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ABC DOMINGO 17- -2- -2008 MADRID www. abc. es madrid 61 Menores de la Cañada acuden al barrio de Salamanca a robar pisos por el resbalón Hay incluso niños de 10 a 14 años, por lo que estos delincuentes son inimputables aunque sean detenidos CARLOS HIDALGO MADRID. La Policía ha detectado la actuación de grupos de menores en el barrio de Salamanca que se dedican a robar en el interior de viviendas por el método del resbalón Este modus operandi consiste, a grandes rasgos, en introducir un trozo fino de plástico entre las puertas de los pisos y su marco, de manera que ceda la cerradura. Pese a su proliferación, la Ley del Menor permite que muchos de estos jóvenes delincuentes sean inimputables, al no llegar a los 14 años. Las fuentes policiales consultadas precisaron que se trata, especialmente, de niños de 10 años en adelante. Muchos no son ni adolescentes. Al parecer, no son pocos los que residen en zonas conflictivas como la Cañada Real Galiana- -a su paso por Rivas Vaciamadrid- -y Valdemingómez. Son menores del Este de Europa- -rumanos, serbios, croatas, bosnios- y suramericanos. Al parecer, son sus propios padres los que, a las diez de la mañana, sueltan a los niños para que vayan a delinquir. Los que vienen de la Cañada Real cogen el autobús hasta Conde de Casal- -donde ya les conocen casi por su nombre- -y se dirigen a barrios de buena posición económica, como el de Salamanca. Una vez allí, buscan un portal, y, con los restos de una botella de agua rota, practican el resbalón puerta por puerta. La mayoría suelen tener la llave echada, pero siempre hay una excepción. Es así como consiguen entrar en algunos domicilios, al ceder la cerradura. Indirectamente, el jefe superior de Policía, Enrique Barón, hizo referencia a estas prácticas el pasado viernes cuando advirtió de que la mitad de los robos en viviendas serían evitables con cerrar bien las ventanas y con llave las puertas. La Policía Nacional ha detectado desde hace bastante tiempo la práctica de estos menores. Tanto es así, que, a algunos, la Fiscalía les ha pillado en numerosísimas ocasiones, pero no puede hacer nada especial contra ellos, por su corta edad. Es más, fuentes policiales indican que la mayoría de estos casos son rápidamente esclarecidos, pero, casi tan pronto como les ingresan en los centros de menores, llegan sus padres y tutores y se los llevan. se les ve por las calles más lujosas que por zonas más mundanas de Guindalera o la Fuente del Berro. Suelen entrar en casas en las que, en ese momento, no hay nadie. Para ello, antes llaman a la puerta. Si alguien les abre, se hacen pasar por mendigos o dicen que han ido a recoger ropa usada, y a otro sitio. Pueden hacer varias casas en el día. Y arramplan, sobre todo, con joyas y relojes antiguos, objetos de importante valor y que tengan fácil salida comercial Por eso, tampoco desdeñan el oro y los teléfonos móviles, que luego venden por la Plaza Mayor y Sol. Esta práctica se viene detectando por parte de la Policía desde la puesta en marcha de la Ley del Menor, en 2002. Aunque, al parecer, va in crescendo Pese a que se mueven por casi todo el distrito, bien es verdad que se les ve más por aquellas calles que cuentan con una hamburguesería u otro local de comida rápida. En pisos vacíos También en tiendas Estos niños no tienen una preferencia especial por zonas concretas del distrito. Tan pronto Oiga, que ese niño ha entrado en mi casa La impunidad jurídica con la que cuentan estos niños delincuentes es casi total. Tanto es así, que se ha dado el caso de una mujer que, estando en dependencias policiales, ha reconocido a uno de los menores: Oiga, que ese niño ha entrado en mi casa Pero la Ley del Menor hace inimputables a los chavales que no han cumplido los 14 años, por lo que no se les puede detener y, ni siquiera, fichar ni fotografiar para la estadística policial. Además, la libre circulación de ciudadanos de algunos países del Este, como es el caso de Rumanía, permite que estos delincuentes salgan y entren en España según su conveniencia legal. En verano y en Navidad, muchos regresan a sus países, y cambian de lugar para delinquir cuando regresan indican las fuentes policiales consultadas. Incluso hay menores, viejos conocidos, que suman dientes de oro casi a la par que delitos. Es su símbolo de prosperidad y jerarquía en este menudo lumpen. En cuanto a los mayores de edad- -búlgaros, rumanos y españoles- siguen a lo suyo: robos por el escalo y con palanquetas. Pero no solamente les ha dado por los pisos. También intentan robar en las exclusivas tiendas del barrio. Y tienen muy mala leche precisan las fuentes consultadas. No escatiman en violencia, pese a su corta edad. Se dan casos en los que, incluso, no dudan en dar mordiscos a las dependientas cuando les sorprenden en un hurto o intentan echarles del local. Y, claro, esa violencia gratuita también la practican entre ellos mismos, ya que se dan verdaderas palizas. Es complicado establecer datos sobre cuántos de estos chavales pueden estar trabajando en esta zona, pues van y vienen a otros distritos de la capital. Puerta por puerta EFE Nueve metros de coche aparcados tres semanas en el depósito de la grúa Una limusina de 8,70 metros lleva tres semanas en un depósito municipal después de que la Policía Local la encontrase a las dos de la madrugada del 24 de diciembre a las puertas de una discoteca en la calle Arenal. Su dueño no la había perdido, sino que la Policía detectó que tenía caducado el seguro, por lo que decidió trasladarla al depósito. Como la grúa era incapaz de llevarla, tuvo que ser su propietario el que la condujera, informa Efe.