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98 DEPORTES www. abc. es deportes SÁBADO 16- -2- -2008 ABC Todos con Alfredo en el día de San Di Stéfano 17 de febrero de 2008. El calendario futbolístico ya tiene una fecha para celebrar. Mañana el fútbol mundial, a propuesta del Real Madrid, homenajea a uno de los grandes futbolistas de la historia. ABC, de la mano del protagonista, repasa su vida en once capítulos, tantos como jugadores tiene un equipo POR ENRIQUE ORTEGO FOTO DE SAN BERNARDO mos cada uno. Mi primera pelota me tocó en el cine. Nos daban una entrada y una papeleta. Cambié mi número con un chaval al que no le gustaba el suyo. Me dio el 14 y salió el 14. El borracho le llaman en Argentina. Allá a cada número se le pone nombre. Daban una pelota y una muñeca que se llevo Dorita. Tenía nueve o diez años. Resulta que me dieron una pelota de rugby y nos fuimos jugando por la calle. Saltaba de un lado para otro como una gallina. Nos fuimos al barrio y les dijimos a los más grandes lo que nos había pasado. Sabíamos que ellos harían lo posible por conseguir una de fútbol. Éramos vivos. Volvimos al cine y le dijeron al gerente que como no nos dieran una de fútbol les reventaban el cine. Y nos la dio, Vaya si nos la dio. Tenía miedo. Y me dijeron: Acá está, tómala Alfredito 2 La extorsión de la mafia a su familia ba mucha cuenta, pero escuché a mi padre al llegar que se lo contó a mi tío MADRID. El primer equipo organizado en el que jugué fue todavía en Barracas, donde nací. Se llamaba Unidos y venceremos Vestíamos con una camiseta blanca con un pico azul en el cuello. Hasta himno teníamos. Siento ruido de pelota y no sé, no sé lo que será. Son los pibes de Barracas que han venido, que han venido de ganar Cuando ganábamos íbamos por el barrio todos agrandados, cantando y provocando a los que eran del otro equipo hasta que nos lanzaban alguna puteada o nos corrían de allí. En Argentina no hay partido que no acaba en pelea. Jugábamos en un campito que llamaban la canchita de plata Pagábamos quince- veinte cénti- venceremos 1 Unidos y La mafia americana se instaló en Rosario. Llegaban desde Chicago o Nueva York. Estaban marcados. Habían matado ya allí en los treinta, durante la Ley seca. Tenían una gran organización y controlaban a todos los hijos de italianos. A mi viejo también. Tenía que pagar un canon en proporción a lo que ganaban, cinco o diez pesos por cada vagón de patatas que vendía. Él no quería pagar. Iba con una pistola en el bolsillo y dormía con ella en el cajón de la mesilla, el cajón abierto, el brazo estirado y la mano dentro con la pistola agarrada. A veces disparaban contra los vagones, pero él no se achicaba. Tenía miedo de que nos secuestraran. Un día fueron a casa. Avisamos rápido a mamá, que estaba cortando un pollo, salió con el machete en la mano y los tipos se fueron a toda velocidad. Otra vez que íbamos a San Nicolás a casa de mi tío nos tiramos del tren en marcha. Había cuatro sospechosos. Uno había ido antes a mi casa a comprarle la casa a mi padre y le reconocí. Yo no me da- 3 De la cuarta de River a la Colimba River Plate significa Río Llano. Era el 44. Pasé la prueba y me quedé. Entré en la Cuarta, de los 16 a los 18 años. Jugábamos a las nueve. Nos entrenábamos dos veces por semana. Yo jugaba de todo, pero comencé de wing (extremo) Estando en Cuarta debuté con el equipo de Primera contra el Huracán. Fue el 7 de agosto en la cancha de San Lorenzo. Luego alterné ya entre la Cuarta, la Tercera y la Reserva. Mi primer partido oficial también fue contra el Huracán al año siguiente. Perdimos 2- 1. Después acepté jugar cedido en el Huracán. Tenía dos delanteros centro por delante y me iba a ser difícil jugar. Volví en el 47. River vendió a Pedernera y jugué todos los partidos menos uno. Fui máximo goleador con 28 goles. Fuimos campeones. Hubo momentos en que los once jugadores éramos salidos del club. Era lo bueno de ese club, era un semillero. Me llegó el turno de ir al Servicio Militar, que en Argentina llaman co- lim- ba (Corre- limpia- barre) Estaba loco por que me encontraran algo y me dieran de baja, pero como vieron que era futbolista, ni me revisaron. Cuando me quise dar cuenta estaba subido al camión... pero de repente alguien dijo mi nombre y me preguntó que si quería jugar en el equipo de la compañía. Encantado, contesté. Nada más licenciarme me llegó el debut con la selección. Ganamos el Suramericano valiente y solidario 4 Un sindicalista La huelga en el fútbol argentino se produjo para proteger a los jugadores de los clubes pequeños y de las divisiones inferiores, que cobraban los dos primeros meses y cuando las cosas iban mal dejaban de cobrar. Los contratos que se firmaban eran leoninos. El jugador no pintaba nada. Los futbolistas de los grandes clubes reaccionamos y nos negábamos a jugar. Jugábamos partidos benéficos para hospitales, escuelas y para atraer al público y explicarle cara a cara que no era cuestión de dinero, sino para defender a los que no cobraban. El sindicato se creó en el 44. Había reuniones secretas. En River hicimos huelga seis o siete. Se suspendió el Campeonato porque de algunos equipos fueron todos. La Federación decidió que se jugara con los de Tercera y juveniles. Hubo muchos resquemores entre los esquiroles y los que secundamos la huelga. No jugamos hasta principios de la temporada siguiente, la 49. Durante todo ese tiempo no cobré. Al final en River quedamos cuatro y tuvimos que firmar en blanco. Así que tuvimos que tragar. Cuando fuimos a cobrar nos dieron la mitad. Pero si no hubiéramos firmado nos suspendían por no sé cuántos años 5 Una España triste y de luto Di Stéfano, en un remate acrobático durante sus primeros años en el Madrid ABC Cuando llegué en el 53 me encontré una España triste y con mucha gente de luto por tantas desgracias que hubo en el país con la guerra. Veía mucha ropa