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ABC SÁBADO 16 s 2 s 2008 INTERNACIONAL 37 BAJO LA SOMBRA DE COLUMBINE Y VIRGINIA La matanza de la Universidad de Illinois ha traído a la memoria los dos grandes dramas vividos en centros educativos en Estados Unidos: Abril, 1999. Dos estudiantes de 17 y 18 años armados con un fusil de asalto, dos escopetas y un revólver, matan a 13 personas y hieren a 23 en la escuela de Columbine, en Colorado. Abril, 2007. El estudiante surcoreano Cho Seung Hui mata a 32 estudiantes y profesores en la Universidad de Virginia y después se suicida. El incidente de ayer se suma a una larga cadena de hechos similares que en los últimos años se han cobrado la vida de unas cien personas, incluidos profesores y alumnos. Personal médico atiende a un herido en Columbine AP Vídeo del asesino de Virginia, Cho Seung- Hui AP Un asesino con buenas notas Antes de quitarse la vida, un ejemplar estudiante- -con un arsenal compuesto por una escopeta y tres pistolas- -provoca cinco muertos y casi una veintena de heridos en una clase de geología de la Universidad del Norte de Illinois PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Quedaban tan solo unos diez minutos de clase. La asignatura era Geología 104 Y más de un centenar de estudiantes seguían las explicaciones de un profesor ayudante en un aula magna del edificio Cole, en mitad del campus que la Universidad del Norte de Illinois (NIU) ocupa en la localidad de Dekalb, a unos cien kilómetros de Chicago. Todo parte de la rutina de cualquier centro académico de Estados Unidos un jueves por la tarde. Incluido también un casi rutinario tiroteo que se ha saldado con cinco víctimas mortales y casi una veintena de heridos, algunos en estado crítico. La clase, 75 minutos dedicados a la geología de los fondos marinos, fue trágicamente interrumpida por Stephen Kazmierczak, un brillante alumno que se había graduado con honores en Sociología en la promoción del 2006. Vestido de negro- -y con un arsenal de tres pistolas y una escopeta Remington oculta en un estuche de guitarra- -el joven de 27 años se abrió paso, a través de una puerta lateral de emergencia, hasta el podium. Primero disparó con la escopeta a la multitud de atónitos estudiantes. Y cuando no tuvo más cartuchos siguió disparando con sus pistolas. Todo sin decir una palabra. Todo en un instante. Las autoridades han reconocido que si hubieran tenido que elaborar una lista de sospechosos, Stephen Kazmierczak habría aparecido al final. Según ha explicado el jefe de seguridad de la universidad, Donald CAMPUS UNIVERSITARIO Lincoln Hall Annie Gildden Rd. Cole Hall Lucinda Ave. Normal Rd. Centro recreativo Centro de visitantes Gabel Hall Edificio Stevens Locust St. Edificio Stevens College Ave. na Gehant, 32; Ryanne Mace, 19; Daniel Parmenter, 20; y Gayle Dubowski, 20. Joseph Peterson, el profesor asistente a cargo de la clase introductoria de geología, ha resultado herido de bala en un hombro pero se espera su recuperación. Todos los testimonios repetidos ayer insisten en destacar el silencio del joven asesino, que en unos de sus trabajos universitarios se había declarado muy interesado en cuestiones relacionadas con el sistema penitenciario, violencia política, paz y justicia social Según ha explicado la estudiante Sheila Cosgrove: Sin decir palabra se colocó en la tribuna, y le pude ver con la escopeta, que era enorme, pero pensé que era de mentira. Hasta que me di cuenta de que realmente estaba disparando a la gente y entonces es cuando me tiré al suelo Según Allyse Jerome, honestamente, al principio pensé que se traba de una broma El rector John Peters, para evitar acusaciones de negligencia como las formuladas el año pasado en la matanza de Virginia Tech, ha insistido en la rapidez con que se alertó a la comunidad universitaria. Según Peters no sé de ningún plan que pueda prevenir este tipo de tragedia El mismo campus universitario fue clausurado durante un día a principios de diciembre, obligando a posponer algunos exámenes finales, después de que se encontrasen amenazas racistas escritas en los lavabos de una residencia de estudiantes. Pero las autoridades no han establecido vínculos entre esos actos vandálicos y el tiroteo. Con todo, esta traumática espiral de violencia en plena campaña electoral no está llegando hasta el punto de provocar un gran debate político sobre los problemas asociados con el libre acceso a las armas de fuego en Estados Unidos. Los candidatos presidenciales evitaron ayer entrar en la cuestión durante sus múltiples mítines, mientras que el presidente George W. Bush se ha limitado a ofrecer sus oraciones y condolencias. Respuesta oficial Stephen Kazmierczak REUTERS Lincoln Ave. Grady, no existían banderas rojas de alerta, era un estudiante excepcional, admirado tanto por los profesores como por sus compañeros Sin haber encontrado algún tipo de nota o comunicado, la investigación policial solamente ha sido capaz de determinar que el joven estaba medicado, y que había dejado de seguir su tratamiento exhibiendo un comportamiento errático durante las dos últimas semanas. Las víctimas mortales identificadas por el forense de la localidad de Dekalb son Catalina García, de 20 años; Julian- NORTHERN ILLINOIS UNIVERSITY El quinto tiroteo en una semana dentro de un centro educativo en EE. UU. La matanza de Illinois es el quinto incidente de violencia armada ocurrido durante la última semana en una institución educativa de Estados Unidos. El 8 de febrero, una estudiante de enfermería antes de suicidarse asesinó a dos compañeras en el campus de Baton Rouge de la Universidad Técnica de Luisiana. Ese mismo día, una maestra de primaria fue tiroteada en clase por su marido en Pottsmouth, Ohio. En Memphis, Tennessee, un joven de 17 años ha sido acusado de disparar y herir gravemente a un compañero de su instituto durante una clase de gimnasia. Y en otro incidente adicional ocurrido en la localidad de Oxnard, California, otro adolescente de 15 años ha sido declarado en estado de muerte cerebral tras ser disparado por otro estudiante. Por supuesto, la escena en el centenario campus de Illinois ha recordado a la tragedia ocurrida en abril del 2007 en la Universidad Politécnica de Virginia, donde un sicótico estudiante de origen coreano asesinó a un total de 32 personas, lo que provocó una profunda revisión a nivel nacional de las medidas de seguridad y alerta utilizadas por toda clase de centros académicos. Medicado La espiral de violencia no llega a provocar un gran debate político sobre el libre acceso a las armas de fuego