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86 DEPORTES Primera división s Vigésima tercera jornada LUNES 11 s 2 s 2008 ABC Al contragolpe... y siete goles El Real Madrid destroza al Valladolid con un juego profundo, perpendicular y resolutivo en el que Guti se erige en gran líder con dos tantos y tres pases de gol Real Madrid Valladolid Real Madrid (4- 3- 3) Casillas; Salgado, Cannavaro, Sergio Ramos (Diarra, m. 57) Marcelo; Guti, Gago (Soldado, m. 75) Baptista; Robben, Raúl y Robinho (Drenthe, m. 15) Valladolid (4- 2- 3- 1) Asenjo; Pedro López, Rafa, García Calvo, Marcos; Vivar Dorado, Álvaro Rubio; Sisi (Sesma, m. 72) Víctor (Borja, m. 46) Capdevila Óscar Sánchez, m. 58) Llorente. Árbitro: Ramírez Domínguez. Amarilla a Sergio Ramos. Goles: 1- 0, m. 9: Baptista. 2- 0, m. 31: Raúl. 3- 0, m. 33: Robben. 4- 0, m. 38: Raúl, de penalti. 5- 0, m. 45: Guti. 6- 0, m. 62: Guti. 7- 0, m. 80: Drenthe. Así jugó el Real Madrid Casillas: bien. Salgado: bien. Cannavaro: bien. Sergio Ramos: bien. Marcelo: regular. Guti: muy bien. Gago: bien. Baptista: notable. Robben: notable. Raúl: notable. Robinho: bien. Drenthe: notable. Diarra: regular. Soldado: regular. El técnico. Schuster: notable. Ha conseguido que su equipo se sienta cómodo sin la necesidad de tener siempre el balón. Le salió bien la carta de Drenthe. Lo mejor: la facilidad para llegar al área rival y resolver con eficacia. Lo peor: se le debe exigir tener más el balón. 7 0 ENRIQUE ORTEGO MADRID. No fue la excelencia buscada cuando se despidió a Capello y se fichó a Schuster. Ni tampoco la que se le presupone a un Real Madrid dominador, que debería tener casi siempre una abrumadora posesión del balón y un juego más combinativo. Pero realmente fue espectacular y brillante la forma en la que el Madrid dejó en paños menores a un Valladolid que vino al Bernabéu a jugar de tú a tú y salió escaldado de forma escandalosa. Al contragolpe. ¿quién ha dicho que esta clase de fútbol más directo y menos tocado no llega al aficionado? En veloces acciones a la contra el equipo de Schuster convirtió ayer su duelo contra los pucelanos en el partido más plácido de la temporada y, posiblemente, de mucho tiempo. ¡Y eso que no jugaba Van Nistelrooy, máximo anotador del equipo y pronto perdió a Robinho, lesionado! Cada llegada era un gol. Cada remate, el preámbulo de una piña blanca. Fue visto y no visto. Salieron los de Mendilibar en plan tan gallito como temerario. Animado por dos mil aficionados que gritaban más que los sesenta mil locales, se sobreexcitaron. Con la defensa muy adelantada y plantándose en el campo del Madrid, se hicieron con el balón y enhebraron una jugada tras otra. El Madrid no se inmutó. Casi nunca lo hace. Se asentó atrás y esperó su oportunidad. Para jugar de esa forma nadie más cómodo que Robinho. Dos galopadas por su banda fueron el preámbulo de la primera contra mortífera. Guti comenzó la jugada, toque de Robben y remate de Baptista, que entraba desde atrás como un auténtico bestia. Lo que es. Inmediatamente se lesionó el brasileño y Schuster colocó a Drenthe en la izquierda, porque Robben había comenzado a la derecha. El Valladolid quiso seguir como si no hubiera pasado nada y tuvo otros dos acercamientos. Pero sí había pasado. El Madrid ya se había dado cuenta de que su defensa adelantada era vulnerable. Que sus dos medios centro, Vivar Dorado y Álvaro Rubio, gustan del toque, pero no de achicar y defender. Y de que los laterales no cerraban. Aún sin Robinho, incluso con Drenthe y Robben cambiados de banda, el Real Madrid jugó a placer el resto del partido. Guti, inspirado