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ABC SÁBADO 16 s 2 s 2008 Precampaña electoral s PSOE y BNG, de la mano ESPAÑA 21 PSOE y BNG vetan un partido de la selección española de fútbol en Galicia La propuesta del PP, rechazada por ambos por extravagante y por considerar que busca réditos electorales s El rechazo se produce tras la declaración de San Mamés J. L. JIMÉNEZ SANTIAGO. Suma y sigue la espiral de acciones en Galicia contra todo aquello que represente a España, aunque en esta ocasión la autoría no ha correspondido a grupos independentistas radicales sino a los dos partidos que sustentan el bipartito autonómico. Socialistas y nacionalistas gallegos se opusieron ayer en el Parlamento gallego a una proposición no de ley del PP que instaba a la Xunta a iniciar las gestiones para que el combinado nacional de fútbol volviera a disputar un encuentro en Galicia, lugar que no pisa desde 1996. Los nacionalistas del BNG defendieron su rechazo argumentando que se trataba de una iniciativa extravagante, de interés partidista y con una clara intención electoral Buscan los titulares con este tipo de propuestas. Ya no nos extrañaría ver un titular en la prensa madrileña diciendo de que la culpa de que la selección española no pase de cuartos es de los nacionalistas aseguró el diputado Xosé Ramón Paz Antón a través de una nota. Los socialistas intentaron justificar su postura arguyendo que presentamos una enmienda a la proposición que ampliara el texto del PP, de modo que se fomentara no sólo ese partido de fútbol, sino la celebración de más competiciones de carácter nacional e internacional a lo que los populares se opusieron por entender que desvirtuaba su iniciativa, muy concreta en cuanto al contenido. Tanto PSOE como BNG añadieron al alimón que este tipo de gestiones no son competencia de la Xunta por lo que tumbaron la iniciativa de la oposición. Según su autor, el parlamentario Ignacio López Chaves, el PSOE es capaz de rechazar una propuesta que iba a redundar en beneficio de la proyección exterior de Galicia tal y como demuestra el éxito del encuentro que enfrentó en 1999 en Vigo a España y Brasil, última vez que la selección jugó en Galicia, a cambio de evitar la puesta en escena de cualquier símbolo que pueda identificar Galicia con España Es una muestra más del entreguismo del PSOE al mundo nacionalista apostilló el diputado popular. Las directrices del deporte en Galicia vienen marcadas por una Dirección General en manos del BNG, y más concretamente por la consejera de Cultura, la nacionalista Ánxela Bugallo, una de las firmantes de la llamada Declaración de San Mamés el pasado diciembre- -junto a Josep Lluis Carod Rovira y Miren Azkárate- previa al encuentro entre las selecciones autonómicas de Cataluña y País Vasco, que acabó convirtiéndose en un aquelarre independentista. En aquella declaración, avalada posteriormente por el presidente socialista de la Xunta- -por más que fuera públicamente censurada por el PSOE vasco- -se reivindicaba la participación de las selecciones autonómicas en las competiciones oficiales, uno de los motivos por los que el BNG votó ayer en contra de la celebración del partido de la selección española. No en vano, una de las escasas acciones de la Consejería de Cultura y Deporte- -cuestionada por la falta de relevancia de su acción política- -fue la puesta en marcha de las selecciones deportivas gallegas. Dado el rechazo abierto que el anterior Ejecutivo de Manuel Fraga había dado a este tema, los partidos de la selección gallega sirven también de aglutinantes a los sectores más radicales del independentismo, que se concentran para los amistosos del combinado blanquiceleste. Durante el último encuentro, celebrado el pasado 27 de diciembre en el estadio vigués de Balaídos, el retraso en el comienzo del mismo derivó en una serie de incidentes y actos de vandalismo contra el mobiliario urbano por parte de estos mismos radicales. Mientras su partido vetaba a la selección española de fútbol, Touriño inauguraba un tramo de autovía EFE Edurne Uriarte Entreguismo del PSOE LA TENSIÓN QUE VINO DEL CIS apatero no se refería el lunes pasado a esta tensión. A la que ha llegado del CIS en forma de una encuesta de intención de voto que amenaza su sillón presidencial de una forma bastante más clara que todas las encuestas hechas pú- Z blicas en los últimos meses. Por lo que dice y por el número de entrevistas, mayor que en otra encuestas, que sostiene lo que dice. Con toda seguridad, cuando Zapatero hacía confidencias a Iñaki Gabilondo, aún no conocía esta encuesta. Y no sabía que antes de dramatizar en los mítines del fin de semana tendría que dramatizar en la Moncloa con sus asesores alrededor de los amenazadores datos del CIS. Con la diferencia calculada por el CIS, el problema para Zapatero no es ampliar una segura ventaja sino alcanzar una incierta victoria. Lo suyo no es un electorado adormecido y desmotivado sino más bien un electorado decepcionado que está dispuesto a repetir voto socialista, según el CIS, en menor medida que lo está el electorado popular de 2004 con su partido en 2008. Dramatizar entre ese electorado con el mensaje de la derecha xenófoba, homófoba, machista, centralista, militarista y clasista puede conseguir más bien movilizar aún más el voto de los electores insultados, por un lado. Y, además, desmovilizar incluso más a los suyos. Como parece natural, a los votantes del PP no les agrada demasiado que les dediquen ese tipo de improperios. Y los del PSOE que se han desmovilizado no lo han hecho precisamente porque consideren innecesaria su contribución para asegurar cuatro años más de Zapatero. Más bien porque empiezan a temer a Zapatero tanto como aún desconfían del Partido Popular. Para crear tensión, hay que tener una guerra de Irak entre manos y, sobre todo, un 11- M a tres días de las elecciones. Y conviene estar en la oposición. Desde el Gobierno, ni el arrojo argumental de Zapatero es capaz de ponerle tensión a la fracasada negociación terrorista que él mismo ha liderado. O a la radicalización nacionalista con la que se ha aliado. O a la crisis económica que ha gestionado. ¡Movilícense, que viene la derecha! Y es posible que se movilicen, pero para que venga de una vez.