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ABC MARTES 12 s 2 s 2008 CIENCIAyFUTURO 89 Científicos españoles trabajan en una vacuna inhalada contra el sida Los ensayos en fase clínica inicial, realizados con macacos, han mostrado una fuerte respuesta inmunológica a través de los linfocitos CD 4+ CD 8+ S. BASCO MADRID. Un consorcio internacional integrado por varios equipos científicos, en el que participan investigadores españoles, ha probado en animales de laboratorio la viabilidad de desarrollar una vacuna contra el virus del sida que pueda administrarse por vía respiratoria mediante aerosoles. El trabajo desarrollado ha constado de tres investigaciones paralelas, según ha manifestado a ABC Mariano Esteban, investigador del Centro Nacional de Biotecnología, dependiente del CSIC, que ha participado en ellas. Las conclusiones aparecen publicadas hoy en la revista PNAS de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. Los ensayos, en fase clínica inicial, han sido realizados en macacos y en cuarenta personas sanas voluntarias, y han registrado resultados muy positivos. Se han empleado antígenos modificados del virus del sida (VIH) que dan lugar a la formación de anticuerpos al activar en el organismo una respuesta celular y humoral contra el virus. En el primero de los trabajos, precisa Esteban, se ha demostrado que la vacuna en monos resulta eficaz por vía intramuscular, ya que proporciona protección frente al VIH Se han utilizado como vectores dos versiones modificadas del virus vacunal empleado para la erradicación de la viruela: los poxvirus MVA y NYVAC. Ambas versiones expresan cuatro antígenos modificados de VIH y fueron administradas junto con ADN que expresa los mismos antígenos. El primero de los ensayos se realizó en macacos con antígenos de VIH y SIV- -el virus de inmunodeficiencia en los simios, del que ha derivado el VIH- Los científicos comprobaron que la aplicación intramuscular de los vectores inducía una fuerte respuesta celular en los monos, y que se activaban los linfocitos CD 4+ y CD 8+ esenciales en la defensa del organismo frente a los agentes patógenos. Los científicos administraron a los macacos dos dosis de ADN por vía intramuscular y, posteriormente, inocularon en los animales los vectores de poxvirus por la misma vía. Posteriormente, en un ensayo clínico en fase uno, los investigadores aplicaron el mismo procedimiento por vía intramuscular a cuarenta voluntarios sanos, inyectándoles el ADN y los poxvirus, y obtuvieron una respuesta inmunológica similar. El 90 por ciento de las personas vacunadas ofrecieron una adecuada respuesta inmune de los linfocitos CD 4+ y CD 8+ frente a los antígenos del VIH, una reacción que se mantuvo constante al menos durante 72 semanas. Al cabo de un año, se comprobó que la respuesta era duradera, por lo que cabe concluir que la vacuna intramuscular produce memoria, un requisito fundamental junto con la inexistencia de efectos adversos, que también ha quedado demostrada manifiesta Mariano Esteban. La tercera fase del trabajo ha consistido en la aplicación a Produce memoria La vacuna, probada en humanos por vía intramuscular, produce memoria y carece de efectos adversos un grupo de macacos por vía respiratoria, por medio de aerosoles aplicados durante cuatro minutos mediante máscaras faciales, de ADN y los mencionados poxvirus a través de vectores MVA y NYVAC. Los resultados obtenidos muestran una respuesta equivalente a las vacunas administradas por vía intramuscular- -afirma Esteban- por lo que cabe concluir que esta vía de aplicación es segura y fiable, y no provoca efectos adversos más allá de síntomas similares a los de un resfriado común en el peor caso. El investigador del CSIC considera probado que las vacunas fueron absorbidas a través de los tejidos de las mucosas pulmonares y del tracto respiratorio de los monos, pero no por el cerebro o los ojos, donde podrían ser perjudiciales La administración de la vacuna por vía respiratoria facilitaría su aplicación en países en vías de desarrollo. Para extender su aplicación, Esteban considera que serán necesarios entre cinco y siete años, mientras se llevan a cabo los preceptivos ensayos clínicos en fases dos y tres, y un último en una amplia muestra de población. Más información sobre la investigación: http: www. pnas. org cgi doi 10.10 73 pnas. 0705191105