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42 INTERNACIONAL Elecciones clave en Pakistán DOMINGO 17 s 2 s 2008 ABC El efecto Benazir Bhutto El asesinato de la ex primera ministra y las dudas sobre su autoría parecen haber provocado un voto solidario y de simpatía hacia el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) que mañana puede resultar decisivo POR MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL ISLAMABAD. El atentado del pasado 27 de diciembre acabó con el sueño de Benazir Bhutto de ser elegida primera ministra de Pakistán por tercera vez. Ante la oleada de incidentes que siguieron a su muerte, el Gobierno decidió retrasar cuarenta días las elecciones- -previstas para el 8 de enero- -y las fijó para el 18 de febrero alegando falta de seguridad Los dirigentes populares criticaron esta medida, pero tras guardar el luto de rigor por su líder, acuden mañana a las urnas con el deseo de obtener unos resultados históricos gracias a lo que llaman el efecto Benazir Este sentimiento de simpatía hubiera sido aplastante según los analistas, si las elecciones se hubieran celebrado en enero, pero con el paso de las semanas se ha rebajado hasta posiblemente decisivo ya que se ha ido diluyendo en la cruda realidad de un país azotado por el terrorismo y asolado por las crisis del trigo (el pan casi ha duplicado su precio) los cortes permanentes de electricidad y la escasez del CNG (siglas en inglés de gas natural comprimido) el gas que usan de combustible la mayor parte de los vehículos. El Pakistán del mes de diciembre era como la España de las horas posteriores al atentado del 11 M. Si las elecciones se hubieran celebrado en la fecha prevista, con la muerte de Benazir en la mente de todos, el PPP hubiera arrasado opina un diplomático americano destinado en Islamabad, que un mes después del trágico ataque contra la líder popular ve el mapa político prácticamente como antes del incidente, pero con un peligroso clima contrario al presidente que la oposición va a aprovechar en caso de no obtener los resultados deseados El PPP alcanzó su techo electoral en 1988. Desde entonces nunca ha superado el 40 de los votos. En las dos últimas citas con las urnas su porcentaje de apoyo descendió hasta niveles entre el 20 y el 26 por cien, aunque en 2002, pese a la manipulación de los comicios, fue la fuerza más votada en el país. Los dirigentes del partido esperaban que la presencia física de Benazir en la campaña les ayudara a recuperar ese techo del 40 Tras su muerte, la opinión generalizada apuntaba incluso más alto, pero con el paso de los días, este furor inicial se ha sofocado y la expectativa realista vuelve a ser superar los 63 asientos del parlamento logrados en 2002, muy lejos de los 92 obtenidos en 1988 apunta la analista del diario Dawn Ciryl Almeida. Este análisis contrasta con los pronósticos de sus líderes que hablan de superar sin problemas la barrera de los cien diputados si las elecciones son limpias. El partido de Benazir, ahora dirigido por su viudo, Ali Zardari, tiene el apoyo mayoritario asegurado en las zonas rurales de la provincia de Sindh, de donde es originaria la familia Bhutto, pero en el resto del país la batalla está muy reñida y resulta complicado que esa oleada de simpatía tras el asesinato vaya a garantizar votos en lugares como Baluchistán o la NWFP (Provincia del noroeste fronterizo) feudo de formaciones nacionalistas y religiosas, o el Punjab, territorio de las dos ligas musulmanas, PML- N y PML- Q. El país está muy dividido y no parece que surja una formación con capacidad de reunir en solitario los dos tercios necesarios para plantear una moción de censura contra el presidente Musharraf. Tan sólo la unión de última hora anunciada por PPP y PML- N puede hacer soñar a la oposición con esta posibilidad, pero nadie se fía de un pacto que depende exclusivamente de los resultados que estos dos partidos alcancen en las urnas. A partir de mañana, esperan unos meses de pactos y negociaciones por el poder que no serán nada fáciles augura Asim Raza, presentador de la televisión pública que hasta ayer mismo temía que la inestabilidad en el país empujara al Presidente a un nuevo retraso electoral que hubiera significado alargar la agonía en la que vivimos desde la muerte de Bhutto Reñida batalla Varios heridos por el atentado esperan a ser atendidos en un hospital de Parachinar Pakistán cierra la campaña con otro atentado suicida que causa la muerte a 37 personas El camino hasta las legislativas del lunes ha sido un baño de sangre, desde el atentado contra Bhutto hasta la matanza de ayer M. AYESTARÁN ISLAMABAD. Las elecciones generales de Pakistán nacieron marcadas por el signo de la violencia terrorista tras el atentado contra Benazir Bhutto y cerraron la campaña electoral con un nuevo ataque suicida. La jornada final de campaña se convirtió en una macabra sucesión de ataques que recorrieron el país de norte a sur y dejaron al menos cuarenta muertos. El área más castigada por la violencia volvió a ser la zona tribal fronteriza con Afganistán. Un terrorista suicida se precipitó con un coche cargado de explosivos contra la oficina del candidato independiente, Riaz Hussain, en la ciudad de Parachinar. Según el portavoz de Interior, Javed Cheema, 37 personas perdieron la vida y otras noventa resultaron heridas a consecuencia de la fuerte explosión. Riaz Hussain, que resultó ileso, es firme aliado del Partido Popular de Pakistán (PPP) la principal fuerza de la oposición, un partido que ha sufrido la dureza de la violencia en los últimos meses, especialmente con el asesinato de su líder y gran favorita para haber sido elegido primera ministra en estas elecciones, Benazir Bhutto. Su viudo, Ali Zardari, actual presidente en funciones del partido, condenó la acción con todo el espíritu de la democracia y pidió calma a sus votantes porque no debemos abandonar el camino hacia esa democracia Desde la Casa Blanca, que sigue con detenimiento el proceso electoral en un país aliado y que resulta clave para sus intereses en la zona, también se envió un mensaje de condolencia al PPP. El portavoz estadounidense, Gordon Johndroe, declaró que la violencia no es la respuesta y sabemos que este último ataque no va a detener el proceso electoral Muchos miembros del partido están en un baño de sangre e intentamos evacuarlos a hospitales en furgonetas declaró un testigo presencial a la agencia Associated Press. Lamentablemente, el de Parachinar no fue el único acto violento de una jornada en la que otras tres personas perdieron la vida tras la explosión de una bomba cerca de un centro de prensa en Romper el techo A los hospitales La violencia y el rumor de manipulaciones hacen prever una baja participación en los comicios