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84 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 12 s 2 s 2008 ABC La chica mala del rock, Amy Winehouse, acapara los premios Grammy Alejandro Sanz consiguió el galardón al mejor álbum latino pop por El tren de los momentos ANNA GRAU SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Definitivamente Hollywood y aledaños no ven el momento de que la Casa Blanca cambie de inquilino. Si en los premios Grammy del año pasado las grandes triunfadoras fueron las Dixie Chicks de Texas, famosas porque sólo hablan de George W. Bush para ponerlo a caer de un burro, este año la multipremiada ha sido la chica mala del pop- soul británico, Amy Winehouse, que ni siquiera pudo estar físicamente presente en Los Ángeles a falta de visado para entrar en el país. No es la primera vez, ni será la última, en que Winehouse se va a ver en semejante situación. Que se lo pregunten sino a Paulina Rubio, que ya vio como el Tío Sam le paraba los pies en la frontera por dar positivo en un test de marihuana. Winehouse no necesita ningún test: intoxica sólo mirarla. No en vano se titula Rehab el tema por el que ha recibido los Grammy al mejor tema compuesto en 2007 y a la mejor grabación. Su álbum Back to Black le ha valido los premios a la Revelación del Año, a la Mejor Vocalista Pop y al Mejor Álbum Vocal Pop. Amy Winehouse, que siguió la gala vía satélite desde Londres, festejó abrazada a su madre esta cascada de Grammys. Se los dedicó todos a su marido, Blake Fielder- Civil, actualmente encarcelado por soborno en el Reino Unido, aunque la pareja ha tenido sus más y sus menos, con arañazos sangrientos, amenazas de divorcio y hasta rumores de que mientras él cumple condena ella se divierte con Pete Doherty, otro modelo de contención ante las drogas. Nada de esto ha deslucido la estrella de Amy Winehouse en los Grammy. Mientras el país juzga con enorme severidad casos como el de Britney Spears y exige a sus chicos y chicas malas un mínimo de disimulo, a la británica le ríen todas las gracias. Quedarse sin visado la convirtió en una estrella de los Grammy más rutilante aún si cabe: otro ejemplo vivo de la torpeza de la Administración Bush, que todo lo arregla prohibiendo y malquistándose con la industria del entretenimiento. Una industria que, todo hay que decirlo, este año ha sabido enamorarse de una artista como la copa de un pino. Nada que ver con el rollo de Spice Girls de Texas que se traían las Dixie Chicks: Amy Winehouse es un corazón judío y una garganta de soul atrapados dentro de un cuerpo profusamente pintarrajeado y tatuado. Todo ese envoltorio desafiante ha servido para que el público moderno se prende de una voz a la antigua. Más evidente era la nostalgia con el Grammy al Mejor Álbum del Año otorgado al pianista de jazz Herbie Hancock por River: The Joni Letters Es la primera vez en muchísimo tiempo- -nada menos que cuarenta y tres años, según recordó el mismo Hancock- -que no se otorgaba este reconocimiento a un álbum de jazz. La música nacional norteamericana es más un fenómeno de masas fuera de los Estados Unidos que dentro. El rapero Kanye West ocupó el tercer lugar en el podio de los Grammy, unos premios que parecen menos de una docena, que son los que se ven por la tele, pero que en realidad son ciento diez. Nueve de ellos fueron para artistas en español. Alejandro Sanz se llevó el trofeo para el Mejor Álbum Latino Pop por su disco El tren de los momentos y el Mejor Álbum Latino Tropical fue para La llave de tu corazón del artista dominicano Juan Luis Guerra. Una imponente e inmortal Tina Turner cantando a dúo con Beyoncé encabezó un rosario de actuaciones de lujo, donde no faltaron Prince, Cher, Stevie Wonder, Tony Bennett y Quincy Jones. Nostalgia evidente Vía satélite Amy Winehouse tuvo que actuar y recibir sus premios vía satélite desde Londres; en la imagen, la artista, abrazada a su madre, agradece los galardones recibidos a través de una pantalla REUTERS Y el ganador es... Obama A. G. NUEVA YORK. Por si alguien dudaba del potencial político del acto, ahí está el premio que le han dado al candidato presidencial Barack Obama, Grammy al Mejor Álbum Hablado por la versión oral de su libro La audacia de la esperanza: reflexiones sobre cómo reclamar el sueño americano Obama ya ganó un Grammy hace dos años por otro libro escrito para promocionar su figura y sus ideas: Sueños de mi padre En este caso, el morbo añadido lo ponen el calendario electoral- -Obama no pudo acudir al Staples El mejor álbum del año fue para Herbie Hancock; hacía más de cuarenta años que un disco de jazz no ganaba este galardón Más información sobre los premios: http: www. grammy. com Center porque se pasó todo el fin de semana entre caucus y primarias- -y que al Grammy al Mejor Álbum Hablado de este año también aspiraba el expresidente Bill Clinton. Clinton estaba nominado por el audiolibro de su obra Dar: cómo cada uno de nosotros puede cambiar el mundo donde detalla la actividad filantrópica a escala mundial en la que se embarcó al dejar la Casa Blanca. De ganar, habría sido el tercer Grammy para Bill Clinton y el cuarto para su familia, pues también Hillary tiene el suyo: el que le dieron por su libro Se necesita un pueblo en 1997. Desde entonces no ha vuelto a ser candidata a los Grammy.