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76 CULTURAyESPECTÁCULOS LUNES 11 s 2 s 2008 ABC Antoni Ros- Marbá, durante un ensayo en el Teatro- Auditorio Ciudad de Alcobendas el pasado viernes Cabeza fría y corazón caliente La Escuela Superior de Música Reina Sofía ha creado la Orquesta Sinfónica Freixenet como parte de su proyecto pedagógico. El próximo 18 de febrero será su puesta de largo en el Liceo de Barcelona POR SUSANA GAVIÑA FOTO SIGEFREDO MADRID. Con entusiasmo e ilusión, muchos nervios, algo de cansancio, y con dos magníficos compañeros de viaje, Dvorak y Brahms, la nueva Orquesta Sinfónica Freixenet se presentará en sociedad el próximo 18 de febrero. Casi setenta jóvenes, con edades comprendidas entre los 17 y los 28 años y de orígenes muy distintos (proceden de casi una veintena de países) se subirán al escenario del Liceo de Barcelona para hacer sonar las páginas del Concierto para violonchelo y orquesta en Si menor op. 104 de Dvorak, en la que Pablo Ferrández, de apenas 17 años y comparado con Asier Polo, se ocupará de la parte solista; y la Cuarta sinfonía de Brahms. Todo un reto, para ellos y para su director musical, Antoni Ros- Marbá, que durante los ensayos, que se están celebrando en el Teatro- Auditorio Ciudad de Alcobendas, les arenga con cariño: No tenéis que perder el control en ningún momento. Durante el concierto pasarán muchas cosas y casi todas buenas vaticina. Pero antes de someterse al primer juicio del público, RosMarbá pone toda la carne en el asador y no cesa de hacer pequeñas correcciones, de moldear las maneras de estos jóvnes músicos: No hay que correr, si tenemos la serenidad de aguantar bien... pero hay que hacer el fraseo... indica. Menos rápido, más sostenido el arco... Claro, claro... Muy bien se dirige a los violines. A sus órdenes casi setenta músicos que atienden sus explicaciones en castellano, con alguna excepción en inglés o en italiano, pues muchos de ellos han nacido en otras latitudes: Rusia, Inglaterra, China, Armenia, Albania, Suráfrica, Turquía, Hungría, Polonia, Chile... Pero las reglas de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, que preside Paloma O Shea, son claras: aprender castellano. Inci Özge, nacida en Ankara hace 21 años pero con residencia en Esmirna, es una alumna aplicada. Tan sólo lleva cuatro meses en la escuela y sigue, casi sin problemas, las indicaciones. Esta oboe, hija de un profesor de música, decidió viajar a Madrid para ponerse a las órdenes de Hansjorg Schellenberger, por consejo de su profesor. Aunque participa en la agrupación, no tiene reparos en admitir que su gran sueño es convertirse en solista, pero esto forma parte del curso A su lado, Ana María Valderrama, la concertino de la orquesta y una de las más veteranas, la ayuda con algunas palabras. Es su quinto año en la escuela. De todos los consejos recibidos de Ros- Marbá, destaca uno: Escucharnos los unos a los otros Porque tocar en una orquesta es un ejercicio de equipo, de compartir y de convivir. Ésta es una de las motivaciones del viola surafricano Gary Pomeroy, con residencia en Londres, y que ha viajado a Madrid para estudiar en el Instituto de Música de Cámara, otra de las divisiones de la Fundación Albéniz, de la que depende la Escuela Reina Sofía. Yo toco en un cuarteto de cuerda, el Cuarteto Hith, pero se aprende mucho tocando con una orquesta grande y al revés- -señala- Los músicos más cultos, los mejores músicos Antoni Ros- Marbá reconoce estar cansado: Hace unos días dirigía a la Orcam, y ahora me voy una semana a Cuba con la Real Filharmonía de Galicia Actividades que compatibiliza con los ensayos de la Orquesta Sinfónica Freixenet. Sin embargo, no puede ocultar su satisfacción al afrontar este reto de formar a estos jóvenes y darles la alternativa el próximo día 18: Es un gran estímulo, te pueden enseñar mucho. Sobre todo porque tocan por placer y no están condicionados por los límites burocráticos propios de las orquestas profesionales. Aunque- -bromea- -la juventud no tiene que ver siempre con la edad Para Ros- Marbá los requisitos para llegar a ser un buen músico son dos: Poseer una buena cultura musical, pero también humanística. Los músicos más cultos son los que a la larga se convierten en los mejores asegura. En un país donde siempre se ha dicho que hay déficit de buenos instrumentista de cuerda, el director indica que ya no es así: La concertino y el solista de chelo son españoles Tampoco es preciso salir fuera de España para formarse, aunque sí es aconsejable La creación de una orquesta como ésta es un puente entre la formación y la vida profesional. Y les enseña a convivir y a trabajar en equipo Te enriqueces Reconoce que la forma de enseñar en Inglaterra y en España son bastante diferentes: Allí está más concentrado en pocos días, y aquí se trabaja los 7 días de la semana Tanto para la violinista armenia Lilit Poghosyan, residente en La Coruña desde los 8 años, como para el oboe Tamas Balla, que cursa su segundo año en Madrid, el objetivo es hacer carrera de solistas, pero reconocen que para alcanzarla es más fácil hacerlo a través de una orquesta. Ofrece más posibilidades de encontrar conciertos afirma Balla, que también ha llegado a la escuela tras su encuentro en Santander con Schellenberger: Estoy feliz de trabajar con él. Es uno de los grandes solistas. Me encanta ver como pone en práctica sobre el escenario cada una de los lecciones que me da Para la hondureña Nelly Karina Guevara ésta no es su primera experiencia en una orquesta, porque hay muchas formaciones juveniles en Hispanoamérica pero a la hora de avanzar de nivel confiesa que es difícil hacerlo en su país por lo que decidió cruzar el charco. Por último, la más veterana, Valderrama, alaba la iniciativa de Paloma O Shea de formar esta orquesta, un puente para la vida profesional, y el trabajo realizado por Ros- Marbá. Los ensayos han mejorado mucho desde el primer día. El maestro ha trabajado muy minuciosamente Sabe que el día 18 será difícil, porque la emoción puede descontrolarnos por eso afirma que para tocar: Hay que tener la cabeza fría y el corazón caliente