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30 RELIGIÓN www. abc. es religion SÁBADO 16- -2- -2008 ABC Benedicto XVI acorta el plazo para iniciar el camino de Sor Lucía a los altares Permite abrir la Causa de la vidente de Fátima dos años antes de lo regulado BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL LISBOA. El Papa Benedicto XVI ha autorizado el inicio del proceso de beatificación de Sor Lucía, una de las tres videntes de la Virgen de Fátima, cuando se cumplen tres años de su muerte. Hasta el momento, la dispensa del periodo normal de cinco años que deben transcurrir entre la muerte del candidato a la beatificación y el comienzo del proceso se había producido únicamente con la Madre Teresa de Calcuta y con Juan Pablo II. Durante la celebración, el pasado miércoles, de la misa del tercer aniversario de la muerte de Sor Lucía, la mayor de los pastorcillos a quienes se apareció la Virgen de Fátima en 1917, el cardenal de Coimbra, monseñor José Saraiva Martins, hizo pública una noticia muy esperada. Hoy es un día histórico e importante para la Iglesia y para el mundo dijo el cardenal en el Carmelo de Santa Teresa (Coimbra) al anunciar el inicio de la beatificación de la vidente confesando una profunda alegría por ser portador de una noticia sensacional La solicitud de anticipación del plazo fue sugerida por el Obispo de Coimbra, Albino Cleto, tras la muerte de la hermana Lucía hace tres años, pero fue formalizado por la Congregación de la Causa de los Santos el año pasado. Entonces fue enviado a Roma un informe completo sobre la vida y obra de la vidente, sus virtudes, su fama de santidad y el culto que recibe en Portugal. Monseñor Albino Cleto se ha mostrado muy feliz por la decisión del Papa y asegura que va a comenzar brevemente junto al Carmelo de Coimbra el diálogo para elegir el postulador de la causa de beatificación. Para el prelado, la decisión del Papa Benedicto XVI es reveladora de la Situación similar a la de la Madre Teresa de Calcuta El Código de Derecho Canónico prevé que se tengan que esperar cinco años de la muerte para que se pueda abrir una causa de beatificación, pero el Papa puede evitar esta norma en situaciones particulares. Así ocurrió con Juan Pablo II en el caso de Madre Teresa de Calcuta, mientras que Benedicto XVI también autorizó el inicio inmediato de la causa de beatificación de Karol Wojtyla, dos meses después de la muerte del Papa polaco. Los restos mortales de Sor Lucía, poco antes de recibir sepultura en febrero de 2005 no habría respondido positivamente al pedido de anticipación Existe confianza en que el proceso avance con rapidez, aunque, tal y como ha explicado el cardenal Saraiva Martins, no se puede prever cuánto tiempo va a tardar ya que todavía no ha llegado a Roma ningún milagro atribuido a Sor Lucía cia Episcopal portuguesa, monseñor Jorge Ortiga, arzobispo de Braga, ha manifestado su satisfacción por la decisión del Papa, que considera como una provocación y un llamamiento a todos los cristianos para que busquen la santidad El rector del Santuario de Fátima, Luciano Guerra, ha recibido la noticia con gran alegría, porque demuestra la pro- ABC Comunicado de la Santa Sede estima que el Santo Padre siente por Fátima y por el mensaje de Nuestra Señora, y, sobre todo, por el acontecimiento que aquí ocurrió, caso contrario En el Carmelo de Coimbra, donde la religiosa pasó gran parte de su vida, todas las hermanas tienen una esperanza muy grande en que el proceso se desarrolle rápidamente La superiora del convento, María Celina, apenas pudo articular palabras por la emoción. En nombre de la Conferen- En Fátima, la noticia constituye el signo de la importancia de Sor Lucía para la Iglesia y el mundo funda importancia de Sor Lucía para la Iglesia y el mundo La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha emitido también un comunicado para informar de que el Santo Padre Benedicto XVI, acogiendo con benevolencia la instancia presentada por el obispo de Coimbra, monseñor Albino Mamede Cleto, y compartida por numerosos obispos y fieles de todo el mundo, ha concedido que, derogando el quinquenio establecido por la norma canónica (cf. art. 9 de las Normae servandae) se pueda poner en marcha, tan sólo tres años después de su muerte, la fase diocesana de la Causa de beatificación de la mencionada Carmelita, conocida en el mundo como una de los tres videntes de Fátima Fama de santidad LA MISIÓN Jesús Higueras PERMANENTE ACTUALIDAD s propio de la sociedad laicista pretender erradicar la presencia de la Iglesia de la vida pública y de un modo especial en los medios de comunicación social: televisión, prensa, radio o internet. Sin embargo, Jesucristo sigue siendo alguien que interesa a todo ser E humano y, por tanto, la Iglesia no puede dejar de estar presente en los diferentes medios de comunicación social que actualmente conviven con nosotros. Por eso se ha celebrado en Madrid una asamblea de delegados diocesanos para reflexionar sobre la presencia e imagen del catolicismo en la opinión pública española actual. Sabemos muy bien que la Iglesia es atacada desde diferentes instancias y que muchos de esos ataques lo que pretenden es desprestigiar, no solamente a los hombres que componemos la Iglesia, sino por desgracia, desprestigiar al mismo Jesucristo, como ocurrió en los tiempos en que Él era físicamente visible en Tierra Santa. Después de dos mil años, sigue sin dejar indiferente a nadie y sigue siendo un signo de contradicción, puesto que la limpieza de su corazón y la belleza de sus enseñanzas, contrasta con las tinieblas y la fealdad de algunas obras de los hombres. Por eso, la Iglesia y su mensaje sigue cuestionando a muchos, pero para los creyentes y para todas las personas de buena voluntad, es necesario que Cristo esté también en estos medios que crean la opinión. Es necesario que la imagen del Salvador y sobre todo su gracia pueda llegar a través de las ondas de la radio, de los ordenadores, de las televisiones y de la prensa. Todo lo humano importa a Jesucristo y en todo lo humano puede estar Jesucristo, para darle un sentido más profundo y llevarle a su plenitud. Hoy los católicos debemos ser conscientes de que es necesaria una presencia cada vez más fuerte de la Iglesia en este espacio, no por un afán de protagonismo ni por tener más o menos cuotas de poder, sino porque Jesucristo es el gran derecho de la humanidad y todos los hombres tienen deseo de conocerlo. Seamos por tanto conscientes de que somos los que creamos la opinión pública, que los católicos también tenemos que hacernos respetar y hacer valer nuestros derechos, a la vez que tenemos que ejercer nuestras obligaciones de dar testimonio de la vida de Jesús en medio de nuestro mundo.