Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8- 9 S 6 LOS SÁBADOS DE LECTURAS DÍAS DE JÚBILO En la trastienda de Zara POR M. HERMIDA 400 millones pesar de mis décadas en Madrid, no me he habituado a entrar en un bar y pedir una pulga. Prefiero decir montado o, directamente, bocadillo. La idea de engullir una pulga me tira para atrás. Recuerdo, enseguida, una escena en el mercado mexicano de Taxco, ciudad íntegra y deslumbrantemente barroca: un vendedor entreabría un cilindro chato de metal y sacaba, vivos, unos bichitos parecidos a las pulgas y llamados chapulines. Comestibles, como lo oyes. Al revés, una paisana mía recién llegada intentó, en vano, que le dieran una tostada con mantequilla porque insisitía en pedir pan con manteca (lo que allí denominamos grasa) El camarero, desolado, acabó rabiando por la insistencia de la muchacha. Luego me confesó que nos suponía, a los argentinos, por nuestra afición a la carne, caníbales, comedores de humanas mantecas. Igual de azorado, orillando el llanto, quedó otro camarero de esta corte cuando un amigo mexicano le pidió (sic) un etiqueta negra sobre las rocas o sea un whisky con hielo. Por suerte, traduje y todo se pudo encaminar. En mis principios madrileños aprendí a decir croissant en francés en lugar de media luna, en castellano. Exagerados los sudamericanos, me vaciló una amiga, se desayunan con la mitad de la Luna. Luego supe que las arvejas son guisantes en Castilla y arvejos en Asturias, en tanto las patatas de la meseta son, como tras el mar, papas en Andalucía y, si las cuece un gallego, se tornan cachelos. Me dirás, lector a, que tanto da un vocablo que otro. Sí, para un lingüista. Para un hablante, no. Si digo guisantes no evoco las manos de mi madre abriendo las verdes vainas y desgranando las arvejas. Las palabras tienen aroma, sabor, ecos de voces inolvidables. En Canarias volví a comer un puchero, algo similar al cocido madrileño pero con mazorcas de maíz que los isleños denominan, a la portuguesa, millo. ¿Es el melocotón lo mismo que el durazno? Vuelvo a lo anterior. Aquella tarde, su boca supo a durazno y lo sigue sabiendo en mi memoria. Si somos cuatrocientos millones los que, ahora mismo, estamos usando la misma lengua, natural resulta esta variedad. Tiene algo de laberinto pero poblado de tesoros. Y nadie nos ha pagado para explorarlo, conservarlo, ensancharlo. Como la vida misma. A del paisaje en España: Es bueno que se hable del paisaje y, con esa intención, tenemos en marcha nuestra Asociación, para hablar y juzgar las atrocidades que cada año contemplamos impunes; de hecho, creo que la gente está ya muy concienciada, a veces indignada, en los pueblos, las aldeas y en las ciudades de toda España. Yo diría que lo están casi más que los políticos Cuenta que el panorama ha evolucionado- ya lo creo pero seguimos teniendo escasa conciencia del valor del paisaje, del espacio, de su degeneración, y construimos indiscriminadamente polígonos o urbanizaciones en lugares inadecuados, donde nunca se habría hecho en otros países como Suecia o Inglaterra. Y es que queda mucho por hacer en nuestro país. Aquí surgen a cada paso paisajes abofeteados y maltratados, pero también, por suerte, tenemos ejemplos de lo contrario, como en Lanzarote que, gracias a César Manrique, se ha convertido en un paraíso, una maravilla casi secreta del mundo Las fotografías de Eduardo Mencos han sido publicadas en numerosos medios nacionales e internacionales. Mencos es el autor de los libros Mi Sevilla Indianos. La Gran Aventura Jardines Secretos de España y Jardines Reales Además, tiene una exposición virtual permanente de fotografías de paisajes en http: cvc. cervantes. es. Tenemos poca tradición en España de libros sobre empresas o sobre empresarios, tal vez porque aún flotan prejuicios incombustibles sobre los emprendedores, especialmente si tienen determinación y ambición de comerse el mundo, tal vez porque se sospecha de la independencia o validez de esos textos. Sin embargo, abordar con rigor la historia de una compañía, especialmente si está viva y goza de buena salud es muy importante para quienes han iniciado sus propios negocios, se mueven en otros sectores pero quieren conocer distintas realidades, y debería serlo para los consumidores o clientes de esa empresa, especialmente cuando está representada por una marca o marcas populares. En ese sentido es muy llamativo el caso de Zara... y sus hermanas de Enrique Badía, consultor y analista, publicada en la editorial LID, que ha iniciado una colección de libros sobre marcas españolas (incluye al Real Madrid) y que complementa su oferta con una idea innovadora: una dirección electrónica (en este caso zaraysushermanas. com) en la que los interesados pueden encontrar información complementaria. El autor ha podido entrar en el corazón de Inditex, desentrañar muchos misterios y leyendas- -algunas muy negras- -de una compañía más silenciosa que hermética- -Badía señala la sorprendente cantidad de datos aportado por el grupo a los registros pertinentes- descubrir secretos de las colecciones y conocer de primera mano aspectos sobre la personalidad de Amancio Ortega. Tal vez sea una frivolidad decir que el libro, de estilo ágil, se lee como una noveTítulo: Zara y sus la, pero hay mucho de aventura y hermanas tensión en la biografía de un nego- Autor: Enrique Badía. cio de éxito mundial nacido con Editorial: LID Editorial tanto en contra- -o tan poco a Empresarial. Páginas: 358. favor- Solo que en esta intriga Precio: 19,90 no hay punto final: los retos continúan y de qué modo. La ventaja para el lector es que, desde ahora, seguirá los avatares de 76.000 personas y millones de clientes- -en 70 países- -con conocimiento de causa. Blas Matamoro Una cliente de la primera tienda de Zara en Shanghai ABC