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78 CIENCIAyFUTURO MEDIO AMBIENTE LUNES 4 s 2 s 2008 ABC Con las temidas plantas invasoras, también es mejor prevenir que curar La educación ambiental es un factor clave para prevenir la introducción de especies alóctonas invasoras en cualquier parte del mundo. De ahí que el profesor Eduardo Sobrino, consciente de que en este asunto es mucho mejor prevenir que curar, apueste decididamente por la concienciación de la población, con el fin de que todos nos demos cuenta de lo importante que es no perturbar el ecosistema Al mismo tiempo, apuesta por una legislación a nivel europeo que evite de una manera eficiente la introducción de toda clase de especies extrañas en la Unión Europea. En el caso de las plantas alóctonas que finalmente acaban siendo invasoras, este catedrático de Producción Vegetal en la Universidad tinerfeña de La Laguna también advierte sobre los peligros que entrañan las obras públicas y la jardinería a la hora de facilitar el arraigo de este tipo de plantas. De ahí la importancia de catalogar todas las especies invasoras para evitar así su expansión en la medida de lo posible. Ecobreves Libro VIDA SALVAJE Precio 12,95 Ed. Parragón Entorno Las calefacciones de exterior, bajo sospecha Tomar un café en una terraza en pleno invierno puede ser un placer, pero no es la opción más ecológica. Las calefacciones de exterior que florecen en las ciudades podrían tener los días contados. La Comisión Europea se plantea su erradicación por su poder contaminante. Estas calefacciones calientan rápidamente, pero ese mismo aire cálido se escapa con rapidez a la atmósfera y libera gases de efecto invernadero. La intención europea no es prohibir estos sistemas de calefacción, sino añadir presión hasta erradicarlas. La medida ya ha provocado las críticas de muchos hosteleros que prevén pérdidas en sus negocios. Aunque algunos Una calefacción de jardín expertos, como Eric Johnson, aseguran que el daño causado por este tipo de calefacción es marginal. El impacto en el calentamiento global es mínimo. De hecho, las televisiones de plasma producen más dióxido de carbono que este tipo de calefactores asegura Johnson. Sin embargo, recuerda que es importante que la población sepa el impacto ambiental que ocasionan para tomar las decisiones más correctas en sus actividades diarias. (Viene de la página anterior) sor Sobrino matiza que eso no quiere decir que siempre acaben siendo invasoras, pues ello depende de multitud de factores: Una planta alóctona puede mantener ésa su condición sólo de una manera efímera, al ser destruida por enemigos naturales, o también puede naturalizarse y, sin embargo, no expandirse. En ambos casos, por tanto, no se convierte en invasora, algo que por supuesto sí ocurre cuando la planta alóctona- -es decir, de origen extraño- -se naturaliza y también se expande Dentro de este contexto, aclara que las alóctonas son siempre plantas naturalizadas (que se adaptan por sí solas al medio natural) pero que no pueden considerarse como tales las que, a pesar de no ser autóctonas, son cultivadas por el hombre dentro de las tareas agrícolas. Como buen científico, Sobrino calcula con exactitud cada palabra y alerta de un problema que, a su juicio, va a más, pues no sólo no ha desaparecido ninguna de las 123 plantas invasoras que catalogamos en 2004, sino que al menos hay unas 25 más Se trata, por tanto, de un proceso dinámico a mayores que necesita la máxima atención, porque, en el caso de no actuar a tiempo, es simplemente irresoluble: Una vez extendida la plaga, nada se puede hacer para erradicarla advierte. De ahí que se muestre partidario de las dos únicas medidas que, a su juicio, pue- den dar un resultado adecuado: prevenir y erradicar, si bien esto último sólo da resultados si se actúa en seguida En España, añade, se pueden distinguir tres grandes zonas a la hora de cuantificar las distintas plantas invasoras: el litoral, el interior peninsular y las islas. Y según en cuál de esos tres lugares, las plantas alóctonas son de una clase o de otra, como se puede a su vez observar en el mapa que aparece en la página