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ABC LUNES 11 s 2 s 2008 MADRID 55 HISTORIAS MADRILEÑAS Aquí hay hambre de circo Luis Moreno es mucho más que presentador de circo. Lleva cuarenta años dedicado al mayor espectáculo del mundo y asegura que Madrid es una de las ciudades donde mejor se aprecia este trabajo. Siempre nos recibe con los brazos abiertos POR MARÍA ISABEL SERRANO FOTO CHEMA BARROSO MADRID. Su trabajo consiste en recibir, a la puerta, las primeras sonrisas del público. Dice que los niños vienen con ilusión y con la idea de que esto es un regalo para sus ojos Que para los adultos es un regalo para el corazón y una vuelta a la niñez Es Luis Moreno, presentador del Circo Mundial, un artista que lleva casi cuarenta años en este mundo circense. Hoy nos muestra sus vivencias dentro del mayor espectáculo del mundo Luis es vasco. Nació- -coqueto él, no nos quiere decir los años- -en el pueblecito guipuzcoano de Ordicia pero lleva a Madrid en su alma allá por donde va. De hecho, todos los años, por otoño, está aquí, puntual a su cita con el público madrile- que pusiera sobre esos dos metros de tierra que nos echan encima cuando te vas Luis nos enseña, así, su lado más melancólico y sensible. ¿Triste? A veces sí lo he estado pero me lo tapaba con la pintura blanca ¿Cómo? ¿Con qué pintura blanca? le preguntamos- -Es que también he sido payaso. Y el artista siempre está dentro. Ahí, calladito. Actuaba con mi padre y mi hermano. Empecé hacia los 18 años. Éramos los Hermanos Moreno Y gustábamos. Mi familia ha estado en el antiguo Circo Price, el que estaba en la plaza del Rey. Yo era el cara blanca el listo Mi padre y mi hermano eran los augustos Nos lo pasábamos bien Otra de las razones por las que Luis se encuentra a gusto en Madrid es por las comodidades que ofrece. Además de que el público es encantador, tienes todo a mano. Estás como en casa. Y eso que mi casa es una caravana y un coche, como nos ocurre a todos los del circo. Pero aquí, en el barrio del Pilar donde hemos instalado, hay tiendas, restaurantes, todo, todo. Si necesitas cambiar una bombilla, ahí está la tienda. Que quieres limpiar la ropa, allá está la tintorería. Sin lugar a dudas, lo mejor es la gente; amable y cariñosa Cuesta trabajo despedirse de quien ha estudiado cuarenta años en la universidad del circo pero la sesión ha acabado. Su agur (adiós en vasco) y su sonrisa a la salida de la carpa ponen punto final a una entrañable y divertida velada. Todo a mano Luis Moreno, con su chaqueta roja tipo frac, a la entrada del circo donde trabaja ño al que considera uno de los más agradecidos que he visto Vive con entusiamo todas las funciones. Cada tarde se mete en su pantalón blanco, sus botas altas, su chaqueta roja tipo frac y ese sombrero de copa que tantas miradas recoge para dar la bienvenida a chicos y grandes. El circo- -nos dice- -es una buena universidad, de las mejores. No da títulos pero siempre estás rodeado de gente que te enseña lo que es la vida Cuenta y no acaba de sus viajes. Habla alemán, inglés, francés, italiano y un poquito de otros para poder entenderme Se conoce casi todas las ferias españolas y extranjeras. La familia del circo, ya se sabe, va de un lado a otro. Sin embargo, reconoce que recalar en Madrid es un lujo. Esta ciudad me gusta. Nos esperan con los brazos abiertos. Por eso pasamos aquí tantos meses al año. Se reconoce nuestro trabajo. Siento que en esta ciudad la cultura del circo se conserva intacta, no se pierde Madrid- -insiste Luis- -siempre tiene hambre de circo. Y se nota y se agradece Moreno tiene claro que los madrileños saben valorar un buen trabajo. En el Mundial lo sabemos. Aquí combinamos los tres pilares básicos de este espectáculo: animales, comicidad y otro apartado para números muy variados. El Circo Mundial es moderno, activo; pero no pierde ese sabor a antiguo, a tradición He viajado, he bailado y he hecho reír. Eso me gustaría