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ABC DOMINGO 17- -2- -2008 11 María San Gil sonreía el pasado viernes en el exterior del Parlamento de Vitoria, donde concedió una entrevista con ABC en 2005 dejaron que el PCTV se presentara y después permitieron que ANV entrara en los ayuntamientos. Quienes no respetan las reglas del juego democrático tienen en estos momentos 38 alcaldías, que manejan miles de euros que, desde luego, no destinan a Caritas. gullosa de estar al frente de la misma. bierno que tuviera un liderazgo de esas características. Aquí seguimos teniendo una enorme deuda moral con las víctimas, porque nunca el Gobierno vasco ha estado al cien por cien al lado de ellas, ni ha querido trabajar en clave de dignidad, justicia y memoria. Con José Luis Rodríguez Zapatero ha pasado lo mismo que con el Gobierno vasco, que ha sido un presidente que no ha estado al cien por cien en apoyo de las víctimas del terrorismo. Ha estado negociando con ETA y las víctimas han tenido que salir a la calle a decirle que en su nombre no. lo personal, pero es verdad que todavía no ha sido presidente del Gobierno y no ha podido adoptar las medidas que a él le gustaría y de las que los vascos nos beneficiaríamos. En cuanto llegue a la Moncloa y empiece a poner en marcha los instrumentos del Estado de derecho para derrotar a ETA y para que convivamos en libertad se volverán a evidenciar esos vasos comunicantes tan claros. TELEPRESS -Pero ¿merece la pena arriesgar la vida? -Después de una experiencia como el cáncer, que hace replantarse la vida a mucha gente, usted decidió volver a la primera línea política, ¿Por qué merecía la pena? -Porque tenemos un magnífico proyecto de convivencia, de pluralidad y de derrota del terrorismo que tenemos que poner en marcha. Nos queda mucho por hacer. Los vascos necesitan que el PP siga haciendo política en el País Vasco y que sigamos defendiendo un proyecto de alternativa, porque el único proyecto de libertad es el que nosotros defendemos y como yo quiero seguir viviendo en el País Vasco y que mis hijos sigan viviendo aquí, creo que tenemos una enorme responsabilidad política y me siento or- -Los movimientos ciudadanos que antes luchaban por ese mismo objetivo y en apoyo de las víctimas parecen haberse desmotivado. -Porque se ha desmotivado el Gobierno. Todos necesitamos un liderazgo en determinadas actitudes. El liderazgo de José María Aznar hizo que por fin intentáramos compensar una enorme deuda moral que tenía la sociedad con las víctimas del terrorismo. En el País Vasco nunca hemos tenido un go- -Nunca merece la pena arriesgar la vida, pero sí merece la pena defender un proyecto que respeta la libertad por encima de todo y eso implica que nadie sufra agresiones, ni amenazas, ni coacciones y también, por supuesto, que no haya una banda que se sienta amparada, ni legitimada para utilizar el terrorismo como instrumento para conseguir objetivos políticos. -A pesar del positivismo que transmite, María San Gil tiene una frustración: no haber podido llegar a ser alcaldesa de San Sebastián. -Ahora que su hijo mayor va a cumplir once años y que tiene que explicarle lo que pasa en torno suyo, ¿es más difícil ser madre en sus circunstancias? mucho compaginar la vida familiar y la vida laboral, que es la frustración que compartimos las mujeres de mi generación. Pero no es una frustración real, porque hago mucho más de lo que en mi vida hubiera pensado que iba a hacer y estoy enormemente ilusionada con mi labor política. -El PP vasco tuvo una sintonía muy especial con José María Aznar, ¿Hay matices respecto a Mariano Rajoy? -Ni medio. Los populares vascos somos unos privilegiados porque es verdad que en época de José María Aznar, con Carlos Iturgáiz como presidente, había una actitud política y personal que nunca le agradeceremos lo suficiente. Con Mariano hay la misma sintonía en -Es verdad que me ilusionaba muchísimo ser alcaldesa de mi ciudad, pero también es verdad que ahora mismo estoy enormemente ilusionada con mi labor en el Parlamento vasco y con la presidencia regional del partido. Yo, que nunca hubiera pensado meterme en política, tengo más que cubiertas todas mis aspiraciones, con lo cual la frustración es muy pequeña. En realidad, mi única frustración es que me cuesta -Mucho más, porque es difícil explicar lo inexplicable a un niño que un día llega a casa y te echa en cara que no le había dicho que me habían querido pegar. Yo intento educarles de una manera muy didáctica, porque tienen que hacer una sociedad donde no haya este odio, ni esa división, ni nadie se crea superior a nadie, sino que podamos convivir en libertad. Creo que hay que ser enormemente positivos y no transmitir ni un ápice de odio, ni de rencor, porque son nuestro futuro.