del diálogo directo con la oposición TEXTO Y FOTO: MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL ISLAMABAD. La sede de la Liga Musulmana Qaid (PML- Q) en Islamabad es una especie de fuerte protegido por sus cuatro costados. En medio de todo ello está Mushahid Hussein, secretario general de la formación que respalda al presidente, Pervez Musharraf. El dirigente de la formación política no sale prácticamente del cuartel general de la formación debido a un un miedo, plenamente justificado, por otra parte, a posibles atentados. Antiguo ministro de Información entre los años 1997 y 1999, en el último ejercicio ha ocupado un asiento de senador, se ha encargado de las relaciones exteriores de la Cámara Baja y ha sido una persona muy cercana al presidente. -No, es necesaria la combinación del diálogo y la fuerza. -Desde luego. ¿Es la vía militar la manera de acabar con los suicidas? ¿Piensa que su partido puede ganar las elecciones? ¿Sin manipulación? -Eso son rumores. -Las encuestas, sin embargo, pronostican una victoria aplastante del Partido Popular de Pakistán (PPP) -La clave no está en la fuerza ganadora, hay que empezar a pensar desde ya en clave de unidad y armonía entre todas las fuerzas. No puede ser que el presidente tenga hilo directo con sus homólogos de Afganistán o India y, sin embargo, no se hable con los líderes de los partidos de la oposición. Estas elecciones deben marcar el fin de este aislamiento. El sistema electoral, modificado por el presidente en 2002, hace imposible formar una mayoría absoluta sin el apoyo de los partidos nacionalistas o islámicos -Después de cinco años en el poder y tras el asesinato de la principal líder de la oposición, ¿cómo llega su partido a estos comicios? -Esta legislatura ha sido positiva en muchos aspectos. Es la primera vez que las Cámaras han completado el ciclo de cinco años en la historia del país, en el plano económico hemos crecido en un 7 y ya podemos hablar de la existencia de una clase media. En materia internacional, el proceso de paz abierto con India es una realidad. Así que estamos mejor que en 2002, aunque la muerte de Bhutto ha sido una tragedia increíble. ¿Ha perdido fuerza Musharraf desde que tuvo que dejar el uniforme? -No pasaría nada. Musharraf debe actuar como el gran padre de la nación capaz de lograr la unión entre partidos, como lo hemos hecho en los últimos años. Hay que aprender de los viejos errores, no es de recibo que el líder de la oposición y el presidente pasen once años sin dirigirse la palabra. Nada de personalismos, el país está por encima de todo. Musharraf dio el primer paso al permitir el regreso de Bhutto y Sharif, ahora debemos pasar a una segunda fase de construcción nacional. ¿Es usted capaz de imaginar al al Presidente Musharraf gobernando con unas Cámaras dominadas por la oposición? Trabajadores electorales pugnan entre sí por hacerse con las urnas para sus distritos AP -Pero el número de ataques te- -El uniforme fue importante al comienzo, pero ahora le sobraba y lo dejó justo a tiempo. La transición que está dirigiendo hacia la democracia es brillante. Actualmente el general Kiyani es el responsable absoluto de las Fuerzas Armadas y el presidente es un civil que se dedica en exclusiva a asuntos políticos. Musharraf no es un presidente tradicional, es una persona muy abierta y encontrará la fórmula adecuada para guiar al país hacia la estabilidad democrática.