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6 OPINIÓN LUNES 11 s 2 s 2008 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES PARA DESEMPATAR Y OCULTAR ERRORES ZAPATERO, AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS El canto a la alegría que reclaman Zapatero y los artistas que lo apoyan no se compadece con la agresividad de la que hacen gala deos dan la razón a las últimas propuestas del PP. Dando la impresión Zapatero y el PSOE de que la iniciativa está, por ahora, en las manos del PP y de que el eje de su campaña electoral gira en torno a lo que hacen o dicen los populares, convirtiendo errores y anécdotas de campaña en carnaza para el escándalo y la descalificación, lo que puede ayudarles en el empeño de movilizar a sus votantes, pero no para atraer el voto reflexivo del centro. Porque la evidencia de los hechos presentes y pasados han dado la razón al PP en cuestiones tan fundamentales como la fallida negociación con ETA y la ilegalización de ANV y PCTV- ¿por qué Garzón los sanciona por tres años y no por el total de la próxima legislatura? en lo relativo a la identidad y la unidad nacional, y en la crisis económica donde se acumulan las malas noticias, como los 132.000 parados del mes de enero. Sin embargo, todas las encuestas siguen ofreciendo una victoria ajustada al PSOE y, aunque no descartan la del PP, confirman la sensación general de que los partidos nacionalistas van a ser determinantes para la formación del próximo Gobierno, lo que no será fácil para ninguno de los dos. Sobre todo porque los nacionalistas aprendieron, con Zapatero, que en Madrid pueden obtener algo más que dinero por sus apoyos: cotas de soberanía. Y en caso de CiU, también la presidencia de la Generalitat si el candidato a la investidura es Zapatero, con el sencillo argumento de que ellos estarían dispuestos a apoyarles como la Pablo Sebastián ÓLO el empate electoral que revelan todas las encuestas podría explicar el dramatismo con el que Zapatero solicita a los suyos que movilicen a los votantes, y las caras serias y descalificaciones que el líder del PSOE ha exhibido en sus últimos mítines. En San Sebastián, forzando el gesto de su aparente indignación a la hora de hablar de los pistoleros de ETA que le han engañado, después de dilapidar con ellos sus mejores sonrisas. Y, en Madrid, con una furiosa letanía del yo no me callo al estilo venezolano de Chávez, y hablando de la presunta amargura del PP como si se tratara del diablo disfrazado de cardenal. ¿Dónde están el talante y la sonrisa? El canto a la alegría que reclaman Zapatero y los artistas que lo apoyan- -agraviando a gran parte de su público- -en su campaña no se compadece con la agresividad de la que hacen gala, más propia de un ataque nervios, de Pedro Almodóvar, que de quien confía en la victoria. Interpretando todos una tragicomedia a la que respondió un confiado Rajoy, dando su apoyo a los que necesitan mucho arte para llegar a final de mes, y prometiendo abolir el canon digital. Las encuestas de este fin de semana sitúan la ventaja del PSOE sobre el PP en 3,2 puntos (ABC) 2,9 El País y 2,6 El Mundo lo que confirma un empate coyuntural que podría deshacer el nivel de la abstención, el reparto territorial de los votos, y los anunciados debates de televisión que son los que, al final, pueden movilizar el voto de los indecisos del centro. El lugar en el que Zapatero está perdiendo apoyos y donde puede que el PP se haya dejado un buen porcentaje de posibles aliados por la ausencia de Gallardón. Pero, mientras tanto, en la campaña del PSOE se ha puesto en marcha el motor de la crispación que tanto le han imputado al PP en la legislatura, en un intento, inútil, de hacer olvidar las grandes cuestiones del momento: el fracaso y las mentiras de la negociación con ETA; la fractura territorial por el Estatuto de Cataluña; y la crisis de la economía. De ahí esos discursos tremendistas sobre la Conferencia Episcopal, la sentencia de las sedaciones de Madrid o la inmigración, un asunto este último sobre el que los son- S Las encuestas ofrecen una victoria ajustada al PSOE y confirman que los nacionalistas van a ser determinantes para la formación del próximo Gobierno lista más votada en España, siempre que el PSOE haga igual en Cataluña, lo que supondría el cese de Montilla y otra crisis en el PSC. El precio que los de CiU impondrían al PP pasaría por la retirada del recurso sobre el Estatuto catalán presentado ante el Tribunal Constitucional, algo que ya ha negado Rajoy, de ahí que las posibilidades de pactos de gobierno del PP con los nacionalistas catalanes sean pocas. Por eso andan Zapatero y Rajoy pidiendo una amplia mayoría, una vez que saben que, si uno de los dos triunfa con escasa diferencia de escaños, se someterá al procedimiento de investidura con dos opciones: ser presidente con mayoría absoluta en la primera votación, o con mayoría relativa en una segunda. Y si esto no ocurre, será entonces, de nuevo, el Rey quien eleve al Congreso de los Diputados la propuesta de un nuevo candidato que deberá seguir el mismo procedimiento. Algo que no ha ocurrido hasta ahora y que se podría experimentar si el PP resultara el vencedor pero no consiguiera suficientes apoyos para gobernar, o la abstención de una parte del hemiciclo del Congreso, lo que daría paso a la posible investidura de Zapatero, quien- -entonces habrá que recordarlo- -prometió no gobernar si pierde las elecciones. Y, si en el plazo de dos meses, no se lograra una mayoría para gobernar- -y aquí incluida la gran coalición del PSOE con el PP- entonces se convocarán nuevas elecciones, y vuelta a empezar, con el Gobierno en funciones, en plena crisis de la economía y de estabilidad. -Hay que engatusar a todos: a los que exigen democracia auténtica y a los que aún se tragan las listas cerradas y bloqueadas.