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ABC MARTES 5- -2- -2008 Mediapro anuncia que producirá las tres próximas películas de Woody Allen 81 Tengo la sensación de que la profesión me quiere Maribel Verdú s Mejor actriz por Siete mesas de billar francés La actriz, que en dos semanas empieza a ensayar con Coppola, dice que esta película ha sido muy especial porque habla de sentimientos, sobre aquellos que tienen que salir adelante cueste lo que cueste J. E. A. MADRID. Todo el mundo ha realzado su elegancia en la alfombra verde de los Goya. Algo que, según los expertos, es natural en ella, en Maribel Verdú No sólo es una buena actriz, también una profesional a la que le gusta arreglarse para los eventos y en la vida privada apunta tras obtener el galardón a la mejor actriz en competencia con Blanca Portillo, ambas protagonistas de Siete mesas de billar francés en pugna con Belén Rueda, por El orfanato y Emma Suárez, por Bajo las estrellas (filme por el que Alberto San Juan obtendría el de mejor actor) Verdú está enamorada del filme, porque habla de sentimientos, sobre los luchadores en la vida, aquéllos que tienen que salir adelante cueste lo que cueste; el trabajar con ese equipo, con esa directora, algo que me quedará para toda la vida, con el después A sus 37 años, Verdú disfruta de una intensa carrera profesional en la que cine y teatro se han entrelazado de forma natural enriqueciendo justicieramente el altísimo nivel interpretativo del que disfruta hoy. Pero también es una persona normal que no ha entrado en el juego tan poco ortodoxo del distanciamiento, Vamos, que no es una diva. Y lo demostró durante la ceremonia, cuando tras recoger el Goya y hacer un posado, sus tacones y el vestido empezaron a enredarse y a punto estuvo en varias ocasiones de besar el suelo (ríe después de la peripecia) Y eso que encontrarnos con Alejandro Amenábar tuvo su gracia, porque mientras el tacón estaba empeñado en no dejar la falda tira que tira, Maribel preguntaba, ¿cómo he estado? ¿qué he hecho en el escenario? Un momento como para ser contado. Bien, pues esta delicia de criatura es la que con toda la profesión alrededor tampoco era muy consciente de que en la lista de candidatos a uno u otro premio ella aparecía en tres títulos más, aparte de Siete mesas... ¡No era consciente, lo juro! Y es posible, a pesar de que en La zona El niño de barro y Oviedo Express dirigida por uno de nuestro grandes cineastas, Gonzalo Suárez, está espléndida. Ha sido muy bonito, ¿verdad? Pregunta de nuevo. Le contesto que le tocaba mover ficha Quizá. También he sido candidata en otras cuatro ocasiones sin llevarme el Goya. Es todo tan especial. Éste es un camino muy de fondo. Además, con una película a la que tengo especial cariño. Ha significado mucho para mí, el reconocimiento con ella. Tenía pensamientos ambivalentes, deseaba que también le dieran un Goya a Gracia Querejeta... Normal, era la mejor película del año. Las sensaciones son maravillosas cuando llegan de personas como Blanca Portillo y José Coronado diciendo que estaban seguros de que me llevaría el Goya. Tengo la sensación de que la profesión me quiere mucho. Los aplausos y los gritos al recoger el premio me lo corroboraron. Aitana, Carmelo Gómez y Jorge Sanz me han llamado. Dentro de la seguridad actual entra igualmente la rotundidad al afirmar que ha habido un tiempo en el que no aparecía en el cine y se dedicó al teatro. No, yo hago teatro porque es lo que más me gusta y me hace feliz. Tampoco me han ofrecido las películas que quería. Cuando me subo a las tablas es por una opción y cuando estoy delante de una cámara es por otra. El teatro me ha ayudado mucho. Uno crece si estás bien dirigido y arropado. También se puede ser genial en el cine sin necesidad de hacer teatro termina. Y dentro de dos semanas, a trabajar con Coppola en su nueva película. Oti Rodríguez Marchante Crítico LA SOLEDAD... Y EL GENTÍO a Academia y sus premios anuales, los Goya, pretenden ser algo así como el diapasón de nuestra cinematografía y, tal vez sin pretenderlo, también de nuestro tejido político y social. Podría discutirse si en ocasiones estos premios (o más certeramente, su ceremonia de entrega) le han hecho más mal que bien a eso que llamamos el cine español La última remesa de goyas nos puede llevar a algunas conclusiones al respecto: El premio a Jaime Rosales y a su película, La soledad que pasó de puntillas por las salas, proclama una incómoda evidencia: el mejor cine español no tiene ni al público ni al proyeccionista de su parte, frase que se podría revestir de mayor belicosidad y provocación: ¿está el público español a la altura de su mejor cine? Se suele dudar desde los más diversos púlpitos de la calidad del cine español, pero ¿alguien duda de sí mismo como espectador? Afortunadamente, el subrayado que los premios Goya han hecho con Jaime Rosales y su película La soledad le permitirá a ambos disfrutar de un segundo aire en las pantallas y darle así al público la oportunidad de congraciarse con el mejor cine español. La sorprendente (y justísima) decisión de la Academia de premiar como mejor película del año a La soledad es el primer gesto de rebeldía auténtica (o sea, no inducida ni interesada) que ha tenido en toda su historia: la película más sencilla y radical, más cercana y cotidiana, dura y exigente con su espectador ha sido la elegida en contra de la norma y de la lógica de la taquilla, que había bendecido- -también con muy buen criterio- -a una película como El orfanato Y al velcro de las buenas películas se pegan paisajes y esperanzas favorables; lástima que todo lo que trae al cine español de innovación y talento alguien como Jaime Rosales, lo manche con una lamentable ocurrencia el actor Alberto San Juan. Los realmente grandes, como Landa, cuando no tienen palabras, no las dicen. L La mejor película del año REUTERS -Contaría con ella para cualquier cosa. Me ha hecho el trabajo muy sencillo. Pensar que era mi primera película, que apenas tenía dos cortos. Enfrentarme a los actores fue un reto. Ella se lleva la recompensa de toda la gente que ha reconocido su trabajo en El orfanato ¿Contará con Belén Rueda? compararla. Es difícil encontrar una película que se le parezca. ¿Estará implicado en el remake americano? -En principio no. Participa Guillermo del Toro supervisando el proyecto. Me ofreció dirigirla, pero rechacé la oferta porque todavía no me apetece volver a hacer lo mismo otra vez. Maribel Verdú no puede contener su alegría ANGEL DE ANTONIO