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ABC VIERNES 8 s 2 s 2008 INTERNACIONAL 33 Rafael L. Bardají LO QUE SABEMOS DE IRÁN H Condoleezza Rice saluda al jefe de la OTAN en Kandahar, Marc Lessard, durante la visita que realizó ayer a esa zona de Afganistán ISAF La OTAN intenta aplacar la división por la falta de medios en Afganistán Los ministros no ocultan la diferencia de criterios, mientras el secretario general dice que se quedarán una generación ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL VILNA. La OTAN prepara una nueva doctrina militar para Afganistán cuyas líneas generales deberán ser aprobadas en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará en Bucarest a primeros de abril. Muy probablemente uno de los elementos principales será la paciencia, la capacidad de resistir en una operación que, según reconoció ayer el secretario general de la Alianza Atlántica, Jaap de Hoop Scheffer, puede durar una generación Los ministros de Defensa de los veintiséis países se reunieron ayer en la capital lituana en un ambiente que apenas podía ocultar el cansancio que provocan las continuas tensiones generadas por la clamorosa falta de efectivos. El secretario general lanzó un velado ataque contra el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, por haber aireado esas tensiones al enviar cartas a todos los aliados requiriendo abiertamente una mayor participación en Afganistán, en lugar de mantener la discusión en el seno de los mecanismos de decisión de la Alianza Todos los ministros afirmaron en el almuerzo de esta reunión informal que mantenían su compromiso con la misión en aquel país (la ISAF) pero debajo de esta aparente unanimidad emergía una división muy concreta entre los países que tienen a sus tropas en zonas donde los militares tienen que combatir abiertamente y aquellos que se resisten a asumir estas responsabilidades, por razones políticas u otras. La creciente necesidad de refuerzos en la zona sur del país ha puesto de manifiesto que solamente algunos países, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Holanda, Dinamarca o Rumanía, ejercen misiones de combate, mientras que Alemania, España, Turquía o Italia, por citar sólo a los más grandes, hacen lo que sea para evitarlo. Francia está entre los segundos, aunque se cree que durante la cumbre de Bucarest, Francia puede anunciar un cambio significativo de política y enviar al sur una unidad de paracaidistas. De confirmarse, sería el gesto que salvaría a la ISAF, porque en la cumbre se termina el plazo que ha dado Canadá para renovar la presencia de sus soldados en la peligrosa provincia de Kandahar, una decisión que ha condicionado a que otros países realicen un esfuerzo significativo para ayudarles, con al menos un millar de soldados más. EE. UU. está empeñado en que la ISAF triunfe (ayer se encontraba allí la secretaria de Estado Condoleezza Rice en visita oficial) pero el secretario de Defensa dijo que los marines que ha decidido enviar a última hora como refuerzo sólo son una medida provisional y tienen como objetivo evitar que los talibanes lancen una nueva ofensiva en primavera Gates se justificó por el envío de cartas y dijo que comprendía las reservas políticas de algunos países, pero les animó a ser más imaginativos para aportar material o dinero. La peligrosa Kandahar Los aviones españoles, para los soldados españoles E. S. VILNA. El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, dijo que nadie en la reunión ha puesto en duda el papel de España en Afganistán y la eficacia de sus soldados en el cumplimento de sus responsabilidades en la zona oeste del país, pero también reiteró que España no tiene planes de ampliar su participación en número de hombres. Por ahora, su última contribución es el medio centenar de especialistas que forman dos de las unidades OMLT encargadas de instruir a los soldados afganos en el ejercicio de sus misiones diarias, y que eventualmente son los únicos que podrían entrar en combate en cualquier momento. El cuartel general de las tropas españolas espera la inminente llegada de los cuatro aviones teledirigidos para mejorar su capacidad operativa y la seguridad de todo el contingente. Alonso insistió en que a pesar de los requerimientos hechos por las tropas canadienses, que se encuentran muy expuestos en la provincia de Kandajar, los aparatos son para uso prioritario de los militares españoles ace dos meses, a comienzos de diciembre, la inteligencia norteamericana produjo su nueva valoración de la amenaza iraní, donde decía que, en contra de lo que pensaban antes, Irán había detenido su programa militar nuclear clandestino a finales de 2003. Esto es, la comunidad de inteligencia decía que ahora se daba cuenta de que dos años antes (en su anterior estimación de 2005) estaba equivocada sobre algo que sucedió hace cuatro años. Reconocía, pues, sus supuestos errores. El pasado miércoles, comparecía el director de inteligencia ante el Senado de los Estados Unidos para exponer las amenazas que pesan sobre la seguridad americana y también habló de Irán. De Irán y de la Estimación de Inteligencia de diciembre de 2007. Y volvió a reconocer un nuevo error: ahora afirma que los servicios secretos americanos estiman con gran confianza que Teherán no ha abandonado su ambición nuclear y que hace todo cuanto esté en su mano para no cerrarse la opción de tener algún día su bomba atómica. O sea, que dos meses más tarde reconoce que no estuvieron del todo acertados en la presentación de la estimación de diciembre del año pasado. Por lo que relató esta semana a los senadores, sabemos que la parte militar que dicen que Irán detuvo en 2003 es la menos preocupante de todas y a su vez la más fácil de activar; que lo relevante es el empeño en obtener material fisible, uranio enriquecido y plutonio, que ha seguido sin perturbación alguna en estos cuatro años; y que el programa nuclear no se puede juzgar en un vacío, sino en relación al contexto militar iraní, o sea, sus desarrollos de misiles balísticos de largo alcance. Con su testimonio, Michael McConell augura que dentro de dos años, cuando vuelvan a revisar la amenaza de la república iraní, la inteligencia americana reconocerá que en 2007 se equivocó y que dos años antes estaba en lo cierto sobre lo que Irán viene haciendo desde hace años. Irán puede que sea un misterio, pero cada vez sabemos más de lo poco que sabe la inteligencia. Al menos la inteligencia americana.