y brillante, cerca de Gago; Baptista, potente y vital, cerca de Raúl, casi como segundo ariete. El dibujo era casi 4- 2- 4 que servía para protegerse atrás y salir a una Así jugó el Valladolid Asenjo: mal. P. López: mal. Rafa: mal. García Calvo: mal. Marcos: mal. Vivar Dorado: mal. A. Rubio: mal. Sisi: regular. Víctor; bien. Capdevila: bien. Llorente: regular. Borja: bien. Ó. Sánchez: regular. Sesma: regular. El técnico. Mendilibar: mal. Loable querer tutear al rival, pero temeraria su zaga adelantada sin presión en medio campo. Lo mejor: los 10 minutos iniciales. Lo peor: el resto del partido. velocidad endiablada en pocos toques. Cómo sería que en el último cuarto de hora de la primera parte marcó cuatro goles. A cual mejor fabricado y todos diferentes. El segundo fue una pared Guti- Raúl que el capitán remachó a puerta vacía tras regatear al portero. El tercero también salió de Guti, con un magistral pase en profundidad a Robben que éste definió con una exquisita calidad en el uno contra uno ante Asenjo. El cuarto fue un penalti tonto que supo provocar Baptista ante la salida descontrolada del guardameta pucelano- -Raúl no falló- Y el quinto, otro gran pase de Drenthe con llegada desde atrás de Guti que, tan solo como Robben en el tercero, remató por alto. Con ese tanteo, de la segunda parte no se podía esperar más que a cuánto ascendería la cuenta. El Madrid se relajó y el Valladolid apuntaló su descabalado medio campo con Borja. Schuster dio descanso a Ramos y probó a Diarra de central, donde no sería extraño que tuviera que terminar jugando ante el síndrome blanco en esa posición. El sexto se hizo esperar casi veinte minutos. Otro golazo. Pase de Robben que Guti coloca junto a un ángulo. El séptimo salió de la cabeza de Guti- -tres pases y dos tantos- -y lo remachó Drenthe, que se sumó a la fiesta... ¡Y Robinho lesionado! Schuster: Encontramos en poco tiempo las jugadas perfectas J. ÁVILA MADRID. El cuerpo técnico del Madrid salió escocido del empate frente al Valladolid en el partido de la primera vuelta. La pizarra de Mendilíbar había desarmado al Madrid y se llevaron un punto de Zorilla por la inspiración de Casillas. Schuster afrontó la revancha pegado al vídeo, analizando con sus colaboradores el traje de juego del rival. Y acertó en el planteamiento. Así lo reconoció el técnico alemán en la comparecencia ante los medios: Habíamos visto en los vídeos que el Valladolid es un equipo que juega lejos de la portería, como ya nos pasó en la ida. Por eso, pese a las ausencias por lesión, formamos dos bandas con velocidad y con dos pasadores como Gago y Guti. Es sorprendente que un rival venga así a jugar al Bernabéu, pero nos ha favorecido El abultado resultado sorprendió al propio técnico: Sobre todo el que logramos antes del descanso. La clave fue que encontramos en poco tiempo las jugadas perfectas. Buscamos la espalda de los centrales y de los laterales con mucho acierto. Además, hubo mucho acierto delante del portero rival añadió. Fue una noche total para todos. Para Raúl, Robben, Baptista, Drenthe... Y para Guti. El centrocampista rozó la perfección y participó en los siete goles. Schuster tuvo palabras para él: Con todo lo que tiene hay exigirle que haga estas cosas. Es un pasador y tiene el pase por sorpresa. Ve al compañero un segundo antes que el rival. Su juego para nosotros tiene más importancia de lo que él piensa El técnico visitante, Mendilíbar, no puso peros a la derrota: Les pusimos el caramelo y lo aprovecharon El pase sorpresa de Guti Guti aplaude al público del Bernabéu tras el partido CHEMA BARROSO