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ABC SÁBADO 16 s 2 s 2008 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA TIEMPO DE MARTE ENSÁBAMOS que Sarkozy estaba en la Luna prendido de los encantos de Carla- on m a dit que le destin se moque bien de nous... pero en realidad se ha ido mucho más lejos; primero conquistó su propia Venus, y ahora ha puesto los ojos en Marte. Con un discurso de resonancias kennedyanas, este Napoleón republicano a cuya ambición se le queda pequeño el sistema solar ha lanzado el reto europeo de colocar a un ser humano en el planeta rojo. Debe tratarse de un efecto secundario y alucinógeno de la misteriosa droga del amor, porque el hiperactivo presidente galo utilizó el día de San Valentín para IGNACIO proclamar la nueva frontera CAMACHO de sus anhelos de grandeza, un horizonte construido con la shakesperiana materia de los sueños, con la voluntad inconformista de un idealismo a prueba de flaquezas. Los que le creían un lunático envuelto en delirios populistas se quedaron cortos: este tío tiene, directamente, vocación de marciano. Cabe imaginar lo que ocurriría en España si, en la enloquecida subasta de promesas electorales, un candidato se descolgase con una propuesta semejante. Lo menos que tendría que escuchar sería una severa admonición colectiva derealismo, y muy probablementese vería envuelto en la rechifla prosaica de quienes sostienen que acaso haya otros mundos, pero están en éste. Aunque quizá no exista tanta diferencia entre la Jauja asistencial, subvencionada y libre de impuestos que ofrecen al alimón Zapatero y Rajoy y ese nebuloso Marte al que Sarkomán apunta como una nueva tierra prometida para los pioneros de la segunda carrera espacial. Si acaso, es probable que el viaje interplanetario resulte incluso más barato que la derrama interminable de ayudas con que nuestros líderes tratan de contener la hemorragia doméstica de la inflación y las hipotecas. Algunas voces pragmáticas han advertido a Sarko que acaso debería mirar algo más cerca, a las conflictivas y sórdidas banlieues urbanas donde se incuba el virus de la fractura social. Pero el enjuto césar gabacho hace tiempo que atravesó el Rubicón de la mediocridad, poseído de un impulso de reformismo cósmico: pretende cambiar Francia, rediseñar Europa y colonizar la galaxia como si fuese el evanescente corazón de Carla Bruni, que quería un hombre con poder nuclear y encontró a ese diminuto megatón, explosivo y eléctrico, nacido como Rimbaud para revolucionar el infierno. Acaso abarque demasiado a la vez, pero esa apuesta tan valiente y seductora merece incluso el riesgo del fracaso. Y es que en la política internacional ha surgido, a derecha y a izquierda, un tiempo para soñar, aunque nuestro celtibérico debate de vuelo corto continúe anclado en las miserias de una anodina confrontación sectaria cuya mayor aportación a la Humanidad es el nacionalismo de campanario. Un tiempo de imaginación, de búsqueda, de metas largas, de horizontes generosos, de fe, de esfuerzo y de nobleza. Es el yes, we can de Obama, el si può fare de Walter Veltroni, el iluminado desafío sideral de Sarkozy. Un tiempo de ir más lejos y más deprisa. Un tiempo de marcianos que vuelan en los cohetes de la utopía mientras nosotros caminamos al ritmo pedestre dela atonía, el aldeanismo... y las subvenciones. P EL ÁNGULO OSCURO NOS CONVIENE QUE HAYA TENSIÓN NO no acaba de entender el escándalo suscitado por las palabras que Zapatero le confió a Iñaki Gabilondo, después de una entrevista que contravenía aquel consejo deontológico que el Señor Lobo dispensaba a sus compinches en Pulp Fiction: No empecemos a chuparnos las p... ¿Es que la gente todavía no sabe lo que es el agit- prop? El aparato de agitación y propaganda fue uno de los cimientos sobre los que se asentó la hegemonía del régimen soviético (los otros fueron las purgas y el gulag) desde entonces, la izquierda ha perfeccionado sus mecanismos de persuasión colectiva hasta tal extremo que las purgas y el gulag ya ni siquiera son precisos, no al menos en sus expresiones más cruentas. La izquierda ya no necesita apiolar a sus detractores, como hacía antaño; le basta con anatemizarlos y recluirlos en un gueto de ostracismo, extramuros del Matrix progre donde los abducidos por el agit- prop viven encantados de haberse conocido. Ese gueto de ostracismo es el gulag de las democracias de progreso. La entrevista de Iñaki Gabilondo a Zapatero podría estudiarse en cualquier facultad de periodismo no completamente infectada por el Matrix progre JUAN MANUEL (pero sospechamos que ya no quede ninDE PRADA guna) como ejemplo consumado de propaganda, sobre todo si se acompaña de un análisis sinóptico de la otra entrevista o apaleamiento que el mismo Gabilondo infligió a Rajoy unos días antes. La propaganda consiste en el adoctrinamiento o catequización concienzuda y sistemática del pueblo (los agentes del Matrix progre nunca dicen pueblo sino ciudadanía porque pueblo incluye cierto rasgo de heterogeneidad en su definición, mientras que ciudadanía designa a un conjunto homogéneo de individuos o autómatas que comulgan la misma rueda de molino) mediante el riego por aspersión o sirimiri de clichés ideológicos que incluyen la corrección política, la falsificación histórica, el feminismo a ultranza, el laicismo a machamartillo y demás flores fétidas del jardín progre. La propaganda actúa sobre las mentes como un napalm arrasador; pero los demiurgos U del Matrix progre saben bien que la conducta humana (y aun la conducta de los esclavos) no siempre la rigen las neuronas, sino también ese amasijo de atavismos y pulsiones irracionales que denominamos emociones (los ideólogos del Matrix progre han puesto en circulación la expresión inteligencia emocional que es como decir chorizo de espinacas para que la pobre gente abducida crea que su conducta difiere en algo de las reacciones inducidas en el perro de Paulov) La agitación actúa sobre las emociones. Y su efecto es instantáneo cuando previamente ha actuado el napalm arrasador de la propaganda. A esta agitación hacía referencia Zapatero cuando le confiaba a su entrevistador: Nos conviene que haya tensión Y es que no sólo de propaganda vive el hombre (ni siquiera el esclavo) cuando el hombre (y aun el esclavo) va al supermercado a comprar un litro de leche y descubre que tiene un precio parecido al del caviar beluga puede empezar a pensar que los clichés ideológicos de la propaganda son los cuentos del poema de León Felipe. Y para que no se produzca esta catástrofe es preciso ofuscar los entendimientos y nublar las conciencias agitando ciertos espantajos que exacerben las emociones; a esto se le llama mantener la tensión El espantajo más eficaz consiste en identificar a la derecha, esa turba mentirosa y humillante con el fascismo; y dicha estrategia de agitación, que la izquierda ha alimentado durante estos cuatro años resucitando los fantasmas de la Guerra Civil, rinde frutos visibles y gozosos: ahí tenemos, sin ir más lejos, el recibimiento dispensado por unos cachorros del Matrix progre a María San Gil en la Universidad de Santiago, que la izquierda no ha querido condenar, porque sería como si un padre renegase de sus hijos. Otro espantajo la mar de socorrido consiste en arrojar a los curas a los leones, pues la carne de cura está tiradísima de precio; y mientras la pobre gente abducida muerde muslo de cura no repara en el precio de la leche. Nos conviene que haya tensión vaya que sí. Y el presidente Zapatero puede estar orgulloso de su aparato de agit- prop: el 9 de marzo, cuando suene la campana, el perro de Paulov obedecerá a la reacción inducida. www. juanmanueldeprada. com