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ABC SÁBADO 16- -2- -2008 31 El Papa pide más rigor en los procesos de beatificación y canonización A partir de ahora y desde los primeros momentos de la fase diocesana, se dará más peso a la fama popular de santidad y a los documentos médicos JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. Benedicto XVI desea mejorar el rigor de los procesos de beatificación y canonización desde los primeros momentos de la fase diocesana, que se regirá a partir de ahora por normas más serias y restrictivas. El objetivo no es que haya menos procesos, sino que se documenten mejor y se instruyan con más detalle. El cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación para las Causa de los Santos presentará el próximo lunes la Instrucción Sanctorum Mater Madre de los santos que detalla a nivel diocesano las indicaciones generales contenidas en la constitución apostólica Divinus perfeccionis Magíster promulgada por Juan Pablo II en 1983. Aquel documento simplificó mucho los procesos, permitiendo que muchos puedan terminar mientras todavía viven personas que conocieron a la nueva santa o al nuevo santo. Ahora se trata de trasladar plenamente a las diócesis el rigor con que se llevan a cabo los procesos en Roma. to que se refuerza es la fama de santidad, de modo que sólo se podrá iniciar una causa si hay muchos fieles que piden su apertura. El cardenal insiste en que son los fieles quienes deben decir al obispo: a ésta persona la consideramos santa. El obispo no puede ni siquiera abrir una causa si falta este requisito Se debe documentar muy bien la heroicidad de las virtudes del candidato a los altares y, sobre todo, los posibles milagros que se envían para su estudio en Roma. El cardenal Saraiva Martins insiste en que es necesaria una gran seriedad y gran objetividad. Debe quedar absolutamente claro que una persona ha sido curada milagrosamente, y para eso es necesario recoger toda la historia clínica, los análisis, etc. tanto antes como después de la curación inexplicable Naturalmente, la última palabra para dictaminar si una curación inexplicable puede considerarse un milagro no corresponde a los médicos sino a los teólogos y a los miembros de la Congregación para las Causas de los Santos, pues es necesario valorar el modo en que se ha acudido a la intercesión del candidato a los altares, si ha rezado la persona curada o bien otras personas, si se ha pedido esa curación también a otro santo. El estudio de los posibles milagros es muy severo, y la falta de un milagro bien documentado desde el punto de vista médico ha retrasado causas como la del cardenal John Henry Newman. Por ejemplo, una cura- ción absolutamente milagrosa no sirve para el proceso si no hay documentación médica clara de la enfermedad, el tumor, etcétera. antes de la curación. No bastan las declaraciones de los médicos que se ocuparon del caso. Las pruebas documentales deben quedar para siempre en los archivos. El tercer aspecto que se reforzará es, en el caso de los mártires, la certeza de que fueron asesinados por odio a la fe, dejando de lado otros motivos políticos, culturales o étnicos que puedan haber contribuido a la muerte. A la Santa Sede le interesa documentar lo mejor posible la verdad histórica y solo la verdad histórica, en los casos de martirio por eso será necesario recoger muchos más testimonios de los hechos. Una de las primeras decisiones de Benedicto XVI como Papa fue delegar y descentralizar las ceremonias de beatificación, que ahora se celebran casi todas en la diócesis que promueve la causa. Pero no hay menos procesos, y el numero de personas elevadas a los altares es incluso mayor que en los últimos años de Juan Pablo II. Virtudes heroicas Verdad histórica Petición de los fieles Según el cardenal Saraiva Martins, la nueva Instrucción dejará todavía más claro a las Iglesias locales la importancia de las causas de beatificación y canonización El primer requisi- Se trata de trasladar plenamente a las diócesis el rigor con que se llevan a cabo los procesos en Roma