Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 16- -2- -2008 Un fármaco que combate la fatiga muscular abre la puerta a superatletas 93 Un feto humano durante las primeras etapas de su desarrollo en el interior del útero materno gunta qué diría ahora, admite que eso es delicad y fija la nueva primera frontera del dolor en algún punto entre los dos y los cuatro meses, que es cuando emerge la memoria de representación en el córtex cerebral frontal que permite percibir y pensar que se está sintiendo dolor No todo el mundo lo tiene tan claro. Están por ejemplo los experimentos de Bjorn Merker, un neurocientífico sueco que demostró que cinco niños nacidos sin córtex cerebral eran capaces de tener consciencia. Esto cuestionaba toda la tradición científica de dar por hecho que la sensibilidad depende de esta parte del cerebro. Lo cual puede llevar incluso a inquirir si es tan indolora como parece la muerte de un paciente en estado vegetativo cuando se le desconecta de la máquina, como fue el célebre caso de Terri Schiavo, también en Estados Unidos. Stuart Derbyshire insiste en que para cuajar una sensación de dolor hace falta un nivel de experiencia y de conocimiento del que el feto simplemente carece, o esa es por lo menos la idea más extendida. Recuerda que Descartes ya demostró que meramente porque la luz dé en el ojo no hay visión, si detrás de ese ojo no hay un cerebro dispuesto a interpretar el estímulo En su opinión al feto le faltan mecanismos para organizar sus sensaciones hasta el nivel de sentir nada. ¿Y si todo se redujera a un debate semántico? ¿Está en discusión si un feto sufre como nosotros, o simplemente si sufre? Derbyshire insiste en que el feto no es que carezca de lenguaje o de métodos FOTOS NATIONAL GEOGRAPHIC Algunos expertos fijan la frontera del dolor en algún punto entre los dos y cuatro meses; otros, antes de la formación del cerebro de expresar el dolor, sino de mera asimilación del mismo. El mismo Anand matiza que no estamos hablando de un sufrimiento sostenido como el que caracteriza a una criatura formada y capaz de comprender por qué padece. Es otra cosa. Pero esa otra cosa puede ser determinante en un debate capital como el del aborto. Sus defensores sostienen que el sufrimiento fetal es un fantasma agitado para culpabilizar a las mujeres que abortan y hasta para imposibilitar que lo hagan: sedar a los fetos es por ahora cirugía experimental que no está al alcance de una clínica cualquiera. Entonces, hay quien primero decide si está a favor o en contra del aborto, y sólo después, si está dispuesto o no a investigar si existe el dolor fetal. Algo que alarma al propio Stuart Derbyshire, que pide que por favor a él no le líen: Aunque no haya dolor fetal, esto no resuelve la cuestión de si el aborto debe ser legal o no Cirugía experimental Los sistemas de ecografía cada vez más sofisticados permiten ver el interior del útero materno con todo detalle durante la gestación. Un viaje alucinante que han captado reportajes como el realizado por National Geographic