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ABC JUEVES 7 s 2 s 2008 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA EL LEVITADOR NCLUSO quienes más lo detestan, que no son pocos, admiten que el mejor Zapatero es el de las campañas electorales, donde despliega, con aire cándido de bienaventuranzas, sus cualidades de seductor hueco, de demiurgo de diseño. ZP es el reverso de Guy Mollet, un histórico socialista francéscélebre por combinarunapraxis moderadacon un inflamado discurso revolucionario; nuestro hombre resulta, por el contrario, perfectamente capaz de abordar las políticas más radicales con carita denohaberrotoun plato. Ese tono acaramelado de inocencia líquida es el que saca a relucir cuando se transforma en candidato; sosegado, sedoso, sonriente, con un énfasis de tranquilidad rayano en la IGNACIO sobreactuación, toda vez CAMACHO que si algo ha quedado patente en su cuatrienio de poder es la falta de temple con que reacciona ante las situaciones verdaderamente críticas. Ayer, en un hoteldelaCastellana, elpresidente trató en el Foro Europa de rescatar del fondodesí mismoalHombrequeCaminaSobre las Aguas, aunque fuesen las aguas turbulentas de la desaceleración económica. Ante un auditorio de empresarios preocupados, ejecutivos pijos y constructores en estado de alarma por la caída simultánea de la Bolsa y el ladrillo, ZP no podía enarbolar el discurso tranquilizador del músico del Titanic, así que tuvo que reconocer la mala cara delacoyuntura antes deprometer que el barco está blindado- -lo cual, por cierto, también decía el capitán del Titanic- -y lleva las bodegas cargadas de recursos para una travesía incierta. Navegó entre eufemismos y se ofreció como la fuerza tranquila ni siquiera levantó la voz cuando lanzaba sobre el PP con eficacia persuasiva, la acusación de catastrofismo irresponsable. Le hizo guiños al nuncio del Vaticano, con quien prometiótomarun caldito, y sellenó la bocade respeto pudo pronunciar medio centenar de veces esa palabra, en contextos diferentes y ante escenarios variados. Estuvo mirífico, angelical, casi empalagoso. Pero su crédito ha mermado. Este no es el prometedorcandidatoinéditode 2004, elObama del tardofelipismo, sino un gobernante que ha cuajado cuatro años de despropósitos yvacilaciones. Senotabaen la inflexión deleve descreimiento de los asistentes: oían lo que acaso deseaban oír, pero les costaba más trabajo asentir, conformarse, confiar. En los aplausos hubo más cortesía que convicción. No sopló la más mínima brisa de entusiasmo, ni siquiera en el propio candidato, que en ocasiones parece incluso descreer del papel. Sediría que aunqueelGran Levitador sigue dominando la técnica de andar sobre las olas, ya no se siente seguro de no perder pie en el agua. Se fue deprisa, rodeado de pretorianos, sin dejar huella en las alfombras. Afuera, el sol tibio de febrero iluminaba los grandes audis azules de la caravana presidencial. Al verla arrancar, una señora con abrigo de paño repitió sin saberlo las palabras de un personaje de García Márquez ante el Bolívar terminal de la gran caminata por el río Magdalena. Contempló el paso urgente de los cochazos de cristales tintados que no se detenían en los semáforos y, quizá sin saber quién iba dentro, meneó la cabeza con un gesto escéptico: Menudos fantasmas I EXTERIOR ENIGMAS DEL SUPERMARTES N O se ha despejado la gran duda, aunque parece que Hillary será elegida candidata en la convención de agosto. La popularidad arrolladora de Obama podrá, sin embargo, invertir la tendencia: quedan por pronunciarse 26 estados. Segundo enigma, republicano: gran parte de la derecha americana quiere olvidar los ocho años de Bush. Irak ha sido un fracaso. La economía ha sido un fracaso. El modelo social- -sanidad, enseñanza, integración- -no ha avanzado, sino al revés. En un solo frente ha logrado Bush un resultado: no ha habido nuevos atentados después del de las Torres, el 11 de septiembre de 2001. La prodigiosa capacidad de organización del país, junto a una incalculable suma de recursos económicos, han garantizado hasta ahora la seguridad interior (aunque quede durante cien años el recuerdo de Guantánamo, Abu Ghraib) Quizá Bush y Cheney no comprendan el alcance del daño causado a América. Estados Unidos se mantendrá, durante largo tiempo quizás, a la cabeza de las sociedades libres. Pero Bush ha puesto en peligro su supremacía. Que John McCain, su gran adversario, pueDARÍO da alzarse con la candidatura republiVALCÁRCEL cana es un mal golpe al presidente. McCain es lo contrario de Bush: héroe de Vietnam (Bush, emboscado en Texas durante su servicio militar; también en esto rompió la tradición familia: George H. W. Bush había sido un héroe de la Segunda Guerra mundial) McCain es un hombre de ideas, opuesto a la cambiante y barata ideología de la Casa Blanca. En Vietnam fue torturado durante meses. No habló. Sus enemigos de la derecha más dura repiten un dato, la edad de McCain, 71 años. Pero una naturaleza fuerte puede llegar en buena forma a los 75 y aún ser reelegido. Si quieren leer un buen resumen de su pensamiento, lean el artículo de Foreign Affairs diciembre 2007: sobre la lucha contra el terror, sobre una futura Liga de Democracias del mundo, sobre la proliferación nuclear, o la seguridad energética o el apoyo a África, ex- puestos con precisión, lejos del bla- bla. Cómo rehacer la relación trasatlántica, cómo respaldar, y no minar, a la Unión Europea, el aliado necesario. ¿Cuándo se despejará el enigma, Obama- Hillary? Ella se ha llevado California, Illinois y Nueva York, los gigantes. Pero él ha ganado en un número mayor de estados. Hillary y Obama, cada cual con sus programas, no tan alejados entre sí, señalan la aspiración de una gran mayoría, su sed de cambio. Estados Unidos vive bajo una coraza de realismo: cuando se mantiene en el límite, protege al país; cuando lo sobrepasa, le impide andar. Hoy la estabilidad es el cambio Tanto Obama como McCain, con su respectiva proporción de realismo, mantienen una fuerte tendencia al riesgo (ejemplo, McCain, lanzado contra la industria del tabaco, contra las rebajas de impuestos a los ricos decretadas por Bush) La señora Clinton es más difícil de catalogar. Hillary- -escribe su biógrafo Carl Bernstein- -ha pasado su vida escondiendo verdades El mejor observador español, instalado en la falda de los Apalaches, Virginia, nos enviaba un correo la semana pasada. El éxito de Obama es inconfundible. Hillary sufre saturación, la gente está cansada de su imagen, repetida en este interminable debate. McCain tiene un efecto parecido al de Obama en el campo contrario. La cuestión racial, telón de fondo, invisible pero real, puede volverse contra Obama si antagoniza al elector blanco Vamos a arrebatar la política de las manos de los lobbies que han corrompido Washington, vamos a devolver el poder a los ciudadanos decía en 2000 el senador por Arizona. El dinero es el suelo del mundo. Pero en el mundo existen otras cosas además del suelo: árboles, pájaros, coches, tostadores de pan, buenas encuadernaciones, Gibbon y su historia de Roma... Willian Pfaff escribía en 2005: El peligro de América es su paulatino deslizamiento hacia el dinero, visible en los últimos 30 años. Eso puede acabar con su liderazgo Este era un bonito final, pero perdonen: el precio del barril ha bajado a 89 dólares.