Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 3- -2- -2008 CULTURAyESPECTÁCULOS 87 FLAMENCO XVI Festival Caja Madrid Raíces de un arte Cante: El Capullo de Jerez, El Lebrijano y El Torta. Guitarras: Manuel Jero y Juan Manuel Moneo. Lugar: Teatro Albéniz. Madrid. 1- 2- 2008. Tres diferentes voces cantaoras MANUEL RIOS RUIZ Si una de las cualidades musicales que tiene el flamenco es la variedad de estilos, que lo convierte en un género autóctono superior al mero folclore, también es significativo, en su general contexto, que sea interpretado en toda su extensión estilística, por muy diferentes voces, algo importante que le presta aún más diversidad musical. Atributos del arte flamenco que se pusieron de manifiesto, una vez más durante la cuarta función del festival madrileño, mediante las voces de Ramón María del Valle- Inclán, en una imagen de archivo de publicar todo esto en forma facsimilar, para que salga a la luz y pueda ser consultado por los investigadores El Archivo Valle- Inclán ha adquirido recientemente Voces de gesta dedicado autógrafamente por Valle, y que su propietario borró. ¿Por qué? Mucha gente después de la Guerra quemó cosas temiendo que pudiesen ser comprometedoras. Por ejemplo, todo lo que pusiese nombres no considerados por el Régimen, como Valle- Inclán ¿Políticamente cómo era don Ramón? Yo creo que la cosa se exagera, y es más sencilla. Él empieza con el carlismo, de eso no cabe duda- -concluye Joaquín del Valle- Inclán, señalando que en su época no había ABC El Lebrijano es una voz redonda, muy cantaora de por sí, que él ha sabido disciplinar, manejar con soltura El Capullo de Jerez, El Lebrijano y El Torta. La voz de El Capullo de Jerez es clamante a impulsos de dicción, cuando se alza como un cometa repentino o, bien, se plaga de sonidos guturales cuando bajea y retornea en demasía los tercios del cante. Es una voz peculiar, que le ha prestado distinción interpretativa, mediante un sonido añejo y rutilante a la vez. Una voz que atrae por su fuerza intrínseca. Por su parte, la voz de El Lebrijano es una voz redonda, muy cantaora de por sí, que él ha sabido disciplinar, manejarla con soltura en las modulaciones, por lo que aparece justa en cada tercio del cante, diríamos que es la voz propia de un auténtico profesional del cante. En cuanto a la voz de El Torta, es una voz que responde a sus momentos anímicos, a esa cierta inquietud que le produce todavía el miedo escénico al cantaor jerezano. De ahí que sea una voz muy flamenca, pero que se deshace y se rehace a golpes de sentimiento y, de vez en vez, al desgarrarse pellizca al receptor aficionado. Tres voces completamente distintas, que ofrecieron en conjunto una amplia baraja estilística, desde las bulerías de El Capullo de Jerez a las siguiriyas de El Torta, pasando por los romances de El Lebrijano. El público aplaudió con generosidad a raudales. confianza en la democracia- Su independencia sí es admirable. No se guardó jamás posición alguna caiga quien caiga. Que le costaba el puesto, le daba absolutamente igual. Muchas veces sus ideas políticas eran equivocadas, vistas a la luz de hoy, pero aún así el hombre jamás cedió ante ninguna oferta o soborno CLÁSICA C. Grandes Intérpretes Obras de Brahms y Debussy. Int. J. Achúcarro (piano) Lugar: Auditorio Nacional. Madrid. 29- 01- 08 Carta de Valle- Inclán al ministro La Academia de Roma era una merienda de negros Membrete: Academia Española de Bellas Artes en Roma Mi querido amigo: Me llegan noticias de que pronto será usted Ministro de Estado. Estas letras son para felicitarle, y felicitarme de tenerlo por gefe sic He tomado a empeño de honor que esta Academia recobre su perdido prestigio. Cuando vine a ocupar la Dirección era lo que se dice una merienda de negros. ¡Pero de negros cimarrones! He logrado poner un poco de orden, y si usted me ayuda no dudo de alcanzar mi empeño. Ante todo preciso que los señores pensionados se hagan cargo de que tienen obligaciones, y que no secunden el lamentable ejemplo de la hornada anterior. Al cabo de seis años no ha sido posible celebrar ninguna exposición, cuando las otras Academias las celebran anualmente. Ahora, estos nuevos pensionados, pretenden vivir con sus mujeres en la Academia, y convertirla en un cuartelillo de la Guardia Civil. El Reglamento de orden interior lo prohibe terminantemente. Y la experiencia de los tiempos en que aquí se autorizó a los pensionados a vivir con sus mujeres, aconseja mantener la prohibición. Es algo esencial para la paz y buen gobierno de la Academia. En las Academias de Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Rumania y Bulgaria han llegado a la misma conclusión, despues de haber consentido algun tiempo la residencia de los pensionados con sus mujeres. Con este motivo los pensionados se traen una gran intriga en las covachuelas del Ministerio. Para que usted se halle bien informado le adjunto copia de los documentos referentes al caso. La Embajada ha informado en contra, y en el mismo sentido esta Dirección Interina. Regresé yo, y se solicita nuevo informe, prescindiendo esta vez de la Embajada. Lea usted, mi querido Madariaga la documentación que le envio. ¡Es para hacerse cruces! No he de ocultarle cuánto me duele verme coaccionado. Tengo la seguridad de que el conocimiento de este asunto se le ha hurtado a nuestro amigo Pita Romero. Hoy le supongo enterado por que le escribí poniendole en antecedentes. Ayúdeme a salvar la Academia. Con toda amistad le estrecha la mano Valle- Inclán Transcripición de una carta inédita de Ramón del Valle- Inclán a Salvador de Madariaga, en torno a los años 1932- 33 Achúcarro admirable ANTONIO IGLESIAS Un nuevo ciclo de conciertos organizado por la revista Scherzo acaba de ser inaugurado con la máxima brillantez por el pianista español Joaquín Achúcarro, dentro del total de diez sesiones que conforma esta edición. Aplaudimos a Joaquín Achúcarro, pianista de espléndida y muy concienzuda carrera internacional, en una obra apenas conocida de Johannes Brahms: la Op. 9 o Variaciones sobre un tema de Schumann página de natural aliento romántico muy relacionada con la amada Clara Wieck y el comienzo de la locura de Robert, su marido. Con sensibilidad reciamente apropiada al espíritu romántico, la expuso a la perfección nuestro concertista, manteniéndola co- mo pieza a cultivar cuando del repertorio schumanniano se trata. Achúcarro se mostró no obstante como si su manera, un tanto refrenada si se entiende comparativa con el Achúcarro impetuoso y valiente, hubiera llegado a ese grado de madurez admirable que jamás se desborda, antes al contrario, se mantiene sobriamente en lo aleccionador. Achúcarro, que nos habló antes de cada obra, explicándolas, hizo cambios en el anunciado programa y así interpretó doce Preludios de Debussy, el gran Claude de France en lugar de los cinco anunciados, suprimiendo una monumental serie raveliana. No importó mucho el cambio, porque el Debussy de Achúcarro se merece toda suerte de ditirambos que, por referidos al impresionismo musical, pueden muy bien ligarse a Ravel. Su piano es exquisito, contenido del más subido refinamiento y esa yuxtaposición de colores que es base del piano de Debussy- -y raveliano a la vez- y que Achúcarro nos ofreció a manos llenas, en una docencia generosísima, en la cual los infalibles dedos son simplemente el medio exterior de un cerebro magistralmente organizado. Éxito grande y muy merecido.