anterior, si bien Sobrino matiza que, dentro del litoral, no es lo mismo la costa atlántica que la costa mediterránea o la cantábrica. De ahí que, en cada una de esas zonas, las plantas invasoras sean a su vez distintas. En todo caso, en lo que no le cabe la menor duda es que las islas son las más vulnerables porque su flora y su fauna emerge aislada Las islas, explica este científico enamorado de la naturaleza, son sensibles y frágiles Tanto, que, sólo en Canarias, el número de especies invasoras catalogadas en este atlas se eleva a 35, cuando resulta que en el interior peninsular la cifra es de apenas 21; en la costa cantábrica y el litoral atlántico del norte, de 20; y en la costa mediterránea (incluidas aquí las islas Baleares) y el litoral atlántico del sur, de 43. A la luz de esos datos, a nadie se le escapa que en España son las islas Canarias las más castigadas por esta nueva plaga que avanza sin cesar por toda la Tierra, y muy especialmente durante los últimos decenios, como consecuencia sobre todo del turismo y el comercio. Una vez más, por tanto, la huella fatal del hombre también está aquí presente. Las fragilidad de las islas Actuar a tiempo La extraña criatura, capturada por la cámara Desde las diminutas hormigas hasta la enorme ballena azul, millones de fascinantes especies comparten el planeta con nosotros. Vida salvaje ofrece un acercamiento a algunas de las especies animales más comunes y apreciadas, así como a las más singulares. A lo largo de estas páginas, el lector descubrirá, por ejemplo, que el corredor bípedo más veloz es un ave y que uno de los acróbatas aéreos más ágiles es una serpiente; o que los primeros cultivadores de hongos fueron los insectos y que una de las primeras voces animales que se oyeron sobre la faz de la Tierra fue la de una rana. ¿Qué tienen en común un frailecillo y un mochuelo sagrado para los indios hopo? ¿Por qué el leopardo no tarda más de 20 segundos en atrapar a su presa? ¿Qué mamífero tiene un espolón venenoso similar al colmillo de una serpiente? Aquí encontrará las respuestas a todas estas preguntas y a muchas más. Vida salvaje es un libro de lectura obligada para todas aquellas personas que deseen descubrir su entorno y los animales que lo habitan. Esta obra los muestra en su contexto y describe los rasgos que los hacen tan especiales. Especies Descubierto un nuevo mamífero en las montañas de Tanzania Rhynochocyon udzungwensis es el nombre en latín del nuevo mamífero descubierto en las montañas de Tanzania. La extraña criatura, similar a una musaraña, luce una trompa flexible, como de elefante en miniatura, que utiliza para cazar pequeños insectos como las termitas. No mide más de 30 centímetros, posee un color ámbar muy vistoso y es más activo con la luz del día. Se trata de la primera especie de mamífero que se identifica desde el Una especie alóctona se convierte en invasora cuando se naturaliza y al mismo tiempo se expande Más información: http: www. mma. es portal seccion es biodiversidad inventarios inb flo ra vascular pdf c 5. pdf siglo XIX, han asegurado sus descubridores. Los zoólogos que han hecho posible el hallazgo están convencidos de que la peculiar musaraña está más cerca de mamíferos de gran tamaño como los elefantes o los antílopes. Probablemente compartieron un ancestro común hace más de cien millones de años. El hallazgo se publica en la revista científica Journal of Zoology Es uno de los descubrimientos más importantes de mi carrera aseguró Galen Rathbun, de la Academia de las Ciencias de California, uno de los descubridores del equipo internacional que ha sacado a la luz a esta curiosa criatura. Contaminación Nueva denuncia por los vertidos de fosfoyesos en Huelva La Asociación Mesa de la Ría presentará hoy una denuncia ante la Fiscalía de Huelva para que se investiguen los vertidos de fosfoyesos de la industria de fertilizantes Fertiberia en las inmediaciones del casco urbano de Huelva capital. Además, dicha asociación también denuncia las fugas de cesio- 137 procedentes de los residuos radiactivos del accidente de Acerinox ocurrido en la Bahía de Algeciras en el año 1998, informa Efe.