Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL VIERNES 8 s 2 s 2008 ABC La Policía napolitana golpea a la Camorra También en Nápoles la Policía consiguió ayer propinar otro duro revés a la mafia, esta vez a la asociación de Camorra napolitana conocida como la Alianza de Secondigliano arrestando al líder del clan, Vicenzo Licciardi. Se trata de uno de los capos más buscados por la Policía desde 2004, ya que está considerado como uno de los jefes más despiadados que guió a su gente desde que obtuvo el poder al morir su hermano Scigna (el mono) hacia el control del tráfico de drogas de la zona y la gestión de la extorsión, elementos que le llevaron a ganarse varios enemigos en los clanes rivales. Licciardi se encontraba escondido en una villa junto a su mujer y una pareja de amigos. La Policía italiana expresó su satisfacción por la detención y anunció más redadas para poner fin a la mafia en el país Vicenzo Licciardi, uno de los mafiosos más buscados por la Policía, en el momento de su detención ayer en Nápoles AP Espectacular golpe contra la mafia de Sicilia y Nueva York con 90 detenidos Los lujosos viajes de los miembros más jóvenes de la familia aportaron las pruebas más valiosas a la Policía VERÓNICA BECERRIL CORRESPONSAL ROMA. El viejo puente que la Cosa Nostra siciliana tendió con Estados Unidos para escapar de los ajustes de cuentas entre familias y poner la primera piedra en el tráfico internacional de drogas, cayó ayer con el arresto de 90 personas pertenecientes a las familias mafiosas más conocidas de la isla. Como si de una vieja película de gangsters se tratara, en la operación participaron fuerzas del orden nacionales y miembros del FBI, en el que ha sido el primer paso de la operación Old Bridge (Viejo Puente) para poner fin a la mafia internacional. La Cosa Nostra ha estado siempre arraigada en Nueva York, desde sus primeros inmigrantes allá por 1866. Pero el gran flujo de miembros de las familias más importantes de Palermo llegó en los años 80. Fue entonces cuando tratando de escapar de las furiosas manos vengadoras y ansiosas de poder de Toto Riina, los pocos miembros varones vivos de la familia Inzerillo cruzaron el Atlántico. Al otro lado se refugiaron en casa de Charles Gambino, el Padrino más potente de todo Estados Unidos, que inspiró el personaje de la novela de Mario Puzo. El duo Inzerillo- Gambino llegó a manejar el tráfico de drogas internacional y la historia continuaría sino fuera porque en el 2.000 algunos miembros históricos de estas familias, echando de menos su Sicilia natal, volvieron a la isla. A partir de ese momento comenzaron las escuchas telefónicas y gracias a ellas se llegó ayer a arrestar 30 personas en Palermo y 60 en Nueva York. Entre las imágenes captadas por la Policía y las conversaciones, las pruebas más flagrantes las obtuvieron gracias a los miembros más jóvenes de la familia que en 2003 realizaron un viaje de negocios a NuevaYork, con gastos pagados, con novias, compras, limusinas y todos los lujos imaginables. Eran los emisarios de la Cosa Nostra siciliana, Nicola Mandalà y Gianni Nicchi, éste último, considerado uno de los boss del momento con menos de 30 años. Errores fatales Pero no debieron estudiar bien la lección de sus maestros, y la discreción brilló por su ausencia. La Policía llegó a encontrar fotografías de las felices parejas en el Rockefeller Center o hablando con soltura de cargamentos de cocaína por teléfono. Y es que la Cosa Nostra ya no es lo que era. Toto Riina pasó su cautiverio de forma austera en Corleone y desde su escondite partieron las órdenes de asesinatos de la mayor parte de los miembros de la familia rival Inzerillo, órdenes cumplidas en Sicilia y también en EE. UU. donde un día apareció un cadáver con un billete de cinco dólares en la boca y uno de dos en los genitales. Como lo establecido por la Real Academia de los mafiosos, a buen entendedor... La OSCE renuncia a enviar observadores a las elecciones rusas RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. Los esfuerzos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en su lucha por unas condiciones adecuadas para sus observadores durante las presidenciales rusas del 2 de marzo han sido vanos. Moscú no parece tener intención de permitir una supervisión en profundidad de los comicios. Por eso, la OSCE ha decidido renunciar a la misión de los observadores. La noticia la dio ayer desde Viena Christian Strohal, director de la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos (ODIHR) de la OSCE. Strohal denunció severas restricciones en cuanto a la composición y duración de la misión de observación Según el responsable de la ODIHR, pretendían impedirnos el control de muchas partes importantes del proceso electoral, comenzando con la inscripción de los candidatos y otros aspectos de la campaña, incluyendo la labor de los medios de comunicación Por los mismos motivos, la ODIHR ya suspendió su participación en las legislativas rusas del pasado mes de diciembre. Ahora se ha sumado también la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, cuyos observadores sí estuvieron presentes en los comicios de hace dos meses. Escapando de Toto Riina Inaceptable El portavoz del Ministerio de Exteriores, Mijaíl Kaminin, calificó ayer de inaceptable la actitud de la OSCE. Horas antes, el jefe de la Diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, acusó a los representantes europeos enviados a Moscú para negociar el marco de la misión de ser unos maleducados y de emplear el ultimátum como ins- trumento de presión, algo que, señaló Lavrov, Rusia nunca aceptará A las legislativas rusas de 2003 y a las presidenciales de 2004, la OSCE pudo enviar 400 observadores. Pero tras la normativa aparecida en noviembre, el número quedó reducido a 70. La ODIHR aceptó esta semana la drástica reducción impuesta por Moscú, pero exigió a cambio que los supervisores pudieran comenzar su trabajo el 11 de febrero. Lo máximo que la Comisión Electoral Central de Rusia manifestó estar dispuesta a aceptar era el 20. En un intento de arrancar aunque fuese unos días, aseguró el portavoz Curtis Budden, la OSCE puso sobre la mesa la fecha del 15 de febrero. Rusia no aceptó y se rompieron las negociaciones.