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ABC SÁBADO 2- -2- -2008 Recep Tayip Erdogan El Ejército turco se opone a los planes de permitir el velo en la universidad 31 Con Hollywood de testigo, Obama y Hillary escenifican un final feliz La pareja, desde el escenario de los Oscar, concentra sus ataques en los republicanos PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Con una abundante representación de la famosa progresía de Hollywood sentada en el Teatro Kodak de Los Ángeles, el escenario de los Oscar, Hillary Clinton y Barack Obama han aprovechado su último debate antes del decisivo supermartes para escenificar un cambio de guión bastante llamativo en su reñido y tenso pulso por la nominación presidencial del Partido Demócrata. Se esperaba de ese mano a mano el equivalente a un éxito de taquilla de vitriólica acción, con bastante pirotecnia personal, y al final solo se ha visto un remedo casi de comedia romántica, donde los republicanos han quedado encasillados en el papel de malos de la película electoral con la que los demócratas quieren recuperar la Casa Blanca. Quizá porque la agresividad da bastante mal en las encuestas o quizá porque a Hollywood le siguen gustando los finales felices, los dos candidatos demócratas se embarcaron durante casi dos horas en un elegante y sonriente discurso cívico- -plagado de detalles, argumentos y acotaciones- -pero sin rastro de las duras descalificaciones personales cruzadas durante las dos últimas semanas de campaña. Es como si el debate auspiciado por la CNN hubiera sido una competencia de haber qué candidato era más simpático y majo, entre expresiones de mucha admiración, estrecha amistad y gran respeto mutuo. Uno de los pocos frentes de divergencia en el debate número 18 celebrado por los aspirantes demócratas a la Casa Blanca fue la cuestión de la sanidad en Estados Unidos, con un nivel de gasto galopante y más de 40 millones de ciudadanos sin seguro. Hillary Clinton ha reiterado que lograr la cobertura universal de todos los estadounidenses es una obligación moral insistiendo en una mezcla de subvenciones, limitaciones de precios y obligación de suscribir seguros médicos privados. Para Obama, la clave no está en dictar obligaciones sino en hacer posible que la gente pueda realmente costearse esa cobertura. Los dos supervivientes del proceso de selección de candidatos demócratas, que empezó en enero con un total de ocho, tampoco pudieron evitar exponer sus diferencias sobre la cuestión de Irak. La ex primera dama tuvo que justificar su voto del 2002 autorizando el uso de la fuerza contra el régimen de Sadam Husein como un juicio razonado a la vista de la información suministrada por la Casa Blanca. Insistiendo en que su voto no es tan problemático como todo el fiasco de ejecución de ese mandato parlamentario realizado por la Administración Bush. Obama aprovechó para recordar su constante oposición a la guerra. Con el argumento de que, a diferencia de lo que dice Hillary Clinton sobre estar preparada para ser presidenta desde el primer día, lo importante es acertar desde el primer día. Según el senador por Illinois, sus credenciales con respecto a Irak le hacen un candidato más viable en las elecciones generales al poder decir yo siempre pensé que la guerra fue una mala idea Con diferencia, ambos candidatos reservaron su animosidad residual hacia los republicanos. La senadora por Nueva York se atrevió incluso a bromear con la idea de que ya se necesitó un Hillary Clinton y Barack Obama se abrazan tras concluir el debate televisado AP Encuesta en todo el territorio nacional SONDEOS REPUBLICANOS 37 John McCain Sanidad e Irak 17 Mike Huckabee DEMÓCRATAS Uno de los pocos frentes de divergencia fue la cuestión de la sanidad, con más de 40 millones de ciudadanos sin seguro 43 Hillary Clinton 39 Barack Obama ABC I Fuente: Gallup Limpieza tras los Bush Mitt Romney 22 Clinton para limpiar después del primer Bush y creo que se podría necesitar otro Clinton para limpiar después del segundo Bush Además de insistir en que la diferencias entre Barack y yo resultan mínimas en comparación a las diferencias que tenemos con los republicanos Los mayores aplausos de la noche se produjeron cuando hacia el final se preguntó sobre la posibilidad de que los dos senadores compartiesen una misma candidatura en las elecciones de noviembre, en una especie de dream ticket Sugerencia respondida con sonrisas evasivas por ambos, aunque Barack indicó que Hillary no podría faltar en cualquier lista de posibles candidatos a la vicepresidencia de EE. UU. De cara al supermartes del 5 de febrero, tanto Hillary Clinton como Barack Obama han multiplicado sus inversiones selectivas en anuncios de televisión. Obama ha destinado una cantidad estimada en diez millones de dólares para presentarse en las pequeñas pantallas de 19 de los 22 Estados que celebrarán el próximo martes tanto primarias como caucus en el bando demócrata para repartir 1.670 de los 2.025 delegados necesarios para ganarse la nominación presidencial. Mientras que Hillary ha optado por concentrarse en una docena de esos Estados, además de adquirir una hora entera durante la noche del lunes para retrasmitir uno de sus mítines en el canal de televisión Hallmark, con una audiencia predominantemente femenina. En la competencia por donaciones electorales, la campaña del senador Obama ha revelado que durante el mes de enero ha sido capaz de reunir 32 millones de dólares, una cantidad superior al dinero reunido durante cualquier trimestre del 2007. Con esta inyección, Obama podría prolongar su candidatura más allá del supermartes entre conjeturas de que los demócratas podrían llegar hasta su convención nacional de agosto sin un claro ganador.