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ABC LUNES 4 s 2 s 2008 Primera división s Vigésima segunda jornada DEPORTES 83 Pelea en el túnel entre Leo y De Coz por la lesión del Kun MADRID. La lesión del Kun Agüero soliviantó al portero del Atlético Leo Franco, que seguía el partido vestido de calle desde la grada. Al final del partido bajó al túnel de vestuarios y, al parecer, lanzó un puñetazo al lateral del Murcia De Coz a la vez que lo acusaba de lesionar de manera intencionada al delantero rojiblanco. Varios jugadores visitantes se unieron a la refriega y Leo Franco tuvo que resguardarse en el vestuario local, mientras la seguridad privada del estadio, porra en mano, intentaba disuadir a los murcianos más acalorados. Dentro, el Kun Agüero era revisado por los doctores del Atlético y el golpe no tenía buena pinta. Se temió por una lesión en el tendón de aquiles y fue trasladado a una clínica para ser sometido a un estudio más minucioso. El desenlace fue positivo y se queda en una fuerte contusión, con un esguince leve. El tiempo de recuperación se estima en unos diez o doce días. Agüero se lamenta, mientras es atendido en la banda, tras resultar lesionado en la segunda mitad del partido IGNACIO GIL Un Atlético de psicoanalista El conjunto rojiblanco sigue sin encontrar la brújula futbolísticamente y cedió dos puntos frente a un pobre Murcia. La peor noticia de todas fue el percance de Agüero Atlético Murcia 1 1 los jugadores rojiblancos? ¿Qué les atormenta? Este equipo es una caricatura del bloque que alcanzó los puestos de la Liga de Campeones en la primera vuelta. En las últimas fechas, ha acumulado tanto conflicto sin resolver que es incapaz de jugar al fútbol con la misma alegría de antaño. Este Atlético ha perdido el empule, la confianza en sus posibilidades, la fuerza, la velocidad y la imaginación en sus valores con más clase. Está claro. Aguirre y sus chicos deben una visita al psicoanalista. O al psiquiatra. Sufre y no sabe el porqué. Quizás ahí, en el diván, encuentre el rumbo bueno porque de lo contrario se puede desvanecer hasta el sueño europeo. El equipo está ingobernable, alicaído, sin alma, y cada vez con menos ideas y peores recursos. Los dos salvavidas, Agüero y Forlán, han dimitido por agotamiento. Para colmo, el Kun se marchó ayer del campo en brazos de los cuidadores y con un tobillo lastimado. Es lógico. El Atlético ha rescatado el traje del pupas Pese a tanta mediocridad, el conjunto rojiblanco mereció la victoria ante el Murcia. Por corazón, más que por fútbol. Si un equipo quiso ganar el partido fue el Atlético. Se adueñó del medio del campo, llevó el peso de las operaciones y disfrutó de las mejores ocasiones. Pero no está acertado en los últimos metros. Y cuando apuntan bien, aparece el portero rival. Como ayer Notario a una volea de Maxi antes del descanso. O la echan fuera en la mejor jugada del partido, en una combinación del propio Maxi con el Kun, que éste envió al corral del Frente Atlético. Pese a la mediocridad del Murcia, al equipo de Aguirre le tocó remar como casi siem- pre. Un infantil penalti de Eller a Iván Alonso sirvió para que Jofre adelantase a su equipo. Un duro mazazo en los primeros minutos de la segunda parte. Pero el Atlético respondió. Aguirre movió el banquillo y asumió riesgos. Quitó a Eller, retrasó a Motta al puesto de central y dio entrada a Luis García en la banda. El cambio dio alas al equipo local. Acrecentó su dominio y encerró al Murcia en su campo. Diez minutos más tarde la ventaja estaba neutralizada en una contra bien llevada. Luis García se inventó un disparo cruzado al que no pudo responder Notario. El gol tuvo un efecto gaseoso, al que contribuyó la lesión del Agüero, a falta de veinte minutos para el final, en un pisotón involuntario del lateral derecho De Coz. Con la pérdida de la mejor referencia ofensiva, el Atlético atacó en oleadas descontroladas que se convertían en peligrosas contras. Pese al escaso poder físico y futbolístico, Maxi pudo resolver el partido en un contragolpe de libro a la salida de un córner lanzado por el rival. Se quedó ante Notario y se atragantó de balón. Lo mandó a la M- 30, donde el Atlético puede verse atropellado si no reacciona ya. Revulsivo Luis García Atlético Madrid (4- 4- 2) Abbiati; Perea, Pablo, Eller (Luis García, m. 55) Pernía; Maxi Rodríguez, Motta, Raúl García, Simao (De las Cuevas, m. 46) Agüero (Cleber, m. 73) y Forlán. Real Murcia (4- 4- 2) Notario; De Coz, Arzo, Ochoa, Peña; De Lucas (Movilla, m. 88) Richi, Pablo García, Jofre (Regueiro, m. 66) Goitom e Iván Alonso (Íñigo, m. 80) Árbitro Lizondo Cortés. Mostró cartulina amarilla a Pablo García, Perea, De Coz, Motta, Goitom, Regueiro y Simao. Goles 0- 1, m. 51: Jofre, de penalti. 1- 1, m. 62: Luis García. Así jugó el Atlético Abbiati: bien. Perea: regular. Pablo: bien. Eller: mal. Pernía: regular. Maxi Rodríguez: bien. Motta: bien. Raúl García: mal. Simao: bien. Agüero: regular. Forlán: mal. De las Cuevas: regular. Luis García: bien. Cleber Santana: regular. El técnico. Javier Aguirre: regular. No se entiende la suplencia de Luis García cuando hay futbolistas que no pueden con las botas, como es el casos de Raúl García o de Simao. Acertó en quitar a Eller para meter al goleador. Lo mejor: La respuesta del equipo cuando se vio por detrás en el marcador y el gol de Luis García. Lo peor: La lesión de Agüero y el penalti tonto de Eller. Así jugó el Murcia Notario: bien. De Coz: bien. Arzo: bien. Ochoa: bien. Peña: bien. De Lucas: regular. Richi: bien. Pablo García: regular. Jofre: bien. Goitom: regular. Iván Alonso: mal. Regueiro: regular. Íñigo: regular. Movilla: sin calificar. El técnico. Lucas Alcaraz: bien. Tejió con éxito una tela de araña para proteger su área. Supo maniatar a los creadores rojiblancos con una defensa de ayudas. Utilizó los cambios para perder tiempo. Lo mejor: El trabajo de los centrales para secar al Kun y a Forlán. Lo peor: La falta de ambición con un gol a favor y la dureza de Pablo García. Peligra la Champions JULIÁN ÁVILA MADRID. Desde que el Real Madrid pasó por el Vicente Calderón como un ciclón, el Atlético no levanta cabeza. Tres partidos perdidos en la Liga, uno empatado, el de ayer, y eliminado en la Copa del Rey por un pobre Valencia. ¿Qué ocurre en el inconsciente del técnico y de