Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
44 ECONOMÍAyNEGOCIOS Finanzas DOMINGO 3 s 2 s 2008 ABC La crisis de Société Générale pone en entredicho el sistema financiero francés El Gobierno galo bloqueará cualquier intento de oferta hostil de compra foránea sobre esta entidad M. PORTILLA MADRID. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha demostrado no tener escrúpulos a la hora de mostrar públicamente sus sentimientos, ya sean políticos o personales. Por si había dudas, acaba de dejar claro que no va a perder el tiempo en echar pulsos con gobiernos de otros países cuyos bancos pretendan lanzar una opa sobre Société Générale, protagonista del último escándalo financiero. Las entidades galas son para los franceses. Es el chauvinismo elevado a la máxima expresión, como en tantas otras operaciones corporativas ocurridas anteriormente. Será en solitario o en compañía de BNP Paribas o de Crédit Agricole como Société Générale saldrá del agujero económico de 4.900 millones causado por uno de sus brokers porque cualquier intento de opa hostil por parte de Barclays, HSBC, Santander u otra entidad se enfrentará con Sarkozy y con el Ejecutivo galo. Mientras, la UE vuelve a mirar con recelo el feroz proteccionismo francés, que no es ajeno a otros países, como Italia, donde el BBVA salió trasquilado cuando quiso comprar la Banca Nazionale del Lavoro, debido a las zancadillas del gobernador del banco central y del Gobierno de ese país. De hecho, Francia, para intentar quitarse esa fama proteccionista, ya realizó un intenso proceso de reforma del sector bancario, que incluyó privatizaciones que afectaron a éstas y a otras entidades. Ahora, en el sector bancario francés conviven grandes bancos comerciales- -algunos de los cuales son el resultado del proceso de privatización de grandes bancos públicos en la década de los noventa- -con otras entidades de tipo cooperativo. Las cajas de ahorros, que son una parte importante del sector bancario francés, han experimentado, probablemente el proceso más intenso de transformación, al pasar de entidades de tipo mutualista, a entidades de tipo cooperativo. La ley de 25 de junio de 1999, estableció que las cajas galas adoptarían la forma de bancos cooperativos. Esa fórmula cuenta con una larga trayectoria en Europa, y no sólo en el ámbito financiero. Así, el legis- Crédit Agricole y Caja Madrid La diferencia de proteccionismo existente en Francia y en España, es que mientras aquí el Banco de España está a punto de dar el visto bueno a la entidad gala Crédit Agricole para comprar hasta un 29,9 de Bankinter, el mismo organismo poco menos que prohibió a Caja Madrid adquirir más de un 5 de de la misma entidad. La base del grupo Crédit Agricole esta formado por 2.573 cajas locales, que poseen la mayoría del capital de las 39 cajas regionales de Crédit Agricole. Reforma del sector lador comunitario estableció la denominada Sociedad Cooperativa Europea (SCE) cuya estructura jurídica opcional no sustituye a las leyes existentes que rigen las cooperativas a escala nacional o regional, sino que se superpone a ellas. En el ámbito operativo- financiero, estas entidades se caracterizan por contar con redes intensamente descentralizadas, dada su especialización en actividades de banca minorista. El amplio conocimiento del cliente que facilita el modelo de banca al por menor les permite alcanzar satisfactorios niveles de eficacia en el control de los riesgos. Por lo general, además, cuentan con ratios de capital superiores a los mínimos exigidos, por lo que realizan una importante contribución a la estabilidad de los sistemas financieros y a la reducción del riesgo sistémico. Al final de cada ejercicio, el excedente se destina primero a reservas, según normas específicas marcadas en las leyes nacionales y en los estatutos internos de cada entidad. El superávit restante puede repartirse entonces entre los socios sobre una base proporcional, aunque normalmente no existe obligación de hacerlo. Los estatutos pueden prever que todo el beneficio neto se reinvierta en la compañía, o bien imponer repartos con un fin social o colectivo. Esta circunstancia puede convertirse en un inconveniente de la forma jurídica. Aquellas entidades que se financian exclusivamente a través de los recursos aportados por los miembros, depositados en el negocio en forma de reservas, tienen un potencial finan- Acceso a la sede central de Société Générale, situada en La Defense, distrito financiero de París REUTERS Las cajas francesas han pasado de ser entidades de tipo mutualista a entidades de tipo cooperativo Los socios de cooperativas financieras no tienen derecho de propiedad sobre los activos ciero limitado si se las compara con otras estructuras comerciales. No obstante muchas cooperativas bancarias han desarrollado mecanismos de pasivo muy sofisticados para pa- liar este problema. Los socios cooperativistas no tienen derechos de propiedad sobre su activo. Un socio cooperativista que abandona la entidad deja de tener derecho a sus beneficios, y no recupera su participación en el capital al marcharse, a diferencia de las sociedades anónimas, donde, como es bien sabido, los accionistas pueden vender sus acciones y al mismo tiempo convertir en efectivo sus ganancias de capital. El principal atractivo de la forma jurídica cooperativa es que permite a los accionistas participar democráticamente, como miembros con iguales derechos de voto, y ejercer una influencia en el proceso de adopción de las decisiones de su organización.