Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 7 s 2 s 2008 Primarias en EE. UU. s El supermartes INTERNACIONAL 37 Mujeres, afroamericanos y jóvenes acaparan el gran pulso Clinton- Obama ABC MADRID. Las mujeres y los hispanos con Hillary y los afroamericanos y los jóvenes con Obama. Es una afirmación genérica, pero la tendencia de los sufragios emitidos el supermartes confirma esos perfiles. Así votaron los demócratas: Mujeres y hombres. El 52 de las mujeres dio su apoyo a Clinton- -su voto sólo fue mayoritariamente a Obama en Illinois y en Nuevo México- mientras que el 45 respaldó al senador. En el caso del voto masculino, salió victorioso Obama, con un respaldo del 53 del total, frente a un 42 a Hillary. Los afroamericanos. Su voto a Obama fue abrumador. Un 86 %l e dio su apoyo- -en su Estado, Illinois, se disparó hasta el 95 y particularmente en el caso de las mujeres, un 79 de las afroamericanas votó por el promotor del cambio político. Seguidores de la precandidata demócrata Hillary Clinton, durante un mitin en Burbank (California) AP Los electores hispanos respaldan de forma rotunda a Hillary Clinton El voto café alcanzó al voto negro y fue determinante para el supermartes demócrata MANUEL M. CASCANTE ENVIADO ESPECIAL LOS ÁNGELES. La comunidad hispana en Estados Unidos habría sido determinante para la pequeña victoria de Hillary Clinton sobre Barack Obama en el supermartes electoral. En cualquier caso, el voto latino tiene ya un peso específico en la política norteamericana y lo tendrá aún más en el futuro inmediato, especialmente en aquellos Estados (Nuevo México, California Arizona, Colorado, Nueva York) donde su presencia demográfica es mayor. Un 15 por ciento de cuantos acudieron a las urnas fueron ciudadanos de origen hispanoamericano; casi tantos como los afroamericanos, un 17 por ciento, que desde siempre han mostrado altas cifras de participación política. El llamado voto café, que apoyó masivamente (65 por ciento según las primeras encuestas de la cadena NBC) a Hillary Clinton, se habría impuesto al voto negro, volcado en masa hacia Barack Obama. Los Clinton tienen una historia positiva con los votantes latinos. Obama ganó apoyo entre los votantes nuevos, pero la clase media y los latinos de mayor edad se quedaron con Clinton apreciaba Bill Richardson, gobernador de Nuevo México, Estado donde aún se recuentan las papeletas para decidir un vencedor en las filas demócratas. De hecho, los hispanos han impuesto también la agenda electoral. Harry Pachon, presidente del Instituto de Política Tomás Rivera, concluye que antes era la política de tacos y sombreros: los candidatos venían a Los Ángeles, comían enchilada y decían necesitou su vouto Ahora hablan de temas específicos como las licencias de conducir. Incluso en el Partido Republicano el lenguaje contra los indocumentados cambió. En Iowa y New Hampshire hablaban de echarlos a México, pero desde que entraron al suroeste no atacaron a los inmigrantes En California, la fidelidad de los latinos decidió el triunfo de Hillary Clinton, que se impuso en los 58 condados con diez puntos de ventaja sobre Barack Obama en el cómputo global del Estado. La senadora por Nueva York suma así 42 delegados más para la convención demócrata de Denver, mientras que el senador de Illinois sólo allega 23 representantes. Según las primeras encuestas de la cadena CNN, entre los demócratas fueron las mujeres y los ciudadanos de entre 45 y 59 años quienes forman los principales grupos electorales. Sólo los latinos más jóvenes se habrían inclinado por Obama, así como las personas que confiesan no acudir nunca a ceremonias religiosas. En el bando republicano, John McCain también triunfa en la totalidad de los condados de California y se hace con todos los delegados (53) para la convención de Minneapolis. Los hombres y los mayores de 60 años fueron los que más se dejaron ver por los centros de votación. Romney fue el favorito para los protestantes y los jóvenes de entre 25 y 29 años, mientras que Huckabee se cobró la confianza de aquéllos que más visitan las iglesias. El voto de los blancos. Los hom- bres blancos se pronunciaron mayoritariamente en favor de Obama, en un 49 frente al 44 del voto que obtuvo Hillary en este sector social. En el caso de las mujeres blancas, la victoria de Clinton fue de 58- 38 Los jóvenes. La hegemonía de Obama entre los jóvenes se ratificó plenamente, con una victoria de 59- 38 frente a la senadora por Nueva York. Incluso, en algunos estados, la diferencia entre ambos superó el 2- 1 a favor del senador de Illinois. Un peso de cuarenta millones El censo de 2006 revela que el 14,8 por ciento de los residentes en Estados Unidos- -casi cuarenta millones- -es de origen hispano. Según las previsiones, para 2010 serán alrededor de 56 millones; una década más tarde superarán los 80 millones, y en 2050 serán más de 154 millones, una tercera parte de la población del país. Desde el año 2000 se ha incrementado en diez millones el número de inmigrantes, de los cuales más de la mitad son irregulares. En total, se calcula que unos 12 millones de indocumentados viven en EE. UU. de ellos, diez millones son hispanos (y casi siete millones, mexicanos) Entre la población hispana, el 22,6 por ciento vive en la pobreza, frente al 12,4 por ciento de la población total. Los dominicanos serían los menos favorecidos dentro de la comunidad. Los ingresos de la minoría hispana son inferiores a los de los blancos no hispanos y a los ciudadanos de otras razas. Por McCain Irak, la economía y la salud. Entre los electores que primaban la guerra de Irak como acontecimiento de mayor peso, la victoria fue de Obama (55- 40) mientras que entre los que tienen más en cuenta los posibles cambios en materia económica y de cobertura sanitaria, el triunfo correspondió a Clinton (50- 46 y 52- 43, respectivamente) El cambio y la experiencia. Como había ocurrido desde que se iniciaron las primarias, los motores de muchos votantes demócratas se debatieron entre el cambio que aporta Barack Obama (así lo vieron más de dos tercios del total) y la experiencia como valor principal de Hillary (por encima del 90 %l a identificaron con la senadora, y sólo el 5 con el senador) Todo eso más allá del sexo y de la raza.