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S 6 2 2 08 LA VACA QUE RÍE 12 S 6 LOS SÁBADOS DE Señor, la pastilla T ROSA BELMONTE O amor o recesión ata Golosa, la borderline de los micrófonos, tiene canción nueva (o algo parecido) Tatagolosismo. Donde antes repetía los micrófonos ahora repite la pastilla 3. Lo mismo está dedicada a su abuela que olvidaba tomarse la de la tensión. La música (si se le puede llamar así) no ha variado. Un, dos, la pastilla. Amor, la pastilla. Señor, la pastilla. Doctor, la pastilla. Calor, la pastilla. Sabor, la pastilla... Mi cabeza, la pastilla. Tu cerveza, la pastilla. La colita, la pastilla. Suavecito, la pastilla... Resulta tan hipnótica que he llegado a pensar si no será un vehículo para convertirnos en zombis y dominar el mundo. Se puede ver y oír en Youtube y es muy útil para ejercitar la memoria. Un neurocirujano español ha encontrado, mientras buscaba otra cosa, nuevos mecanismos del aprendizaje y la memoria. Lo de Tata Golosa es más modesto, sin electrodos, pero también sustituye a los rabos de pasa. Señor, la Bastilla para esta chica. Merkel ha impuesto un estilo que no gusta a las estilistas más fashion que se aguanten AFP Glen or Glenda nna Wintour: La idea de que una mujer contemporánea deba parecer masculina para ser tomada en serio como aspirante al poder es francamente descorazonadora. Estamos en Estados Unidos, no en Arabia Saudí Declaración de la editora de Vogue después de que Hillary Clinton rechazara salir en la revista para no parecer demasiado femenina. Es difícil saber si esos trajes pantalón Angela Merkel Style que la senadora ha escogido como uniforme de campaña (y que Donatella Versace le ha recomendado que tire a la basura) la benefician o no a la hora de que un señor de Wichita la vote. En cualquier caso, nadie olvida que es una mujer. Siendo un hombre no se la calificaría de frío y calculador, adjetivos taaan femeninos, siempre terminados en a, siempre aplicados a hembras (siempre he querido ser fría y calculadora pero parece que mi zona chicazo me lo impide) A veces hay que olvidar la parte Glenda (la de chica) Según Jeanne Moureau, cuando eres madre y tienes un hijo escondes tu lado femenino por el miedo al incesto. Cielos. Según Hillary (a la vista de sus actos) cuando aspiras a la presidencia tienes que esconderlo para que te tomen en serio. De todas maneras, conocido ya su vestuario y El amor adelgaza lgo (todo) tendrá que ver la cercanía de San Valentín pero últimamente (cuando se deja descansar a la recesión) sólo se habla de amor. La revista Time ha hecho un casi monográfico sobre La ciencia del romance Y acaba de salir Breve tratado de la pasión (Lumen) de Alberto de Manuel, una selección de cartas y poemas de amor. De Enrique VIII a Ana Bolena. De Madame de Châtelet al marqués de Saint- Lambert Os adoro y lo haré toda mi vida. ¡Pero hay que peinarse! termina) De Napoleón a Josefina. De Lytton Strachey a Dora Carrington. De Carrington a Strachey después la muerte de éste Es imposible concebir... que cada día del resto de mi vida tú no estarás Y al mes se suicidó) De Lewis Carrol a la niña Gertrude (hoy lo habrían detenido) De Miguel Hernández a Josefina Manresa (en los márgenes: Diviértete mucho y no gastes nada. Que nos tenemos que casar Siguiendo con el temita, se ha divulgado un estudio de biólogos colombianos que afirma que las mujeres gastan más energía (pierden más kilocalorías, ja) en el cortejo amoroso que los hombres. A otra con esa piruleta. Esto es una engañifa para que, con el cebo de adelgazar, nos echemos al monte. A la conquista. Y ellos, mientras, tan gordos. A A La enérgica editora AnnaWintour AP sus maneras exteriores, necesitaríamos conocer su cajón de la ropa interior. Ya lo dice Cuca García de Vinuesa: La mujer que es incapaz de ordenar sus bragas jamás podrá ordenar su alma No sé lo que significa pero suena tan profundo como discutir por un traje pantalón. Si fuera un hombre- -Hillary Clinton- -no se la calificaría de frío y calculador, adjetivos taaan femeninos, siempre terminados en a, siempre aplicados a hembras