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ABC VIERNES 15- -2- -2008 93 Pozos de ambición EE. UU. 2007 158 minutos Género- -Drama DirectorsPaul Thomas Anderson ActoressDaniel Day- Lewis, Paul Dano, Ciarán Hinds, Dillon Freasier, Barry Del Sherman Mucha ambición y algunos pozos FEDERICO MARÍN BELLÓN No se prodiga demasiado el director de Magnolia y Boogie Nights pero cuando se pone el mono de trabajo (y el de artista) hay que admitir que se entrega a fondo. Paul Thomas Anderson agarra la novela de Upton Sinclair, se supone que por las solapas, y se zambulle en ella de cabeza sabedor de que Daniel Day- Lewis es el mejor socorrista posible, capaz de agitar las aguas más mansas con la mera intensidad de su mirada. El actor da vida a un petrolero extraído a sí mismo, un hombre que aprende a odiar a sus semejantes en la escuela de la vida. La cinta es un clásico en su concepción y hasta en su ejecución, con escenas tan grandiosas como la del accidente del pozo o la del bautizo, en la que Paul Dano, el hermano de Pequeña Miss Sunshine se atreve a mirar a la bestia de frente y salir indemne (por lo menos hasta el desafortunado final) Menos activo parece el otro rostro reseñable de la cinta, el de Ciarán Hinds, cuyo personaje tiene todas las trazas de haber sido mutilado en la sala de montaje en aras de no superar las tres horas de duración. Con todo, y sin parecerse al filme de George Stevens mas que en lo accesorio, y con una estrella en lugar de tres, el espectador se encuentra en muchos momentos ante un espejo sombrío de Gigante Anderson chapotea a su antojo y nos salpica de cinefilia y petróleo, hasta que las manchas empiezan a adquirir el tono rojizo de la sangre y su criatura comienza a perder el pulso. A la citada pérdida del personaje al que da vida Ciarán Hinds, que a la postre apenas llega a secundario, le suceden En su primera parte, la cinta es un clásico con escenas tan grandiosas como la del accidente o la del bautizo las concesiones que debe hacer el director para que su obra no se le vaya de las manos. El error más llamativo es la violencia tragicómica con la que se resuelve el final, con un Daniel Day- Lewis desbocado, que después de una interpretación impresionante se equivoca hasta de película. No es el único. A Anderson se le acaba el espacio y a la hermosa parsimonia de las primeras escenas le suceden unas prisas traicioneras por resolver los últimos años en cuatro apuntes. El cambio de ritmo es desproporcionado. Como suele suceder, ni el maquillaje convence. Sale uno del cine confundido, sin terminar de decidir si ha visto una gran obra o si las primeras dos horas eran un espejismo. Bendito espejismo, en cualquier caso, que firmarían con los ojos cerrados cineastas de renombre. Capítulo aparte merece el título de la cinta. Del Petróleo de la novela al Habrá sangre There will be blood con que bautizó Anderson su película hemos llegado a este Pozos de ambición con que la distribuidora ha tenido la ocurrencia de estrenarla en España. ¿Por qué no cambiar también algunos diálogos en la versión doblada? ¿Quién se iba a enterar? palabra. No creo que sea fácil hacer algo así... -Tampoco debe ser fácil acabar una película como ésta y simplemente irse a casa... MELINDA SUE GORDON guien mas. Siento decir que para bien o para mal no soy responsable de una forma consciente de lo que el personaje provoque. A nivel puramente personal y en Pozos de ambición me gusta ver caer a ese tipo y realmente disfruté ese proceso y empatizé con él mientras caía. No lo sé... No creo que tengas que sentir algo que no sientes cuando te enfrentas a un papel como éste, no puedes preconcebir algo como si es bueno o malo o si es bueno que se comporte de una forma o de otra. Si lo haces estrellas el coche porque no es en esa parte donde yace el verdadero trabajo del actor, el verdadero trabajo del actor yace en un lugar muy íntimo donde se establece una relación entre tú mismo y la historia, y esa relación- -co- mo decía antes- -debe ser irresponsable porque es la única forma en la que adquiere sentido. ¿Qué le pasó por la cabeza el día que recibió el guión de la película y vio que durante 20 páginas no tenía un solo diálogo? -Pues lo cierto es que quede encantado. Recuerdo estar mirando la primera página, y luego la segunda, y luego la tercera y en un momento determinado pensar: ¿Cuánto tiempo puede seguir esto? Obviamente, y ya he dicho esto varias veces, provengo de un entorno familiar (su padre es el poeta Cecil Day Lewis) donde las relaciones con el lenguaje siempre han formado parte del día a día así que me fascinó que alguien pudiera contarte todo lo que necesitabas saber de ese personaje sin decir ni una sola -No, por supuesto que no lo es, pero creo que no es fácil para nadie. Cuando estás en el set y alguien llega y dice chicos, esto se ha acabado, os podéis ir a casa uno no puede evitar sentirse extraño, pero al mismo tiempo es algo que los actores necesitamos oír. Necesitamos a alguien que nos envíe a casa, necesitamos reglas, necesitamos que alguien diga ya es suficiente El problema de este trabajo es que te proporciona tanta energía en el proceso que mientras estás trabajando no puedes pensar en combinar eso con otra cosa. Y eso sucede porque has desatado tu curiosidad y cuando la sueltas, como en cualquier trabajo, te lleva a terrenos de los que es difícil volver, es difícil ponerla a dormir y eso te crea un sentimiento de pérdida, de que no tienes donde ir, de que alguien ha pisado el freno súbitamente y de que no volverás a arrancar. Creo que todos teníamos ese sentimiento al final del rodaje. amigo de los cumplidos y si creo que voy a trabajar con alguien que no me va a dar lo que espero de él simplemente le digo búscate a otro Paul es un director a la vieja usanza, un hombre al que le gusta trabajar muy cerca de sus actores, encima de todo el proceso que conlleva la filmación de una película. Creo que hay pocos directores con su capacidad y talento, así que lógicamente fue -Discúlpeme por insistir pero siempre se muestra usted muy esquivo a la hora de hablar de su forma de trabajar, ¿es porque no le gusta hablar de ello o simplemente porque no podría explicarlo aunque lo deseara? un auténtico placer. Creo que un actor debe trabajar codo a codo con su fascinación por el personaje con el que va a trabajar y también con la curiosidad que siente por él La razón por la que nunca hablo de cómo me preparo para un papel es porque ese trabajo es algo oculto, subterráneo, algo sobre lo que un actor no debería tener el control absoluto ¿Trabajar con Paul Thomas Anderson fue tal y como se lo esperaba? -Bueno, desde el momento en que recibí el guión supe que iba a trabajar con él. No soy (Larga pausa) El problema de todo esto es que considerando como trabajo, que siempre lo hago de la misma forma, y teniendo en cuenta que frecuentemente tengo que leer declaraciones que nunca he hecho, me parece absurdo- -llegados a este punto- -hablar de ello o intentar reflexionar sobre lo que hago y como lo hago. Para mí todo este trabajo se basa en la imaginación, ya que si las cosas ocurren en algún lado es allí donde deben ocurrir. Creo que un actor debe trabajar codo a codo con su fascinación por el personaje con el que va a trabajar y también con la curiosidad que siente por él, pero sobretodo debe estar en directa conexión con su subconsciente. La razón por la que nunca hablo de cómo me preparo para afrontar un papel es porque ese trabajo es algo oculto, subterráneo, algo sobre lo que un actor no debería- -jamás- -tener el control absoluto. No es que no quiera hablar de ello o que me muestre esquivo, es que intentar verbalizar eso se me antoja imposible. Lo siento.