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94 DEPORTES XLII Superbowl MARTES 5 s 2 s 2008 ABC La Superbowl, propiedad de la familia Manning Eli (Giants) renueva el título que el año anterior ganara su hermano Peyton (Colts) un hecho histórico en la NFL POR MIGUEL ÁNGEL BARBERO El mayor espectáculo deportivo de la temporada estadounidense no podía tener otro final. Están acostumbrados a programarlo todo hasta el último detalle y no se les podía escapar un desenlace que tuviera su clímax en los últimos segundos. Lo difícil e histórico ha sido conseguir que ese guión cinematográfico se haya hecho realidad justo en la final de la Superbowl. Lo logrado por los Giants de Nueva York en el coliseo de Arizona no tiene parangón con las ediciones anteriores del torneo y ya han entrado en la historia de la NFL por méritos propios. Llegaron sin aspiraciones a esa última cita y acabaron de un plumazo con la temporada perfecta de los Patriots, que no habían perdido ni un solo partido, y con su previsible cuarto título en seis campañas. Todo gracias al espíritu de equipo que demostraron y a la genialidad que mostró Eli Manning para darle su tercer trofeo a la franquicia de la Gran Manzana. A falta de 2: 42 para la conclusión, la megaestrella Tom Brady dio el pase para adelantar a New England (14- 10) y entonces cundió la sensación de que se iba a cumplir el guión previsto. que voló 32 yardas para que David Tyree atrapase el balón en una acción digna del mejor malabarista y evitara perder la posesión del óvalo. Después, a falta de tan solo 35 segundos, se la puso en bandeja a Plaxico Burress para que sellara un increíble ensayo. La magia se había completado. El título seguía en la familia Manning por segundo año consecutivo, algo sin precedentes en la historia de la NFL. El sueño de este joven de Nueva Orleáns se había hecho realidad. Y el de su padre, Archie, un famoso quarterback del pasado que nunca pensó que su chaval llegaría tan alto. Intentamos criar a nuestros hijos de un modo normal, no les inculcamos ningún valor deportivo especial. No esperaba que llegaran a jugar ni siquiera en la universidad, y ahora los dos son campeones y MVP de la NFL. Es increíble E histórico. La fuerza de los genes. Un jugador de los Gigants muestra la edición especial de un periódico, minutos después del partido AP SÓLO HILLARY APOSTÓ POR LOS GIGANTES Los políticos, inmersos en la campaña a las Presidenciales de Estados Unidos, aparcaron sus actos electorales para disfrutar del partido del año POR ANNA GRAU CORRESPONSAL NUEVA YORK. América se recuperaba ayer de la resaca de la Super Bowl (o el Supertazón, como lo llaman los latinos) la cumbre anual del fútbol americano, que también lo es de la adrenalina, la televisión y la cerveza. Se dice que los estadounidenses consumen en ese solo día el 5 por ciento de toda la cerveza que se vende en un año en su país. Por si acaso la policía redobla sus dispositivos contra la alcoholemia y las tiendas de alimentación ofrecen opulentos- -que no dietéticos- -caterings para sobrevivir muchas horas sin moverse de delante de la tele. El domingo amaneció soleado pero frío en Nueva York, sede de los New York Giants, el equipo que al caer la noche se proclamaría vencedor de la 42 edición de la Super Bowl, imponiéndose a los New England Patriots en su feudo de Phoenix, Arizona. ¿Gigantes contra patriotas? Los gritos de júbilo que atronaron el crepúsculo neoyorquino afectaron pero no disiparon el espíritu de juerga en Nueva Inglaterra, donde más de 70.000 personas habían seguido el encuentro en directo. Por televisión se calcula Pero ahí surgió el Rocky Balboa de turno que se levantó de la lona y dio los ganchos precisos para noquear a su rival. Ese hombre no podía ser otro que el hermano pequeño de Peyton Manning, el campeón y MVP del año pasado, que asistía al espectáculo como loco desde un palco. Con la fuerza de un apellido ganador, el mariscal neoyorquino siguió con su recital particular y se inventó las jugadas decisivas en el momento oportuno. En ese escaso periodo de tiempo fue ganando las 83 yardas que le quedaban para alcanzar la zona contraria a base de una docena de jugadas medidas. La fundamental, sin duda, un pase increíble, después de zafarse de sus rivales, Como loco en un palco que son 135 millones, repartidos en 130 países y hablando más de 31 idiomas diferentes. Sólo la Copa Mundial de la FIFA supera esto. El partido empieza por la tarde, pero desde las nueve de la mañana hay diversión. En este caso además la coincidencia con la campaña presidencial permitió que la cadena televisiva Fox se sacara de la chistera una cobertura mixta de ambos eventos, mezclando política y fútbol. Quedó patente el predominio del segundo en los corazones de la gente. Y de los mismos candidatos. La Fox entrevistó al senador por Illinois y por ende seguidor de los Patriots, Barack Obama, quién aseguró haber concentrado su agenda del domingo para tener la tarde libre y ver el partido comiendo chile con carne y bebiendo cerveza. Y eso que, según contó, él de jovencito intentó jugar a fútbol americano y su entrenador le explicó que para que no le placaran tenía que pisarle la espalda a su rival. Entonces me di cuenta de que este juego no era para mí aseguró virtuosamente Obama. John McCain, actual maillot amarillo de la campaña republicana, también se alineó con los Patriots, hasta el punto de descartar públicamente que los Giants les barrieran. Huelga decir que tuvo que comerse estas palabras. La única acertante de la quiniela fue Hillary Rodham Clinton, nacida en Chicago pero senadora por Nueva York. Aunque fue en Fayetteville, Arkansas, donde se aficionó al fútbol americano, y dicen que muy en serio. Mas, por un día, cualquier cosa que dijeran los candidatos importaba cordialmente un pimiento. Un público ávido de desoxigenarse del incesante debate sobre la guerra de Irak y sobre la posible recesión económica acogió con entusiasmo esta especie de recreo. Donde se alternan el espectáculo deportivo, las actuaciones musicales, las celebridades en las gradas o en el escenario cantando el himno de EE. UU.